KRØYER “TOWERING IRON” (AUTOEDITADO, abril 2026) (Reseña / Review #2327).

Reseña Cultural nº: 2327 // Reseña Musical nº: 1512

Información Muy Importante / Very Important Information :
Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing

Quiero dar las gracias a la prestigiosa promotora danesa Audible Music por su cortesía al enviarme este promocional.

Edición reseñada: Álbum digital (Recibido Como Promocional)
Tracklist: 1- Cover Its Mouth // 2- Gas Station // 3- Fucking Harvest // 4- Ordinary Girl // 5- Mein Bruder // 6- Mikroplastik // 7- Doom Plasma // 8- Glass Storm // 9- Hydro // 10- Grid
Datos técnicos: Temas musicales producidos, mezclados, y masterizados por Sandra Vitayarat en Soundstuff Studio; trabajo artístico y fotografía a cargo de RAT TV, salvo la imagen de portada con fotografía de William Brøchner Søndergaard
Composiciones musicales que escucharás mil veces: Cada uno de estos temas. Obra Maestra Musical dentro de la escena underground más transgresora

Cuando la prestigiosa promotora danesa Audible Music me envió un correo electrónico informando de la publicación del videoclip oficial del tema “Gas Station”, tras la atenta visualización, Krøyer quedó remarcado en mi radar musical para su seguimiento. Posteriormente, con el videoclip del tema “Fucking Harvest”, se empezó a confirmar mi excelsa valoración sobre la genial artista Ditte Krøyer, alma mater de Krøyer, como una de las mentes creativas más transgresoras dentro de la vibrante escena danesa en la actualidad. Y con la llegada a la dirección de correo electrónico de Lux Atenea de este promocional de su álbum de debut “Towering Iron”, mis expectativas musicales fueron sobradamente superadas por este contundente despliegue de talento musical donde el eclecticismo en la composición musical es absolutamente colosal e innovador. Hoy viernes, día 3 de abril, es presentado oficialmente para marcar un antes y un después dentro de esta apasionante y siniestra escena musical. Tras haber contado con el apoyo de Koda Kultur, el álbum “Towering Iron” ha sido autopublicado por Krøyer en formato digital y en CD, quedando engalanado con este atrayente diseño de portada con fotografía a cargo de William Brøchner Søndergaard, reflejando la rabia interior explotando al mundo, la crisis existencial desdibujando al individuo a nivel vital, y el desasosiego social encontrando esa incompatibilidad absoluta con el mundo moderno (postmoderno en la actualidad, y en plena crisis ante la pujanza creciente de la Singularidad), y que lleva a lo humano a su progresivo desvanecimiento como ser ante un futuro que le desborda, lo margina, y le arranca sus raíces culturales en pro de un inexorable nihilismo trágico. Una perspectiva existencial que, llevada al lenguaje musical (que obligatoriamente se vuelve extremo), ha llevado a Krøyer a componer cada uno de los diez temas que vertebran este álbum con un nivel creativo absolutamente siniestro en su irresistible belleza sonora. Ditte Krøyer, de alma transgresora absolutamente visceral en el proceso creativo, junto a Sandra Vitayarat, no duda en englobar dentro de sus temas musicales parámetros conceptuales pertenecientes a estilos como el industrial metal, dark techno, industrial, dark ambient, dark electro… llevándolos hasta nuevos límites artísticos por su mirada pionera.

Con música y lírica de Ditte Krøyer y Sandra Vitayarat, en el excelso álbum “Towering Iron” han podido contar con la colaboración profesional de artistas como Rasmus Krøyer (vocalista y guitarra en el tema “Mein Bruder”), Karen Marie Aagaard Ørsted Andersen aka MØ (vocalista en “Cover Its Mouth”), Matt Kochaba (vocalista en “Hydro”), y Nikolaj Jakobsen (guitarra). Quisiera destacar el detallado trabajo técnico de masterización realizado por Sandra Vitayarat por su equilibrio en los niveles de registro sonoro, y por haber sabido crear esta nitidez musical en temas con una dimensión espacial que cautivará a los melómanos lectores de Lux Atenea más exigentes con la calidad del sonido en las ediciones discográficas que disfrutan. El álbum “Towering Iron” muestra un virtuosismo artístico tan oscuro como el futuro de Occidente en la actualidad, sobrepasado completamente por el impacto tecnológico, por los nuevos aires sociales tan corrosivos como decadentes, siendo Krøyer el testimonio sonoro de un presente dramático ante un futuro desolador. Esta grandeza vital ante el abismo que se observa, y esta honestidad absoluta en la descripción existencial serán sentidas profundamente por los melómanos lectores de Lux Atenea que adquieran esta Obra Maestra Musical, recomendando la visión de los videoclips de los temas “Gas Station”, “Fucking Harvest”, y “Mein Bruder”, realizados RAT TV, como inmersión audiovisual disponible a través del canal oficial de Krøyer en Youtube, además de una impresionante performance en directo del tema “Gas Station”. Bienvenidos al provocador universo musical de vanguardia de Krøyer.

