VUELTA A LA VIDA, RETORNO A LUX ATENEA: LA MEDITACIÓN TE PUEDE SALVAR LA VIDA, O A PERSONAS CERCANAS A TI.

Tres días después de publicar “El Espíritu Romántico decimonónico late en el siglo XXI: «Spleen et Idéal» (1907), Carlos Schwabe”, muy temprano en la madrugada (martes, 23 de junio de 2026), media hora después de haberme levantado perfectamente bien y descansado, cuando fui a la cocina a prepararme un desayuno, tuve una embolia pulmonar con obstrucción de las dos arterias pulmonares que casi me cuesta la vida. Ingresé en Urgencias en el Hospital Clínico Universitario de Valencia, permanecí varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos, posteriormente varios días en Planta recuperándome, y el día 30 de junio recibí el alta médica.¿Por qué comento esto a los cultos lectores de Lux Atenea? Porque estoy vivo gracias a que practico la meditación desde hace décadas. Me explico. Cuando en la madrugada me dio la embolia pulmonar (en ese momento no sabía que sufría una embolia con obstrucción de las dos arterias pulmonares) y fui consciente de que me estaba muriendo —debido a que puedes respirar pero no metes oxígeno al cuerpo, y te vas ahogando poco a poco en una lenta tortura con dolor—, en cuanto se avisó a la ambulancia, empecé a practicar técnicas de meditación para tres cosas: entrar en un estado que llamo «entre dormido y despierto» (quienes practican la meditación saben a qué me refiero) para bajar el consumo de oxígeno; no perder la consciencia ni entrar en pánico por el ahogamiento (sabía que si perdía el conocimiento, moriría); y guardar todas las energías posibles para entrar en el hospital estando consciente. Sin la meditación, en el estado crítico en el que estaba, sin duda alguna habría muerto por ahogamiento y falta de oxígeno en el cerebro, aunque llegara la ambulancia. Primera razón para practicar la meditación: te puede salvar la vida, o puedes ayudar a alguien cercano en una situación muy grave para que no pierda el control.

Cuando entré en Urgencias, me llevaron a una sala y me hicieron una ecografía del corazón. ¿Por qué? Cuando tienes una embolia pulmonar tan grave, el lado derecho del corazón realiza un esfuerzo bestial y queda muy dañado, o gravemente dañado. Cuando me subieron luego a la UCI, como les había escuchado que el corazón había hecho un esfuerzo brutal en esa situación, teniendo el monitor con las métricas en pantalla al lado mío, usando la meditación evité que la tensión arterial sistólica superara los 120 y la diastólica los 70. Usando técnicas de meditación también empecé a bajar de forma suave y progresiva el número de pulsaciones por minuto hasta dejarlo estable entre 50 y 55, y bajé el número de respiraciones e inspiraciones a 5 por minuto (cuando bajaba a 4 saltaba la alarma en el monitor, y para no molestar al personal médico, lo dejé en 5). Durante los días que estuve en la UCI, practiqué estas técnicas de meditación para relajar al corazón tras el brutal esfuerzo que había realizado. ¿Qué efecto tuvo la meditación en esos días? Junto a la medicación, el corazón se recuperó totalmente en tiempo récord, como así comprobaron los médicos haciéndome otra ecografía detallada y quedando sorprendidos con la rapidez de su recuperación. Enviado a Planta, seguí meditando durante días, y con un TAC mostrando una recuperación récord de los alveolos pulmonares (me comentaron que los pacientes, tras haber sufrido una embolia pulmonar tan grave, suelen tener lo que llaman infarto pulmonar con daño en al menos el 20% de la capacidad pulmonar a nivel de alveolos), me dieron el alta muy pronto tras comprobar, con una ecografía detallada de mis piernas, que no tenía ni principio de tromboflebitis ni cicatrices en venas y arterias por coágulos (estoy recuperándome desde hace algo más de dos años de un linfedema en las dos piernas, debido a los efectos secundarios de una pastilla de uso común que tomé). Como pensaban que los coágulos tenían como origen el linfedema de mis piernas, porque parece ser que en las extremidades inferiores se originan muchos coágulos que desembocan en embolias pulmonares, al comprobar con sorpresa que no era así, en poco tiempo me dieron el alta. Por lo tanto, la meditación no solamente te puede salvar la vida, sino que también puede ayudarte a recuperarte mucho más rápido junto a la medicación.

