HECTOR BERLIOZ “LA CONDENACIÓN DE FAUSTO” (DECCA, 1999) (Reseña / Review #1354).

Reseña Cultural nº: 1354 // Reseña Musical nº: 1139

Reseña actualizada. Publicada el 15 de octubre del año 2006 en Lux Atenea.

HECTOR BERLIOZ - LA CONDENACIÓN DE FAUSTO

Publicado por: DECCA, (465 031-2), 1999
Edición reseñada: CD + libro (EDICIÓN COMPRADA)
Tracklist: PRIMERA PARTE: Le vieil hiver a fait place au printemps // Marcha húngara.
SEGUNDA PARTE: A boire encor! Du vin! // Oh! Qu´il fait bon // Certain rat, dans une cuisine // Amen // Voici des roses // Dors! Dors! hereux Faust // Ballet de los silfos
TERCERA PARTE: Tambores y trompetas tocan retreta // Merci, doux créposcule! // Autrefois un roi de Thulé // Devant la maison, de celui qui t´adore // Grand Dieu! // Allons, il est trop tard!
CUARTA PARTE: D´amour l´ardente flamme // Nature immense, impénétrable et fière // A moi, Vortex! Giaour! // Ha! Irimiru Karabrao! // Laus! Laus! Hosanna! Hosanna!

Lux Atenea 4 - 3

Hector Berlioz (1803-1869) fue el único músico romántico francés y, posiblemente, el compositor más puro y diverso del Romanticismo y con el contraste como seña de identidad en toda su obra artística. En aquella época, si ha habido un músico trasgresor hasta la médula ha sido Hector Berlioz. De por sí, nunca compuso para atraer o para encandilar, sino para provocar a quienes le escucharan al no respetar ni las normas ni las reglas musicales vigentes. Incluso, en el caso en particular de esta grandiosa obra, los puristas más estrictos no lo consideran como ópera porque la trasgresión es tan evidente en sus composiciones que hasta lleva a su personaje principal hasta Hungría, y es el único Fausto musical sin final feliz. He aquí la razón principal del título de esta obra: “La condenación de Fausto”. Hector Berlioz, como máximo representante musical del espíritu romántico, ¡qué se podía esperar de él en esta obra! El personaje de Fausto aquí se presenta frágil, con la duda siempre presente, y en manos de la desesperanza y del fracaso. En definitiva, un ser melancólico en su esencia. Por este motivo, el Fausto de Hector Berlioz será la versión personificada que más conmoverá a los melómanos lectores de Lux Atenea porque tocará su fibra sensible con suma agudeza. Pero el genial maestro Berlioz fue un artista conocido en su época por su mal humor, peor carácter, y por ser una persona permanentemente insatisfecha que se movió por la vida en un continuo estado de desequilibrio. Como irrecuperable enfermo del deseo y del amor, vivió momentos intensos y exuberantes hasta convertir su vida en extrema y pasional, y, gracias a su idealismo y a su talento en la composición, nos dejó como legado esta obra musical inigualable e incomparable. “La condenación de Fausto” fue estrenada en el año 1846, siendo mayormente incomprendida por el público francés del momento al ser demasiado atrevida e innovadora para aquellos tiempos. En cambio, el público ruso lo aclamó y vitoreó con júbilo por su grandeza artística tan deslumbrante. Otro ejemplo de los claroscuros que siempre viven los grandes genios artísticos, al ser rechazados por unos y reverenciados por otros.

