El Espíritu Romántico decimonónico late en el siglo XXI: «Spleen et Idéal» (1907), Carlos Schwabe.

Año 2026. Siglo XXI. El espíritu romántico decimonónico sigue latente, sigue vivo, sigue dando luz en el caos, en la decadencia burguesa entregada en esta centuria a comercializarlo todo, hasta el amor, hasta la atracción física, hasta los deseos que inexorablemente no serán satisfechos porque el Ego es siempre la insatisfacción, aunque se le dé todo lo que pida. El amor, la pasión, el ideal, la conexión espiritual que trasciende, en clave burguesa y mercantilista, es una app donde saber venderse, donde ser validado, donde dar satisfacción al Ego. App’s que desembocan en el hastío existencial y en la pérdida del deseo humano. En el lado opuesto, enfrente de esa realidad burguesa actual tan contundente en el presente como emocionalmente vacía de trascendencia, se encuentra el espíritu romántico decimonónico entregado en cuerpo y alma a lo pasional, al ideal, al deseo constante de elevación del plano existencial que provoca mayor intensidad emocional y de la sensibilidad. De la empatía por su trasfondo mental… unida al alma.

Y cuando llega la enfermedad, se siente como proceso de cambio existencial, como vía de elevación del alma que abrirá puertas y sensibilidades siempre vedadas a lo burgués, a su crónico materialismo tan denso como salvaje y despiadado a nivel humano. La enfermedad, para el alma romántica decimonónica, es vivida, sentida como desconexión de lo terrenal, de las tentaciones materiales y carnales que, como muy bien dicen los anglosajones al unirlo a la palabra “stone”, endurecen al corazón. A ese corazón estimulado por el romántico decimonónico durante su existencia, aunque la vida vaya dejándole profundas e incurables cicatrices en su corazón porque la sociedad burguesa desprecia aquello que nunca poseerá: sensibilidad, espiritualidad, y belleza sublime. Lo burgués se aleja del dolor, el alma romántica decimonónica toma al dolor como pago existencial inevitable en este mundo durante su búsqueda incansable de trascendencia, de belleza más allá de lo físico, de elevar su sensibilidad sabiendo que traerá consigo mayor dolor. Y, como no podía ser de otra forma, lo burgués atrapado en lo terrenal, en lo material, en la degradación de lo bello que lo estimula, huye de la Muerte, de todo lo relacionado con ella. La Muerte le aterra. En cambio, el alma romántica decimonónica da la mano a la Muerte porque es bella, siniestramente bella, y desvela realidades de este mundo y del interior del propio individuo que dan sentido a su existencia. Amor y Muerte, no hay nada que se funda más en el plano existencial del alma romántica decimonónica, que le impulse a seguir viviendo con intensidad y pasión teniendo siempre a la Dama Muerte sonriéndole a su lado.

Pero, en este año 2026, en Occidente, el dominio social de lo burgués está alcanzando su máxima expresión y manifestación a todos los niveles… y habrá a quien le sorprenda que precisamente Occidente esté en decadencia. En la Modernidad burguesa, eras un ciudadano. En la Posmodernidad actual en decadencia inexorable, no somos ciudadanos sino consumidores. Todo, absolutamente todo está etiquetado con su valor. Este entorno natural vale tanto dinero si se explota, esta persona vale tanto dinero y si se sabe vender bien a nivel social valdrá más, la obra de arte vale tanto aunque deje de ser trascendente o sea una burla al sentido común, y los valores personales, y lo verdaderamente espiritual, lo elevado y trascendente, y el Amor verdadero sentido desde el alma, todo esto no vale nada porque no se le puede poner precio. No se puede convertir en dinero: el dios supremo de la sociedad burguesa.

El sufrimiento. La sociedad burguesa rechaza el sufrimiento, trata de amortiguar sus efectos en los individuos como sea, eso sí, pasando por caja (pastillas, cirugías, pertenencia a grupos neo new wave, adoración al cuerpo…). Se alejan del dolor. Lo esconden incluso a nivel social, como hacen con todo lo relacionado con la Muerte, señalando como unos apestados sociales y unos débiles mentales a aquellos individuos que muestren su pena, su dolor, que hablen de ello en público. Pero, curiosamente, la expansión del dolor, de los traumas vividos, de los duelos mal llevados que se arrastran en vida… nunca se han extendido tanto a nivel social como hasta ahora. En cambio, el alma romántica decimonónica siente el dolor, el sufrimiento, como algo inevitable en su perspectiva existencial unida a la pasión, al ideal, al Amor… porque no hay nada en este mundo que dure para siempre. Por este motivo, cuando el alma romántica decimonónica experimenta un periodo expansivo de armonía y sensibilidad trata de exprimirlo hasta el máximo porque, como muy bien le recuerda constantemente la Dama Muerte, no sabes si mañana estarás aquí. Un carpe diem exaltado y unido inseparablemente al Memento Mori existencial, que marca la diferencia entre el burgués cada vez más endurecido emocional y sentimentalmente cuanto mejor le vaya en este mundo y, a su vez, cada vez más desencantado con la artificialidad que muestran las personas que siguen su mismo juego social y personal en pro del Ego. Y el alma romántica decimonónica elevando incansablemente su plano existencial que expande su nivel de sensibilidad, su mirada a lo bello en todas sus manifestaciones (bello, sublime y siniestro), impulsado por un ideal que sabe que nunca alcanzará, pero que le permite elevarse espiritualmente como un místico entregado en cuerpo y alma a Dios.