Una vez dado de alta, estoy con medicación a base de anticoagulantes (heparina inyectable en un principio, y ahora pastillas Rivaroxabán 20mg) y, para sorpresa de los médicos, no tengo fatiga crónica como secuela (hay un alto porcentaje de personas que han sufrido una embolia pulmonar tan grave, que se quedan con fatiga crónica durante un largo periodo de tiempo). Desde que me dieron el alta, sigo con mis sesiones de meditación porque forman parte de mi estilo de vida diario. Mi consejo personal basado en sus beneficios tanto en el cuerpo como en la mente: cultos lectores de Lux Atenea, practiquen la meditación. Aprendan con profesionales; no con grupos sectarios, sino con expertos que les ayuden a conocer estas técnicas, a supervisarlas para que puedan pulir cómo realizarlas, y a convertir su práctica diaria en parte de su vida cotidiana, de la misma forma que comen varias veces al día o dedican un tiempo a dormir. Comprobarán lo beneficioso que es su práctica, y no tiene nada que ver con creencias religiosas o temas similares. Puedes ser cristiano, musulmán, judío… y practicar la meditación perfectamente. La meditación trae consigo una mejora a nivel físico y, sobre todo, a nivel mental si van profundizando en su conocimiento a través de técnicas cada vez más avanzadas de introspección y potenciación interna (que luego se reflejan en lo externo). Meditar eleva tu plano de consciencia, potencia tu energía vital (lo que los chinos llaman Chi), libera tu mente de superficialidades mundanas, desvela realidades sobre tu Yo profundo, además de permitirte concentrar tu mente y energía en objetivos a alcanzar a nivel físico. Cultos lectores de Lux Atenea, cuando practiquen la meditación, comprobarán en su realidad existencial que todo ello es así.

Una vez leído esto, habrá lectores que se pregunten: si no se originaron los coágulos en las piernas, ¿qué provocó esta embolia pulmonar con obstrucción de las dos arterias pulmonares? Fue una subida salvaje de cortisol. Meses atrás, a finales del pasado mes de marzo, corté mi relación amorosa tras 23 años juntos en pareja, y unos días antes de mi embolia tuve la peor noche que haya tenido en mi vida, hundido en la depresión. Esto provocó una subida salvaje de cortisol en mi cuerpo, y el cortisol, aunque tengas una sangre perfecta en cuanto a sus métricas, la coagula cuando sobrepasa ciertos niveles (la analítica de Dímero D en Urgencias marcó >18.000 ng/mL, cuando lo normal son 500 ng/mL; o sea, 18.000 es una salvajada). Los médicos siguen buscando el origen de esta embolia pulmonar y ya les he comentado lo anteriormente descrito, pero analizan otras posibles causas (predisposición genética…). Mientras no me demuestren científicamente lo contrario, para mí la causa está clara: una subida salvaje de cortisol. Por lo tanto, cultos lectores de Lux Atenea, tengan mucho cuidado con el cortisol si se les dispara por estrés, rupturas amorosas, grandes tensiones internas, o sucesos trágicos externos que te impactan mentalmente en negativo. Cuidado con los niveles de cortisol alto, porque te pueden matar al coagular la sangre y provocar embolias u otros problemas de salud muy graves o críticos con terribles secuelas.

Uniendo lo médico y científico a lo espiritual y energético, sigo recuperándome a buen ritmo y espero volver pronto a la publicación de reseñas. Estoy pasando por un periodo tormentoso en mi vida desde el año 2024 (un linfedema en las dos piernas todavía no curado del todo), y 2026 está siendo todavía más oscuro (el fin de mi relación amorosa y la embolia pulmonar), pero aquí sigo vivo. Y con ganas de volver a escribir reseñas. Muchas gracias por las excelentes estadísticas de visitas y de lecturas recibidas en Lux Atenea durante estos dos meses. Me dan mucho ánimo para publicar reseñas, y espero que mi retorno no se demore demasiado. Por cierto, es todo un lujo que en España tengamos este Sistema de Salud Pública donde gracias a sus profesionales (médicos, enfermeras, especialistas, celadores, personal de ambulancias…) y a sus conocimientos médicos y experiencia, una persona como yo, con una embolia pulmonar con obstrucción de las dos arterias pulmonares entrando en el Hospital Clínico Universitario en Urgencias con un escaso hilito de vida, pueda estar ahora publicando de nuevo en Lux Atenea. Si los políticos quieren privatizar una parte del Sistema de Salud Pública (no lo privaticen y pongan más impuestos a los ricos para pagar el sobrecoste) o que el Sistema de Salud sea 100% privado (solo lo podrán pagar los ricos), a la ciudadanía que no nos quiten este Sistema de Salud Pública. Y no es un tema de derechas o de izquierdas: es un tema de sentido común (salvo que seas rico, porque tienes medios económicos de sobra en caso de padecer una enfermedad grave o muy grave). Salvo los ricos, el resto de la ciudadanía necesitamos vivir en una sociedad con un Sistema de Salud Pública y Educación Pública bien financiados, además de otros servicios públicos básicos que han de disponer de buenos sueldos y todos los medios que necesiten para cumplir su función social con eficacia (Bomberos, Policía Nacional y Autonómica, Guardia Civil, Protección Civil…). El día que degraden aún más sus condiciones (sueldos y medios disponibles), o falten en España debido a las corrientes neoliberales privatizadoras tomando el poder, lo lamentaremos. Tiempo al tiempo. Reflexionen sobre esto, porque es muy serio de cara al futuro. Piensen también en mi recomendación sobre los beneficios de la meditación, el peligro para la salud que supone tener el cortisol alto o muy alto, y a ver si puedo empezar a publicar reseñas pronto. Mientras tanto en Lux Atenea… ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
Lux Atenea
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