Lux Atenea 4 - 4

La ópera “La condenación de Fausto” está dividida en cuatro partes. En la primera, el melómano lector de Lux Atenea encontrará a Fausto en la primaveral llanura húngara cantando a la Belleza, huyendo de la alegría y del jolgorio popular, y admirando a los soldados que parten hacia la guerra. En la segunda parte, Fausto aparece en el norte de Alemania en su estudio, lugar que ha elegido para suicidarse con un veneno por él preparado para ser ingerido, para liberarle de su triste vida. Pero la última palabra en su destino no ha sido aún dicha, como así él pensaba. Mefistófeles aparece ante él, tentándole con un sueño donde Fausto pasará por una taberna situada en la ciudad alemana de Leipzig y, posteriormente, irá a la orilla del río Elba donde conocerá a Margarita, la mujer que se convertirá en su amada. Cuando Fausto se despierta del sueño, pide a Mefistófeles que le lleve hasta ella. En la tercera parte de la obra, Fausto llega de noche hasta la habitación de Margarita, que ya había visto a Fausto en sueños como si fuera su amante y, gracias a las argucias de Mefistófeles, caerán rendidos al amor, siendo la pasión lo que les embriague hasta que la llegada de unos vecinos obligue a Fausto a huir. Finalmente, en la cuarta y última parte, Margarita anhelará el regreso de Fausto mientras éste, tras haberse internado en una selva, se siente como un ser poderoso en el Universo. Pero las dichas empiezan a venirse abajo tras anunciarle Mefistófeles que Margarita ha sido condenada a muerte, acusada del asesinato de su madre ya que Margarita suministraba a su madre un narcótico cada vez que veía a Fausto, hasta que la dosis se hizo mortal. Ante este duro revés en su vida, Fausto decide vender su alma a cambio de que ella quede libre de morir en la horca. Margarita queda a salvo, pero Fausto no se reunirá con ella aunque él así lo crea. A cambio de la vida de Margarita, Fausto ha firmado su condenación.

Lux Atenea 4 - 5

Esta preciosa edición discográfica contiene la grabación de tan fascinante obra bajo la dirección de Charles Dutoit, habiendo sido interpretada del día 27 al 29 de octubre del año 1994 en St. Eustache (Montréal, Canadá) por Richard Leech (tenor, en el papel de Fausto), Gilles Cachemaille (barítono, en el papel de Mefistófeles), Françoise Pollet (soprano, en el papel de Margarita) y Michel Philippe (bajo-barítono, en el papel de Brander, estudiante que canta en la taberna de Leipzig). Como analista cultural, en esta magna obra destacaría especialmente la historia de la rata en la cocina (“Certain rat, dans une cuisine”), alegre y graciosa, ya que esta composición refleja perfectamente el ambiente de charanga existente en una taberna de la época. Otra composición que les impresionará es “Amen” por su admirable arco vocal, o los treinta últimos segundos de “Dors! Dors! Hereux Faust” donde Mefistófeles les da las gracias a los silfos y gnomos, perfilando esta emotiva delicadeza musical. En “Autrefois un roi de Thulé”, es mágica la presencia de este contrabajo y esta viola acompañando a la luminosa y pausada voz de la soprano Françoise Pollet, sensibilizándonos con su lírica marcada por el ideal, el amor, y la fidelidad hasta la muerte. La melancolía amorosa llegará en “D´amour l´ardente flamme”, y estos ocho gloriosos minutos de aria que te llegan al alma de la mano de esta soprano de vaporoso registro de voz. Y, como no podía ser de otra forma, en “A moi, Vortex! Giaour!” destaca especialmente la huida de Fausto y Mefistófeles a caballo, y su firma condenatoria. ¡¡¡“A moi, Vortex! Giaour!”, instrumentalmente magistral!!! Con “Laus! Laus! Hosanna! Hosanna!” clausurando esta grandiosa ópera, el final se vuelve divino y celestial. Como pueden comprobar, Hector Berlioz fue distinto, y especial hasta después de su muerte ya que los caballos que tiraban del coche fúnebre que transportaba su cadáver se lanzaron a galope tendido por la vía, dejando al cochero en tierra y al cortejo atrás, mirando cómo se lo llevaban. La Naturaleza no comparte los funerales de sus genios más queridos. “La condenación de Fausto”, si creen que Hector Berlioz habló de nuestra condenación como seres humanos, estos setenta y siete minutos le pueden dar una posible respuesta. ¡¡¡Disfrútenlo!!

Lux Atenea 4 - 6

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

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