El Amor. Para la sociedad burguesa, tanto tienes, tanto vales. Da igual como seas, aunque seas un auténtico psicópata dejando un rastro de destrucción y dolor a su paso. Incluso, el burgués señala al psicópata de éxito como modelo a seguir, subrayando su realidad unida al Homo Homini Lupus como credo social y personal a imitar por los ciudadanos, mejor dicho, consumidores posmodernos. Mostrar amor, sensibilidad, espiritualidad… son vistas y señaladas por el burgués como debilidades del individuo a corregir y eliminar si quiere tener éxito en este mundo. Para el burgués, el éxito lo es todo aunque se haya conseguido a través de lo corrupto: más dinero, más fama, más posesiones, estar rodeado de mujeres y hombres bellos que provoquen envidias… Para el burgués eso es lo importante en esta vida. Según el burgués, actualmente, de qué sirve ser una buena persona, un individuo con valores, un ser con sensibilidad y empatía hacia los demás (o hacia otros seres no humanos), una persona con aspiraciones espirituales y trascendentes. Por este motivo, cuando un burgués habla de amor, no habla del auténtico Amor, sino de lo que socialmente se identifica como amor para proyectarlo como muestra social de su éxito. Un amor interesado, corrompido en lo más profundo, y la gran mayoría de las veces convertido en un atrayente producto deseado a nivel social… que necesitas obligatoriamente dinero para poder conseguirlo. Lo burgués no entiende el amor si no se amalgama con dinero… con mucho dinero, cuanto más, mejor, más amor será y más durará en esta sociedad materialista por él creada. En cambio, para el romántico decimonónico, el Amor es la máxima expresión del sentimiento profundo más allá de lo físico, de lo material, de los convencionalismos sociales, de los prejuicios, porque el Amor cuando nace, cuando se manifiesta, es siempre trascendente. Siempre provoca una elevación del plano existencial porque su energía es espiritual, mucho más allá de la Razón y de la Lógica humana. El Amor es lo que da sentido existencial al romántico decimonónico en este mundo, en este presente convulso y cada vez más caótico y salvaje donde lo verdaderamente humano ha perdido su sentido, su trasfondo, y su influencia en la sociedad occidental que solamente entiende de una cosa: eres el dinero que posees. El Amor verdadero, el que mueve al romántico decimonónico latente en este siglo XXI, no se puede comprar con dinero. Incluso mencionarlo, ya mancha su halo, envenena su interior, lo desvirtualiza porque el dinero lo envilece todo cuando se convierte en el dios a adorar por una sociedad o civilización, arrojándola inexorablemente al abismo de su decadencia. Sociedad burguesa versus alma romántica decimonónica en este siglo XXI, dinero versus Amor.

Y cuando llega la tormenta vital, el Amor sentido por el alma decimonónica en este siglo XXI, es rechazado tras un largo periodo de convivencia junto a la persona amada, que nunca dejará de amar mientras siga en este mundo (aún siendo consciente en su presente que ese Amor ya no volverá a darle calidez emocional y complicidad sentimental). Su esencia se encuentra en el cuadro “Spleen et Idéal” (1907) del genial pintor simbolista Carlos Schwabe (1866-1926). Esa conexión absoluta con su imagen, y con cada uno de los elementos simbólicos que lo configuran. Una belleza que va mucho más allá del Arte, identificándose desde lo más profundo de su interior con este choque existencial entre el spleen, la melancolía romántica, “el mal del siglo” (mal du siècle), y su Ideal unido a lo espiritual, a lo trascendente que lo eleva, de ahí que el Ideal tenga alas. Un spleen que trata de seguir seduciéndole con lo terrenal, con los rituales carnales vividos y experimentados hasta conectar con su interior más profundo y personal, que trata de convertir el ceremonial carnal trascendente en aquello que lo vuelva a unir a este mundo, pero el alma romántica decimonónica en este mundo actual mira hacia arriba, hacia lo inconmensurable, hacia lo más elevado a nivel espiritual porque ese Amor ya no existe en su presente. Su llama existirá siempre en su interior hasta el final de sus días, porque ama desde el alma, y también es consciente que se acabó como templo vivo en este mundo. En su sancta sanctorum recogió la llama sagrada que daba sentido a su vida, y retornó a su interior. Spleen e Ideal, una dualidad que está presente en el alma romántica decimonónica que late en este siglo XXI.

Félix V. Díaz
Lux Atenea
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2026: He terminado todas las modificaciones internas en Lux Atenea, ya que eran ineludibles e inexorablemente necesarias.

Todo en la vida está en constante cambio y transformación, y he tenido que adaptar Lux Atenea a los cambios más recientes a nivel interno para que todo siga fluyendo con rapidez cuando un lector entra para leer reseñas.

