CHARLES BUKOWSKI “ARDER EN EL AGUA, AHOGARSE EN EL FUEGO”. (Reseña / Review #24)

Reseña actualizada. Publicada el 17 de marzo del año 2010 en Lux Atenea.

BIBLIOTECA LUX ATENEA – PASIÓN CULTURAL POR LOS LIBROS PUBLICADOS EN PAPEL

Desde el año 1999 difundiendo la cultura literaria más selecta (Clásica, Medieval, Romanticismo, Decadentismo, Simbolismo, Surrealismo, Ciencia-Ficción, Misterio y Terror, Filosofía, Poesía, Historia, Ciencia, Arte, Tecnología, Empresa…) a través de la REVISTA CULTURAL ATIS&NYD (1999 – 2002), SHADOW’s GARDEN WEBZINE, OUROBOROS WEBZINE y LUX ATENEA (desde 2006 hasta la actualidad).

charles bukowski arder en el agua, ahogarse en el fuego

Publicado por: LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO
ISBN: 84-95976-23-4
Edición: 2005 (edición comprada)

 

Una parte del espíritu de Lux Atenea como página cultural non-mainstream se puede comprender a través del ilustre poeta estadounidense Charles Bukowski (1920 – 1994). Tres grandes obras por él escritas, fueron las que inauguraron este proyecto cultural actualmente consolidado en España e internacionalmente como página web de referencia, y la presencia de este artista sigue y seguirá siendo obligada en cuanto decido analizar una de las obras literarias más destacadas del siglo XX. Y es que Bukowski ha sabido hablarnos poéticamente sobre el espíritu urbano que tanto nos ahoga y quema, y que paradójicamente también logra satisfacernos con su esplendorosa abundancia material. En lo urbano, la Cultura halló el medio ideal donde asentarse y crecer y, en lo urbano, el intelecto y la Ciencia siguen desarrollándose para dar un mayor impulso a la Humanidad. Una luz benefactora que nos embriaga con su reflejo, pero que también nos exige un precio existencial alto que muchas personas no pueden pagar sin arruinar su vida. En ese lado sombrío, triste, y decadente existente en cada ciudad moderna encontró su inspiración y su magia poética este ilustre maestro del verso, porque los poemas de Charles Bukowski huelen a asfalto, a soledades que miran a través de una ventana cerrada, a ancianos perdidos en una gran ciudad, a amores fracasados por exceso de presión ambiental, a inevitables vicios que calman momentáneamente la tristeza de una vida ya marcada por la desgracia… Fragmentos y más fragmentos de una atmósfera urbana tan real como nuestro presente y que, pese a las décadas trascurridas, sigue plenamente activa en su modus operandi. Viviendo en las entrañas de una gran ciudad y con una observadora mirada que analizaba todo aquello que le rodeaba, Bukowski supo cómo traducir todas esas sensaciones que le llegaban a través de los ojos en pura poesía, en obscura poesía. Unos versos que han quedado como herencia del poeta que miró a la dura realidad terrenal para convertirla en palabras, y las palabras, en puro Arte.

 

Con estas entrañas urbanas abiertas al público en cada uno de sus poemas, el protagonismo del alcohol, de la suciedad, del abandono, del sexo, de la desesperanza, de la desilusión, del suicidio, del juego y el azar… es inevitable cuando se habla sobre los oscuros ambientes reinantes en esta jungla de asfalto y cemento. Unas realidades infernales presentes en la vida de muchas personas y de las cuales no pueden, o quieren salir. Un espíritu autodestructivo y depredador que es propio del ser humano, y que le lleva siempre a degradar lo paradisiaco hasta convertirlo en un auténtico calvario. En ese ambiente agrio y desesperanzado, Charles Bukowski realizó un certero análisis de cada situación partiendo de su propia experiencia personal, de ahí su grandeza artística y humana. Su tormentosa relación con algunas mujeres, su choque frontal cuando se relacionaba con personalidades arrogantes y vanidosas, su dejadez casi taoísta frente a los terribles designios que nos trae la vida… hacen de Bukowski ese poeta sincero y bohemio que escribió sin tapujos sobre su vida, sobre sus amigos, sobre sus amantes, sobre sus propias inquietudes, sobre sus temores y miedos, sobre su asqueada visión del mundo, pese a que la dureza de sus palabras y su sentido siguen identificándose plenamente con el presente humano que vivimos en la actualidad. Lees este libro y, si vives en una gran ciudad, sabes a qué se refiere Charles Bukowski en sus versos porque siguen estando tan latentes y vivos como en su época, y esa esencia seguirá ahí mientras haya ciudades sobre la faz de la tierra porque el problema no son las ciudades, sino los seres humanos. “Arder en el Agua, Ahogarse en el Fuego”, memorias de un misántropo siempre existencialmente perdido en la gran ciudad. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

 

Félix V. Díaz
Reseña Cultural nº: 24 // Reseña Literaria nº: 10

En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

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