Iniciamos la audición de este álbum tan impactante como transgresor sumergiéndonos en el primer tema “Cover Its Mouth”, y esta oscura entrada sonora ambiental cyberpunk con algunas pinceladas industriales en un segundo nivel, además de este amplio registro vocal que se volverá tenso y violento como reflejo lírico de las tensiones existenciales interiores llevadas al límite, y cuyo desborde llevan incluso a la contrariedad. Evolucionando hacia esta potente base electro industrial tan arrolladora, lo mecánico derivará hacia esas disfunciones que lo desequilibran todo. Impulsados por la enérgica inercia musical del tema, entraremos de lleno en “Gas Station” y la cruda mirada existencial del individuo con su destino ya marcado en una vida lineal, preestablecida, sin opción de cambio, y con la tierra llana y la fábrica como único horizonte que deja al alma helada en su cárcel carnal. Una sensación de desasosiego que es impecablemente recreada a nivel musical con este dark electro que derivará hacia un potente techno de tempo pesado y pulsante, decorado con estallidos de rabia vital. “Gas Station” es un tema espectacular, y que resulta ideal para ser incluido en una oscura sesión musical, dando caché cultural de vanguardia a una discoteca de prestigio dentro de esta escena. Posteriormente, el tema “Fucking Harvest” aparecerá con este trágico destino vital unido a un ciclo interminable e inmutable que no deja espacio al cambio. Una repetición constante que anula la evolución mental del ser, que lo formatea mentalmente, que lo conduce y sitúa entre muros que le obligan a caminar hacia adelante a través de un sendero intencionadamente delimitado. “Fucking Harvest” tiene ese poso existencial unido a la sociedad tradicional, donde el nacimiento en un estrato ya marca y define indeleblemente el destino del individuo. Entrando en esta descarga sonora de lírica interpretada en clave black metal, evolucionará fusionándose con planos musicales propios del industrial metal hasta crear esta interesante amalgama conceptual que sorprenderá al melómano lector de Lux Atenea con mente musical más aperturista y ecléctica. Una furia sonora que se mantendrá hasta el último segundo hasta volverse casi apocalíptica.