También, llevaba tiempo apuntando algunos cambios que quería realizar cuando pudiera, y este ha sido el mejor momento para realizarlos, habiendo quedado incluso mucho mejor de lo que pensaba. Todo está yendo muy deprisa en los tiempos que vivimos, y el pasado mes de mayo ha sido clave para poder adaptar Lux Atenea a la nueva realidad, tanto digital como a nivel de temáticas culturales y existenciales analizadas. Respecto a la temática musical, la apertura artística es absoluta dentro de la escena non-mainstream que me apasiona disfrutar y analizar, habiendo ya alcanzado su máximo horizonte en cuanto a estilos. La base ya está firmemente asentada, la respuesta en cuanto al número de lecturas de reseñas por parte de los lectores de Lux Atenea es espectacular (como siempre… ¡¡¡Gracias de todo corazón!!!), incluso en estilos artísticos que podíamos denominar como lo underground de lo underground, volviendo a demostrar con la contundencia de las estadísticas alcanzadas, que el lector de Lux Atenea disfruta y está entregado en cuerpo y alma a las diferentes manifestaciones artísticas de la belleza musical (incluso las más extremas dentro de la Belleza Siniestra). Los lectores de Lux Atenea tienen una sensibilidad y una apertura mental a la vanguardia musical que los hace brillar de manera muy especial, siendo un auténtico lujo como lectores dentro del universo digital de Internet mayormente dominado por corrientes musicales mainstream. Si los cultos lectores de Lux Atenea ponen el nivel tan alto, esta página web oficial tiene que estar como mínimo, a la misma altura. De ahí el origen de este parón tan necesario. En los próximos meses, espero poder compensar ese vacío con la publicación de una selección de nuevas reseñas ya estructuradas en mi planning.

Otro de los factores que reforzó mi idea para realizar un parón y poder hacer estas modificaciones internas, ha sido el impresionante número de lecturas que tuvo (y sigue teniendo) la reseña de la película de culto «Control» del año 2007 (leer reseña). Un largometraje inolvidable que llevaba tiempo en mi agenda de reseñas a publicar, que disfruté mucho analizando y escribiendo la reseña, y, como escribo desde la pasión que me provoca la obra artística, al final se convirtió en la reseña más larga que he publicado en Lux Atenea. La reseña del mítico álbum de Christian Death «Catastrophe Ballet» (leer reseña) parecía que iba a convertir su número 1 como publicación de inauguración, también en su posicionamiento como reseña más larga que haya publicado. No escribo reseñas respecto a su extensión. Escribo en relación a la pasión, a las emociones y sentimientos que me provoca una obra artística cuando la disfruto, y, cuando terminé la reseña de la película «Control» y vi el número de páginas en el procesador de textos, me quedé sorprendido y un tanto pensativo respecto a su aceptación por parte de los lectores. A día de hoy, la estadística de lecturas recibidas es muy clara y contundente. ¡¡¡Mil Gracias!!! Durante este periodo de tiempo de modificación interna, ver cómo se incrementaba el número de lecturas me hizo pensar en un retorno a la publicación de reseñas cinematográficas con una mayor frecuencia, y creo que es lo que haré en esta nueva etapa. Una idea que se ha visto reforzada con la recepción del promocional físico de una banda sonora cinematográfica, cuya reseña publicaré dentro de poco. ¿Coincidencia? No creo en las coincidencias, como los cultos lectores de Lux Atenea ya saben.

Este periodo de tiempo también me ha permitido estructurar y definir una temática pendiente que llevo deseando volver a implementar en Lux Atenea. Tengo todo ya analizado, planificado, estructurado en cuanto a su frecuencia de publicación, y creo que muchos lectores de Lux Atenea lo recibirán con alegría porque ha pasado demasiado tiempo desde que publiqué una reseña con esta temática. No tardarán mucho en poderlo disfrutar, siendo más que necesaria esta implementación cultural.

Classical Greek architecture with a glowing sun, statues, and an open book representing a cultural and existential blog

Ha llegado el calor. Las temperaturas no harán más que subir en el termómetro. Aunque prefiero siempre el frío al calor porque me siento mucho más cómodo hasta para escribir reseñas, es inminente la publicación de nuevas reseñas. Por cierto, respecto a la imagen que encabeza la publicación fijada en Lux Atenea, ha sido magnífica su aceptación y respuesta por parte de los cultos lectores, y, sí, he utilizado la Inteligencia Artificial de WordPress para realizarlo porque me apetecía conocer y experimentar cómo una Inteligencia Artificial define y perfila las imágenes. No voy a utilizar Inteligencias Artificiales para las imágenes que incluyo en las reseñas (y mucho menos para escribir las reseñas), porque me encanta crearlas, y este placer creativo no lo voy a cambiar (incluso cuando se ponen las cosas un tanto complicadas). Pero la experiencia vivida durante el proceso de creación de la imagen junto a la Inteligencia Artificial de WordPress, se convirtió en un momento que no voy a olvidar debido a algunas circunstancias especiales que se produjeron durante este proceso. Todo fluye, todo se interconecta, todo se fusiona, dando como fruto final una integración visual creada durante la estimulación de la mente junto a la Inteligencia Artificial, y cuya imagen definitiva es muy bella. No es exactamente lo que en su inicio tenía en mente, tampoco es lo que la Inteligencia Artificial muestra a través de sus parámetros, sino una integración armoniosa de ambas. Personalmente, cada vez que veo la imagen siento el espíritu cultural y existencial de Lux Atenea irradiándose a nivel simbólico y metafórico, y esta sensación también lo han percibido y sentido los cultos lectores de Lux Atenea. Eso es lo importante. Ahora, empezaré a publicar nuevas reseñas y… ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz

LUX ATENEA, blog cultural y existencial: Todo fluye, todo cambia, todo renueva.

