“LIVIA. PRIMERA DAMA DE LA ROMA IMPERIAL”, ANTHONY A. BARRETT. (Reseña / Review #131)

Reseña actualizada. Publicada en Lux Atenea el 20 de agosto del año 2014 conmemorando el Bimilenario de la muerte del emperador romano CÉSAR AUGUSTO (63 a.C. – 19 de agosto de 14 d.C.).

Desde el año 1999 difundiendo la cultura literaria más selecta (Clásica, Medieval, Romanticismo, Decadentismo, Simbolismo, Surrealismo, Ciencia-Ficción, Misterio y Terror, Filosofía, Poesía, Historia, Ciencia, Arte, Tecnología, Empresa…) a través de la REVISTA CULTURAL ATIS&NYD (1999 – 2002), SHADOW’s GARDEN WEBZINE, OUROBOROS WEBZINE y LUX ATENEA (desde 2006 hasta la actualidad).

LIVIA PRIMERA DAMA DE LA ROMA IMPERIAL ANTHONY A BARRETT

Publicado por: EDITORIAL ESPASA CALPE, S.A.
ISBN: 84-670-1436-9
Edición: 2004 (EDICIÓN COMPRADA)
Páginas: 376

 

Existen películas y series de televisión de temática histórica cuyas tramas, hechos y situaciones muchos espectadores los toman por reales, pero esa exactitud, seriedad y rigor histórico solamente se encuentra en contadas ocasiones en obras cinematográficas y televisivas, y de manera excepcional. La gran mayoría de las películas y series de televisión de temática histórica tienden a distorsionar, incluso a falsear, los sucesos y los personajes en los que se basan sus tramas debido al interés comercial de las empresas que producen estas obras, buscando por encima de todo el éxito entre el público y el beneficio económico consiguiente. Eso sí, es incuestionable que algunas de estas películas y series de televisión tienen un destacado valor artístico en vista a la calidad de su rodaje y a la magnífica labor interpretativa de sus actores. Uno de estos casos ocurrió con la grandiosa serie de televisión “Yo, Claudio” producida por la BBC en la década de los setenta, conservando aún en esta segunda década del siglo XXI todo su prestigio y su excelso valor artístico. Pero, por desgracia, la serie de televisión “Yo, Claudio” también ha distorsionado la historia y la personalidad real de algunos de sus personajes principales como fue el caso de Livia Drusila (59/58 a.C. – 29 d.C.), esposa del emperador romano César Augusto. El escritor británico Robert Graves, autor de la novela homónima en la cual está basada la famosa serie de televisión junto a su obra literaria “Claudio, el Dios, y su esposa Mesalina”, nos presenta a Livia como uno de los personajes más malévolos de aquella época en Roma al ofrecernos una imagen nefasta y tenebrosa de la esposa de Augusto como envenenadora, manipuladora, traicionera, asesina de sus propios hijos y sobrinos, una mujer fría y calculadora… y siempre maquinando complots y nuevas intrigas alrededor del emperador Augusto que parece no enterarse de nada de lo que sucede a su alrededor. Gracias a esta serie de televisión, esa es la imagen que una gran parte del público tiene sobre Livia tras haber visualizado y disfrutado la magnífica serie “Yo, Claudio”, entre los cuales me incluyo. Pero la personalidad de Livia, tras los estudios históricos realizados, no se parece en nada a esta versión comercial tan maléfica y atroz, sobre todo tras la atenta y analítica lectura del extraordinario libro “Livia. Primera Dama de la Roma Imperial”. El contundente peso de los datos históricos que disponemos hoy en día apuntan en otra dirección bastante alejada de la interesada versión creada por el escritor Robert Graves en su novela. A los cultos lectores de Lux Atenea que deseen profundizar aún más en la interesante temática sobre la manipulación historica realizada por películas y series de televisión de renombre, les aconsejaría la lectura del extraordinario libro de Michael Onfray “La Inocencia del Devenir” ya reseñado en esta página personal cultural para poder conocer su verdadero trasfondo con mayor detalle.

