DAVID LYNCH “EXPOSICIÓN DE PINTURA Y FOTOGRAFÍA”. (Reseña / Review #40)

Reseña actualizada. Publicada el 7 de mayo del año 2009 en Lux Atenea.

BIBLIOTECA LUX ATENEA – PASIÓN CULTURAL POR LOS LIBROS PUBLICADOS EN PAPEL

Desde el año 1999 difundiendo la cultura literaria más selecta (Clásica, Medieval, Romanticismo, Decadentismo, Simbolismo, Surrealismo, Ciencia-Ficción, Misterio y Terror, Filosofía, Poesía, Historia, Ciencia, Arte, Tecnología, Empresa…) a través de la REVISTA CULTURAL ATIS&NYD (1999 – 2002), SHADOW’s GARDEN WEBZINE, OUROBOROS WEBZINE y LUX ATENEA (desde 2006 hasta la actualidad).

DAVID LYNCH EXPOSICION DE PINTURA Y FOTOGRAFIA

Publicado por: EDICIONS ALFONS EL MAGNANIM
ISBN: 84-7822-061-5
Edición: 1992 (edición comprada)

 

Los cultos lectores de Lux Atenea ya conocen la pasión que me despierta la obra cinematográfica del director estadounidense David Lynch. De por sí, si tuviera que quedarme con una sola película entre todas las rodadas en la Historia del Cine, elegiría “Lost Highway / Carretera Perdida” sin ninguna duda porque es mi favorita. Pero el maestro David Lych es un artista multidisciplinar de mente renacentista y el excelso libro aquí analizado me ha impresionado, me ha hecho pensar en el fundamento conceptual de estas obras non-mainstream hasta situarme al borde de ese abismo interior que todo ser humano tenemos dentro. Una inmensidad oscura y desconocida donde David Lynch se mueve tan seguro y cómodo como si estuviera en su propio hogar. Antes de continuar con esta reseña cultural, quisiera resaltar que esta lujosa edición fue el catálogo oficial de la exposición sobre la obra pictórica y fotográfica del maestro David Lynch organizada por la Sala Parpalló en el Palau dels Scala (Valencia, España). En este extraordinario evento artístico se llegaron a exponer por primera vez en Europa esta colección de obras creadas por tan talentoso e innovador genio, mundialmente famoso por sus trabajos como director de cine y de conocidas series de televisión. Con una temática fundamentada en el lado más oscuro del ser humano y de la sociedad norteamericana, omnipresente en su obra, esta espectacular exposición de pinturas y fotografías reflejó la siniestra visión que este creador tiene sobre lo cotidiano con nítida autenticidad. Fotografías tomadas por David Lynch que llevan el sello característico de la actividad humana, pero con la paradoja de que jamás ha quedado inmortalizado individuo alguno en sus instantáneas. Son fotografías en blanco y negro donde el artista se recrean en las formas industriales como imagen perfecta de nuestra decadencia ética y moral. Humo, cenizas, cielos cubiertos, basura, objetos abandonados, áspero metal, calles sin pavimentar, óxido predominante, figuras con formas humanas, sustancias con apariencia orgánica, muñecos en actitudes que parodian nuestros comportamientos, macabros frascos con formol… se convierten en un impactante mosaico simbólico en manos de David Lynch. Un espectáculo visual que incita a la reflexión sobre el comportamiento y la actitud de los seres humanos en este mundo.

 

En cambio, en su faceta como pintor, David Lynch crea la obra directamente en una única sesión sin dar posteriores retoques. Por este motivo, sus obras pictóricas son tan inquietamente sedosas como suaves cicatrices en la piel en un mundo en caos, y con arañazos de ira que inspiran impotencia ante el cruel presente. Y cuando entra el color para iluminar el cuadro, lo hace sobre fondos oscuros y difusos para lanzar luz hacia lo trágicamente oscuro. El amplio espectro cromático de la escala de grises es expuesto con generosidad y variedad en estos cuadros, mientras gruesos trazos terminan convertidos en remiendos, en punzadas dadas a un espíritu debilitado y roto. Influenciado por el pensamiento artístico de Franz Kafka (1883 – 1924), David Lynch presenta un estilo minimalista muy acusado, usando gran cantidad de pintura para configurar fondos y para crear formas fantasmagóricas de apariencia tridimensional que amenazan muy seriamente a quien los observa. Son formas que parecen surgidas del averno, de las peores pesadillas, de lugares demoníacos, y que atacan directamente a la propia Razón del sobrecogido espectador. Y cuando la palabra llega a hacerse presente en su obra, siempre lo hará para sentenciar, para evitar el juicio del espectador ante lo que está contemplando.

 

En este catálogo oficial de la exposición quisiera destacar el prólogo escrito por Juan Vicente Aliaga y que lleva por título “El Infierno según Lynch”. Un texto en cuya lectura he encontrado la más perfecta sintonía con los pensamientos que me provoca este artista de culto tan multifacético. La influencia de Dante y su “Divina Comedia” se hace obligatoriamente presente cuando nos adentramos en este universo inequívocamente siniestro porque, para David Lynch, el infierno real existe en el interior de cada ser humano, en la aparente “normalidad cotidiana”, en cada obsesión y psicopatía camuflada con comportamientos sociales ejemplares, en esa sonrisa amable presente ante nosotros que, sin saber por qué, pone en alerta nuestro instinto. Y es que, en algunas ocasiones, una risa puede llegar a infundir mayor horror y paralizante miedo que la presencia más tenebrosa y horrible, o la imagen más brutal y desgarradora. Esa es la esencia principal de la belleza siniestra que describí detalladamente en la reseña publicada en Lux Atenea sobre el grandioso libro “Lo Bello y lo Siniestro” del ilustre maestro Eugenio Trías. Si a todo ello le unimos la excelente entrevista realizada por Kristine McKenna al gran maestro Lynch, el punto y final lírico de este libro es perfecto antes de que nuestros cultos lectores pasen a la contemplación, o mejor dicho, a la inmersión sensorial en las obras que se expusieron en este destacado evento cultural. Personalmente, creo que las creaciones cinematográficas de David Lynch tienen muchas semejanzas con el universo literario de William Shakespeare respecto al reflejo que ofrece ese obscuro trasfondo presente en el pensamiento humano. Un elemento crucial en la especie humana, en la definición de su comportamiento y en su intencionalidad que viene conservando genéticamente desde tiempos inmemoriales o, como un cristiano diría: con esa maléfica semilla portada desde el nacimiento de Caín. “David Lynch -exposición de pintura y fotografía-”, no todas las creaciones del maestro David Lynch están orientadas en exclusiva al mundo del Séptimo Arte. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

 

Félix V. Díaz
Reseña Cultural nº: 40 // Reseña Literaria nº: 16

En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s