Destacado

Classical Greek architecture with a glowing sun, statues, and an open book representing a cultural and existential blog

(Address) Promocionales para ser reseñados en LUX ATENEA:

Felix V. Díaz
Apartado de Correos (P.O.BOX) 12057
Valencia (SPAIN)

(e-mail) Promocionales digitales, o cualquier otra solicitud de información:

lux_atenea@yahoo.es

En LUX ATENEA solamente publico reseñas sobre ediciones originales que han sido compradas, o recibidas como promocionales // In Lux Atenea, only I publish reviews about original editions that I have bought or received like promo.

EN 2024, UN CICLO SE TERMINÓ EN LUX ATENEA. UN NUEVO CICLO COMIENZA EN 2025.

En Blogger, gracias a los cultos lectores de Lux Atenea se alcanzaron estadísticas de visitas y de páginas leídas que nunca soñé alcanzar con un blog cultural underground en Internet. Posteriormente, con esta url, comencé un nuevo ciclo en Lux Atenea cuyas marcas han sido sobradamente sobrepasadas con las cifras estadísticas de visitas y de páginas leídas alcanzadas en el año 2024. Reconozco que estas cifras alcanzadas me resultan mucho más que increíbles, espectaculares, demostrando el firme y constante apoyo de los lectores de Lux Atenea. Cada vez que las miro, me cuesta asimilar su magnitud porque jamás pensé en tener esta presencia cultural en Internet. Ni en el más optimista de mis sueños o en mis previsiones más extraordinarias, tuve en mente lograr estos niveles estadísticos. Y si algo aprendí en la etapa Blogger cuando estás en la cresta de la ola, es que esa situación te puede llegar a reventar como creador de contenidos culturales, sobre todo dentro de la escena cultural alternativa. Es verdad que, en este ciclo con url propia, abrí completamente el arco cultural al pasar de una webzine underground a un blog cultural y existencial, y esta decisión fue muy acertada porque me ha permitido escribir con mayor pasión aún sobre las obras culturales que analizo. Gracias a los cultos lectores de Lux Atenea (que cada vez son más), los frutos que ha dado esa decisión han sido mucho más que dulces. Una auténtica ambrosía. Como analista cultural sobrepasado completamente por estas cifras estadísticas en este comienzo del año 2025, creo que lo más inteligente y honesto es dar por terminado ese ciclo. Durante las últimas semanas lo he estado pensando detenidamente, minuciosamente, y desde todas las perspectivas, porque el pensamiento arborescente dentro del análisis out of the box me caracteriza a nivel personal. Es como funciona mi mente y mi razonamiento, entremezclándose lo lógico con lo intuitivo cuando he de tomar una decisión firme. Y tengo muy claro que, en 2024, se ha terminado un excelso ciclo cultural en Lux Atenea y, en este año 2025, empieza otro ciclo que será distinto aunque conserve algunas bases culturales del pasado ciclo.