El tema “Ordinary Girl” proyecta esa dualidad humana unida al prejuicio, a la sobrevaloración de la imagen personal, a la reducción de lo femenino a un concepto carnal, y a la sensación de poder que este mundo femenino siente con esa lógica imperante para delimitar, seleccionar, rechazar, hundir, mientras el mundo no lo cuestiona ni rechaza, tomándolo como algo normal. “Ordinary Girl” destaca especialmente por su avanzada perspectiva conceptual de lírica afilada, y donde el registro vocal femenino es único a la hora de transmitir este escenario vital extremo que no da descanso, ni muestra misericordia. Incorporando secuencias sonoras brutales que impactarán mentalmente sin piedad alguna al melómano, “Ordinary Girl” es como los mejores perfumes: denso, expansivo, dominante, e imposible que sientas indiferencia con su presencia. ¡¡¡“Ordinary Girl”, brutal!!! Una dinámica existencial que va a seguir estando presente en el tema “Mein Bruder” frente a una situación de crisis que obliga a tomar decisiones drásticas, sin analizar el origen. Algo perturba, pues a destruirlo. Una visión condicionada por la tensión existencial interior que provoca estallidos de rabia, y de no asimilar una realidad que no siempre desaparece cuando lo obvio es destruido. De estructura musical pesada como una columna de granito, aquí el black industrial incorporará pasajes sonoros propios del dark techno, para luego lanzarse de lleno a este espectacular industrial metal que hará las delicias de los fieles seguidores de este estilo musical. “Mein Bruder” es contundente, cortante como un hacha en acción, y con esa aspereza sonora del industrial como abrasivo corte del metal. Luego, “Mikroplastik” surgirá con esta amalgama existencial donde se mezcla las ansias de inmortalidad del ser humano con las creencias espirituales, y la entrega a una ciencia que no deja de avanzar en este sentido. Lo mejor de todo es que Krøyer ha sabido darle ese trasfondo mercantilista que se aprovecha de esos sueños de inmortalidad. Con una base rítmica techno como pilar principal de su estructura musical, el tema “Mikroplastik” está completamente orientado a la pista de baile en discotecas de vanguardia. Envuelto con planos sonoros y líricos de corte futurista, esta canción les impresionará por su capacidad para absorberte mentalmente, siendo la antesala ideal para que “Doom Plasma” reluzca con más intensidad, a pesar de su oscuro nihilismo, de su trasfondo iconoclasta respecto a lo religioso, y de las ansias de liberarse de un pecado que condicionó la vida y privó de sentir la plenitud, provocando las inevitables ansias de venganza que llevan querer destruir todo aquello sin dudarlo un segundo. “Doom Plasma” ahonda a nivel conceptual en este industrial metal fusionado con un dark techno muy avanzado, y esta integración musical es tan siniestra como irresistible por la fuerza y el impulso que te inducen. Como un arrollamiento de hilo de cobre creando un potente campo magnético, así de intensa es la atracción conceptual de “Doom Plasma”.

A continuación, el tema “Glass Storm” es una introspección, una búsqueda de respuestas que trajo consigo la desvinculación emocional, y la sensación de que la vida no deja de sentirse como pérdida, como la caída inexorable de los granos de arena al depósito inferior en un reloj. Entrando de lleno en una composición dark techno, “Glass Storm” es opresivo, asfixiante, y mántrico por sus bases rítmicas, incorporando el registro vocal grave que es propio del black metal como brillante pincelada artística, junto a unos coros que se diluyen como una aparición fantasmal. En una discoteca, el tema “Glass Storm” debe ser una experiencia musical inolvidable decorado con un contundente despliegue de luces, humo, y rayos láser. ¡¡¡“Glass Storm”, tema musical de culto!!! “Hydro” dará continuidad a la visión existencial marcada por la crisis y por la decadencia, siendo perfecta para describir esta época geológica del antropoceno que estamos viviendo. Lo humano expandiéndose, construyendo y destruyendo, dejando su huella de contaminación, dejando su sangriento rastro de dolor y muerte, glorificando un éxito que es fugaz, y dando satisfacción a un Ego siempre ávido de más que lleva a la perdición a las sociedades, las culturas, las religiones, los imperios… Poder, dinero, y sexo definiendo a la perfección a la Humanidad. “Hydro” es el ciclo de creación y destrucción reflejado simbólicamente en la presencia de las mareas, y en las subidas y bajadas del nivel del mar a lo largo de los siglos que la acción humana acelera en su evolución. Una estructura sonora mucho más experimental que les cautivará por esta siniestra fusión conceptual de dark ambient, black industrial, y dark techno. Otra joya musical atesorada en este álbum que nos llevará directamente hasta el tema “Grid”, poniendo el punto y final con esta desconexión absoluta de lo que la sociedad llama vida. Una visión crítica que conduce a la contemplación de lo humano como algo rechazable, no teniendo en absoluto la relevancia que la propia especie humana se atribuye. “Grid” es crudo porque cuenta verdades, es siniestro porque refleja una realidad de lo humano que es diabólica y maloliente, y resalta lo efímero porque lo humano es un brindis al sol en un planeta por él desolado. Con texturas sonoras mucho más experimentales, este dark techno es todo lujo musical que me ha encantado como cierre de esta obra maestra y, por encima de todo, por el trasfondo de su lírica. “Towering Iron”, el espectacular, provocador, e impactante álbum musical de debut de Krøyer que no les dejará indiferentes por su esencia conceptual transgresora. Todo un lujo artístico dentro de la escena musical danesa de vanguardia. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.