 

Otra de las cualidades informativas basadas en datos históricos que nos ofrece el impresionante libro “Livia. Primera Dama de la Roma Imperial”, es la amplia muestra de documentación de la época conservada en nuestros días sobre aquellos años en la Historia de Roma. El autor de este libro, Anthony A. Barrett, ha realizado una extraordinaria y admirable labor de investigación presentando este interesante análisis histórico basado en las diferentes perspectivas con las cuales los autores clásicos romanos dejaron escrita su versión de los hechos. Entre ellos, hubo quienes escribieron de forma elogiosa sobre Livia, Augusto, y otros emperadores, y hubo otros autores como, por ejemplo, el célebre Suetonio que, en su mítica obra “Vida de los Doce Césares”, nos describe otra versión mucho más ácida y turbulenta de los hechos debido a la animadversión que esa dinastía de emperadores le provocaba. Tanto unas perspectivas como las otras son descritas y analizadas por Anthony A. Barrett en esta obra, para que el lector pueda comprobar hasta qué punto esos datos pueden ser tomados por reales o no, y esa exhaustiva labor de análisis eleva aún más el valor histórico y aclaratorio de este libro. Es obvio que Livia no fue tan mala como nos quieren dar a entender Suetonio, Robert Graves, o la serie de televisión “Yo, Claudio”, ni tampoco este libro está orientado a santificarla. La verdad suele estar situada más bien en un punto intermedio donde nadie es ni un santo ni un demonio, ofreciendo una visión de la personalidad de Livia caracterizada por su sencillez, por la estabilidad matrimonial que le dio a Augusto a lo largo de más de cincuenta años, por su generosidad, por su firme apoyo a quienes le mostraban lealtad, y por su sometimiento absoluto a las decisiones tomadas por Augusto porque no hay que olvidar que César Augusto tenía ideas conservadoras y tradicionales, y esto choca frontalmente con la falsa e interesada visión de Livia como hábil manipuladora de Augusto.

 

También Livia destacó en aquella época en Roma por su compromiso con las obligaciones y responsabilidades de Estado al ser la esposa del emperador, por haber sido la perfecta imagen de la mujer romana virtuosa que Augusto quería difundir entre la ciudadanía, por su pasión por la medicina alternativa y por la alimentación sana como garantía de una vida longeva y saludable (Livia vivió más de ochenta años con una vitalidad y una salud fuerte, salvo en sus dos últimos años)… en definitiva, “Livia. Primera Dama de la Roma Imperial” es una interesante biografía de la esposa del emperador Augusto que estoy seguro que sorprenderá y apasionará a los cultos lectores de Lux Atenea. Después de leer y analizar el libro, a parte de su información histórica tan reveladora, creo que la imagen negativa que tuvo Livia por parte de algunos autores clásicos romanos estuvo motivado más por el hecho de ser una mujer poderosa e inteligente, y que además también fuera una gran consejera para Augusto con sus certeras opiniones y reflexiones a parte de su firme, leal e inamovible apoyo. Y en una sociedad romana dominada por hombres, que una mujer llegara a tener esa gran responsabilidad y diera muestras de solvencia ante los más difíciles y complicados asuntos, a algunos hombres poderosos Livia les generó muchas más muestras de envidia y de rechazo por el hecho de ser mujer, que si eso mismo lo hubiera hecho un hombre en sus mismas circunstancias. Livia fue una mujer de Estado muy inteligente, y Augusto y Roma agradecieron su admirable labor. “Livia. Primera Dama de la Roma Imperial”, cuando la lectura de un estudio académico serio nos abre los ojos sobre la auténtica realidad de un personaje histórico. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

 

Félix V. Díaz

Reseña Cultural nº: 131 // Reseña Literaria nº: 37

En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

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