En este nuevo ciclo, creo que dejaré de publicar comentarios sobre las estadísticas alcanzadas porque reconozco que las cifras de 2024 me desbordan mentalmente, y, pensando sobre ello y siendo honesto conmigo, jamás pensé que llegaría a estos niveles estadísticos, y no quiero que me condicionen porque Lux Atenea es un viaje cultural para mí y para los fieles lectores de Lux Atenea. De verdad, de todo corazón, os agradezco este inmenso apoyo porque, además, por encima de todo es vuestro éxito. No os quepa la menor duda que, sin vuestro apoyo, Lux Atenea no existiría. No habría llegado al año 2025 y, mucho menos, con estas colosales estadísticas. Y creo que lo mejor es dar por concluido ese inolvidable ciclo cultural que hemos vivido, y dar paso a otro ciclo que, deseo, sea igual o más apasionante. Sin pasión, no puedo escribir reseñas. Escribir reseñas porque sí, o para llevar el contador de reseñas musicales a más de 1400, el contador de reseñas literarias a más de 600… nunca ha sido mi objetivo en Lux Atenea. Es verdad que se han alcanzado estas cifras, pero son como consecuencia de la pasión al escribir sobre obras culturales cuyos análisis quiero compartir a través de reseñas. A nivel cultural, la pasión es lo que me mueve, lo que despierta mi interés, lo que estimula mi mente, y, lo que es más importante, lo que da sentido a mi existencia. Sin las obras culturales, esta vida es insoportable, convirtiéndose en una existencia destinada a dormir, comer, defecar, trabajar, reproducirse, perder el tiempo en supuestas diversiones con otras personas, y, cuando llega la hora, al hoyo y al inexorable olvido con el paso del tiempo. En cambio, las obras culturales dan sentido a mi vida, desvelándose perspectivas existenciales en su esencia, mostrando desvelos trascendentales que te cambian la vida, reflejando una estética y una belleza que te estimulan el alma gracias a cómo se ha creado y perfilado la obra hasta proyectar un mensaje que te transforma interiormente. La cultura y el arte son los auténticos motores existenciales, al menos, para mi, y creo que para la inmensa mayoría de los lectores de Lux Atenea. Y esta perspectiva vital es lo que nos une. Una visión pasional de la vida y del mundo imposible de ignorar, y que, cuando lo abandonamos o descuidamos, nos sentimos vacíos por dentro, dejando de tener sentido hasta cada respiración que damos en el día a día. En cambio, el Arte y la Cultura es nuestra agua de la vida, calmando nuestra sed en la búsqueda del sentido existencial, y Lux Atenea es la fuente de donde mana una parte del Arte y de la Cultura con los cuales nos sentimos identificados, fluyendo a través de la publicación de reseñas. Precisamente por ello, hace años cerré el canal de noticias Lux Atenea News (más de 22.000 noticias publicadas) porque me dí cuenta que se estaba proyectando un mensaje comercial y mercantilista que chocaba, que chirriaba con la esencia cultural que deseaba tener en Lux Atenea. Y eso que algunas noticias alcanzaron unos niveles estadísticos que me dejaban impresionado. Cualquier otro bloguero hubiera mantenido ese canal de noticias solamente para aumentar sus cifras estadísticas semanales, mensuales, anuales, pero, personalmente, siendo honesto conmigo, cuando algo me choca tras analizarlo fríamente, si tengo claro que hay que eliminarlo, lo elimino. Me da igual lo que se pierda con esa decisión. Insisto. Las estadísticas de visitas y de lecturas de páginas no me mueven en Lux Atenea, aunque agradezco de todo corazón el apoyo de los cultos lectores de Lux Atenea, publicando los comentarios sobre las estadísticas alcanzadas sobre todo porque son el reflejo del éxito alcanzado por Lux Atenea sólo y exclusivamente gracias a los lectores.

En Lux Atenea me mueve la pasión, impulsándome al disfrute de obras culturales, a su análisis, y a escribir sus reseñas para ser publicadas en este blog cultural y existencial. A nivel de redes sociales, reconozco que no le dedico mucho tiempo (y cada vez menos) porque, tras las cancelaciones sufridas por la tecnoinquisición que estamos viviendo (y que creo que no va a cambiar mucho en los próximos años, o incluso empeorar), pues la verdad es que mantengo abierta la página en Facebook más como vía de contacto con artistas, sellos, editoriales, promotoras… Reconozco que me da igual el número de subscriptores, de “me gusta”, o si comparten más o menos mis publicaciones. Las redes sociales tienen un impacto inferior al 2% (y bajando) en el número total de lecturas que recibe Lux Atenea a través de esas vías de comunicación, porque la inmensa mayoría de los lectores de Lux Atenea entran directamente en este blog cultural y existencial. Si me quieren seguir cancelando en redes sociales, pues que sigan haciéndolo hasta que un día me canse y empiece a pasar completamente de ellas. Si la tecnoinquisición es incapaz de entender qué es cultura y qué es propaganda, pues muy bien. No voy a ser yo quien me preocupe por ello. Para eso tienen a sus CEO’s y, cuando pinten bastos, pues con los bolsillos llenos de dinero les tocará cerrar sus redes sociales cuando en ellas solamente hayan bots creando comentarios o contenido. La Inteligencia Artificial y la Realidad Virtual están llamando a la puerta y van a cambiar completamente el escenario digital en Internet, y Lux Atenea estará allí para adaptarse a ese nuevo ecosistema digital gracias al apoyo de los cultos lectores de Lux Atenea. Mientras tanto, en 2024 se acabó un ciclo, y en este año 2025 comienza otro nuevo ciclo cuyo desarrollo cultural espero que les apasione. Como siempre me gusta decir… ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
Lux Atenea
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EN 2024, ESTADÍSTICAS ESPECTACULARES GRACIAS AL FIRME Y CONSTANTE APOYO DE LOS CULTOS LECTORES DE LUX ATENEA. ¡¡¡GRACIAS DE TODO CORAZÓN!!!

Por encima de todo, quiero dar las gracias a los cultos lectores de Lux Atenea por las impresionantes estadísticas del año 2024 porque, sin vuestro apoyo, sería imposible seguir publicando reseñas culturales en un año tan complicado como 2024. Año durante el cual, terminé de actualizar y de publicar todas las reseñas culturales pertenecientes a la etapa Blogger de Lux Atenea, faltando únicamente las reseñas que, por los tiempos que estamos viviendo, resulta imposible volver a publicar a pesar de su interés público e informativo por la seriedad académica y de investigación que mostraban estas magníficas obras (más de 100 reseñas). La gran mayoría de esas reseñas son literarias sobre ediciones promocionales enviadas por editoriales de prestigio en España (La Esfera De Los Libros, Grupo Planeta, Random House Mondadori…), pero recibí avisos e incluso cancelaciones en diversas plataformas en Internet debido a su temática, por ejemplo, en Facebook (la cuenta actual en Facebook es la tercera que he abierto). Por más que lo expliqué detalladamente, da igual. La cancelación y los avisos seguían adelante. Son los tiempos que nos toca vivir, y no dan importancia alguna a si el libro analizado y reseñado ha sido publicado por editoriales de prestigio e, incluso, habiendo recibido correos electrónicos de sus autores felicitándome por el enfoque y por la perspectiva cultural de mi reseña sobre su obra. La tecnoinquisición vigente es inflexible y no atiende a razones, por más peso que tengan la lógica y los razonamientos que des. Además, en lo personal, el año 2024 ha sido un año muy difícil y complicado, y comprobar este firme y constante apoyo de los cultos lectores de Lux Atenea me ha impulsado a seguir adelante con la publicación de nuevas reseñas. También, complicaciones médicas graves me han imposibilitado incluso la movilidad física durante un largo periodo de tiempo (viendo el informe mensual de publicaciones en Lux Atenea durante 2024 sabrán rápidamente de qué periodo de tiempo estoy hablando), y de las cuales no estoy del todo recuperado todavía, han hecho que el año 2024 se haya puesto bastante cuesta arriba, pero vuestro apoyo es tan decidido como contundente. Como prueba de ello, aquí os dejo la imagen de la gráfica de visitas recibidas en Lux Atenea durante los últimos años:

Lux Atenea continúa ampliando su número de lectores, el año 2025 traerá alguna sorpresa próximamente, y, aunque no estoy al cien por cien por motivos médicos, comprobar cómo el interés que despierta Lux Atenea como blog existencial y cultural llega cada vez a más personas en todo el mundo año tras año, es todo un placer. ¡¡¡Gracias de todo corazón!!! Y , como siempre me gusta decir en cada una de mis reseñas… ¡¡¡disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
Lux Atenea

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Gracias de todo corazón a los fieles lectores de Lux Atenea por su firme apoyo en 2023, el año con el número de publicaciones más bajo. Estadísticas récord.

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Gracias al constante y firme apoyo de los fieles lectores de Lux Atenea, en el año 2023 habéis superado todos los récords estadísticos en relación al número de visitas y de lecturas de reseñas, a pesar de que 2023 ha sido el año con el número de publicaciones más bajo. Ya comenté a principios de 2023 que había superado un cáncer (menos mal que era benigno, pero podía haber tenido fatales consecuencias de haber seguido creciendo), y estos sucesos en la vida te llevan a replantearte muchos temas y cuestiones existenciales. También a principios del pasado año tuve que tomar una decisión personal muy difícil que, inexorablemente, provoca que en los meses siguientes resulte más complicado escribir o actualizar reseñas, como así se puede comprobar en el registro mensual de publicaciones disponible en la página web principal de Lux Atenea. De por si, entre los meses de marzo y julio no hice ninguna publicación y, posteriormente, entre julio y octubre solamente hubo 14 publicaciones. Comparado con los años anteriores, el descenso en la publicación ha sido muy grande, como se puede comprobar en los siguientes datos anuales oficiales de Lux Atenea:

año 2019 – nº de publicaciones: 360
año 2020 – nº de publicaciones: 582
año 2021 – nº de publicaciones: 324
año 2022 – nº de publicaciones: 621
año 2023 – nº de publicaciones: 120

En cambio, durante todo el año 2023, el apoyo de los fieles lectores de Lux Atenea ha sido clave para darme fuerzas para poder seguir adelante con este blog cultural y existencial, ya que las estadísticas de 2023 han superado todos los récords en cuanto al número de visitas y de lecturas de reseñas diaria, semanal, mensual, siendo espectacular y de récord el registro total correspondiente a todo el año como se puede ver a continuación (periodo de tiempo correspondiente a los años 2019-2023):

estadisticas Lux Atenea 2019-2023

Muchas gracias de todo corazón a todos los lectores de Lux Atenea por su tiempo y por su apoyo, y espero en este año 2024 poder compensar todo lo que en 2023 no pude llegar a publicar. A ver si las aguas culturales vuelven a su cauce informativo durante los próximos meses en Lux Atenea y… ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
Lux Atenea
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Lux Atenea: en este blog personal no haré uso de las Inteligencias Artificiales.

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El pasado domingo, día 15 de octubre de 2023, publiqué mi comentario “De webzine cultural a blog existencial y cultural desde hoy en adelante” para informar a los fieles lectores de Lux Atenea sobre el cambio más reciente que he realizado. En uno de sus párrafos explicaba el motivo que me ha llevado a este cambio y, en otro párrafo, sintetizaba informativamente la Singularidad a la cual nos encaminamos como sociedad, siendo las Inteligencias Artificiales su base transformadora principal. Llevo años analizando el impacto que están empezando a tener las Inteligencias Artificiales a todos los niveles (Internet, empresa, sociedad, educación, medios de información…), y ya comienza a vislumbrarse el potente y drástico cambio que provoca su implantación. A nivel de Internet está siendo una auténtica revolución. A nivel empresarial está dejando muchos trabajos totalmente obsoletos (incluso empleos muy bien remunerados hasta la fecha: abogados, médicos, analistas financieros, CEO’s, directivos…), debido al ahorro económico que supone su implantación tanto en sueldos como en volumen de trabajo desarrollado. A nivel social está siendo más lenta su expansión, pero firme e inexorable. A nivel educativo no solamente está cambiando la estructura educativa hasta ahora utilizada, sino que incluso ya no es necesaria la contratación de tantos profesores y académicos, y hasta los alumnos están utilizando Inteligencias Artificiales para hacer sus trabajos temáticos de forma rápida. Otro asunto sería abordar el tema del aprendizaje por parte del alumnado y del mundo universitario. Y así podía estar hablando de más y más estratos y bases de nuestra sociedad que las Inteligencias Artificiales están alterando y cambiando con suma rapidez. Ahora, haciendo foco en el mundo de los medios de información, el impacto de las Inteligencias Artificiales está siendo devastador, y mucho más devastador va a ser en el futuro, quedando el lector completamente desprotegido ante la avalancha de información (y de desinformación) que le viene encima debido precisamente a las inmensas capacidades que tienen las Inteligencias Artificiales para generar contenido. Otro asunto es su fiabilidad, su credibilidad, y, lo más importante, su autenticidad.

Autenticidad informativa: la gran clave.

Primero vamos a ver por qué las Inteligencias Artificiales están dejando a los medios de información como un solar a nivel de periodistas y de analistas, sobre todo en los massmedia y en el entorno mainstream. Para explicar esta situación a los lectores de Lux Atenea, empecemos por un ejemplo muy claro: hace unos meses el periódico alemán Bild comunicó que ya no contaría con 200 periodistas porque sus trabajos habían quedado obsoletos o desfasados con la implantación de la Inteligencia Artificial dentro de la empresa. O sea, utilizarán la Inteligencia Artificial para crear contenido informativo. Esto mismo estoy seguro que va a extenderse a otros medios de información en cuanto comprueben el ahorro económico que ello supone, y ahorro de costes significa aumento de beneficios. Un efecto laboral muy parecido al ocurrido hace décadas dentro de las empresas con la implantación de los ordenadores y de las impresoras, y que dejaron completamente obsoleto cualquier trabajo empresarial relacionado con las máquinas de escribir mecánicas. Retornando al mundo de los medios de información, hay que preguntarse cómo funcionan estas Inteligencias Artificiales como generadoras de contenido. Éstas dependen totalmente de la información almacenada en Internet, y su capacidad de acceso a múltiples fuentes hace que un ser humano en esa labor sea muy, pero que muy lento en ese trabajo. Otro asunto sería el análisis de esa información, auténtico caballo de batalla actual para programar la Inteligencia Artificial más avanzada. O sea, una Inteligencia Artificial básicamente accede a múltiples fuentes de información en Internet y sintetiza esa información bajo los parámetros programados, siendo éste el único apartado donde el ser humano está presente (por ahora). Cada Inteligencia Artificial tiene su criterio preprogramado, y en función de ello genera contenido. Indiscutiblemente, las Inteligencias Artificiales no son tontas y van a seleccionar contenido principalmente basándose en las fuentes de información más exitosas en Internet, garantizándose de esa forma una supuesta credibilidad de cara a un lector que va desconocer ese aspecto. La Inteligencia Artificial cambiará y reestructurará la información “de éxito” que ha recogido, y generará de esa forma contenido. De por sí, llevado todo ello al lado humano, como analista cultural con más de 1900 reseñas escritas y publicadas he comprobado a lo largo de todos estos años cómo otros reseñadores han copiado adjetivos, verbos, expresiones… y hasta frases en sus reseñas, pero utilizándolos en otras obras que supuestamente han analizado. Como los fieles lectores de Lux Atenea ya saben, siempre he dicho que si eres muy bueno, te van a copiar porque nadie copia lo malo, solo lo muy bueno o excelso. Es inevitable. Pero también el lector sabe diferenciar lo auténtico de lo que no lo es. Incluso, he llegado a ver hasta cómo han copiado la estética de las imágenes que diseño para embellecer la obra cultural que he analizado cuando tengo la edición física en mis manos. Y si el ser humano es así, imagínense lo que van a hacer las Inteligencias Artificiales respecto al contenido informativo escrito y subido a Internet por otros seres humanos. En un futuro, yo creo que algunas Inteligencias Artificiales copiarán a otras Inteligencias Artificiales. Tiempo al tiempo.

¿Dónde queda la pasión en el contenido generado por las Inteligencias Artificiales?

Como ya comenté, Lux Atenea se ha convertido desde ya mismo en un blog personal de trasfondo existencial y cultural. Por este motivo, mis reseñas son absolutamente pasionales debido a mi devoción por las obras culturales creadas por los artistas. La Pasión que generan en mi interior es lo que me lleva a escribir reseñas, compartiendo esas experiencias al fiel lector de Lux Atenea. El culmen tras la publicación de una reseña viene cuando el artista o los artistas que han creado la obra analizada, se ponen en contacto conmigo tras haber leído la reseña, reafirmando el trasfondo real de su obra que he descrito en mi reseña. Incluso a veces, algunos artistas me han preguntado cómo he llegado a saberlo. Una esencia informativa que irradia realidad con ese aval otorgado por el propio artista o artistas, y siempre que sucede esto, tengo la sensación que el fiel lector de Lux Atenea siente esta autenticidad informativa y descriptiva en la reseña que he publicado. Por supuesto, estas comunicaciones al ser privadas entre el artista o los artistas conmigo, no las hago públicas con los lectores de Lux Atenea porque hay que respetar siempre la privacidad, aunque sé que actualmente vivimos en un mundo muy dado al exhibicionismo ante el público. De la misma manera, nunca comparto los promocionales recibidos porque son personales, no públicos. Como analista cultural, a lo largo de todos estos años, precisamente han sido los fieles lectores de Lux Atenea los que me han impulsado a seguir publicando reseñas, sintiendo siempre su apoyo incondicional incluso en años tan convulsos y difíciles como este 2023 donde mi publicación de nuevas reseñas ha caído considerablemente respecto a otros años. Gracias a los fieles lectores de Lux Atenea, las estadísticas están en cifras récord en la actualidad tanto en el número de lectores que visitan este blog, como en el número de lecturas realizadas. Retornando a la creación de contenido informativo, en la escritura de mis reseñas busco lo poético, la autenticidad, la armonía, la honestidad absoluta a la hora de compartir experiencias culturales, resaltando siempre la obra del artista que he disfrutado, analizado, y valorado desde la pasión. Como analista, escribo pasionalmente y el fiel lector de Lux Atenea experimenta esta afinidad artística, esta pasión cultural durante la lectura de la reseña porque sabe que se está informando desde la autenticidad. En Lux Atenea no hay intereses comerciales y tampoco intereses económicos, y unas veces publicaré más reseñas, otras menos, pero siempre escribiré con pasión. No sé escribir de otra forma, de ahí el estilo poético que caracteriza a muchas de mis reseñas. Teniendo todo esto en cuenta, ¿por qué no voy a utilizar Inteligencias Artificiales en Lux Atenea? Porque, como blog existencial, las Inteligencias Artificiales están en el lado opuesto de mi pasión cultural, que es el pilar fundamental de Lux Atenea. Me explico a continuación para aclararlo.

Los avances tecnológicos versus lo artesanal y lo táctil.

Los avances tecnológicos y científicos siempre me han fascinado y me seguirán fascinando. En relación a las Inteligencias Artificiales, personalmente me resultan bastante cercanas ya que desde hace muchos años, este mundo tecnológico me atrae, al igual que me atrae la robótica y, mucho más reciente, la nanotecnología. Por ejemplo, retrocediendo varias décadas en el tiempo, enseñé a programar en GW-BASIC a mis alumnos, incluyendo la programación de una Inteligencia Artificial que les dejó absolutamente fascinados ya que cada uno lo diseñó de forma personal en cuanto a sus características. Y algunos años antes, ya programaba mis primeras Inteligencias Artificiales en lenguaje MSX BASIC con resultados bastantes sorprendentes teniendo en cuenta las capacidades de aquellos ordenadores personales. Dicho esto, como pueden comprobar estoy a favor del uso de las Inteligencias Artificiales, pero cuando tengo que crear, retorno a lo táctil, a lo manual, a lo físico, a lo dimensional. En Lux Atenea, es verdad que utilizo equipos tecnológicos como un ordenador, una cámara fotográfica digital, y un escáner, pero ahí queda todo. Dentro del mundo de la Literatura, mi devoción por los libros físicos es abrumador y solamente hace falta ver las ediciones literarias que he reseñado hasta el momento. He leído y analizado muy pocos libros digitales, ya que me he dado cuenta que en mi mente no memorizo igual su información que utilizando un libro editado en papel. Es increíble cómo cambia el aprendizaje de usar una pantalla a usar páginas impresas en papel. Además, en mis libros, tengo la costumbre de remarcar párrafos, señalarlos, y escribir en los márgenes durante mi lectura y análisis de su contenido, y, salvo remarcar, en un libro digital se complica mucho escribir en los márgenes. También, para mi es muy importante tener un acceso rápido a la información que necesito y que está contenida en mis libros ya leídos y analizados, accediendo mucho más rápidamente a ella en mis libros físicos porque sé en qué libro (o libros) está señalada, y más o menos en que páginas se encuentra. Con el libro digital esto resulta imposible para mi, o es demasiado lento en comparación. Y a la hora de diseñar imágenes, prefiero no usar programas para la manipulación de imágenes salvo para cambiar sus dimensiones en pixeles, o para dar un poco de luz o intensidad a las tonalidades cromáticas. El resto es todo creado con texturas, disposiciones, y efectos puramente físicos. Es casi tan artesanal como las primeras encuadernaciones que utilicé en la Revista Cultural Gótica ATIS&NYD, cuyas páginas estaban cosidas y lacradas en la portada, habiendo creado también en aquellos años de forma artesanal los marcos y las decoraciones que caracterizaban a sus páginas antes de pasar por el escáner. En un futuro más cercano que lejano, sé que el uso de las Inteligencias Artificiales se va a extender en los medios de información (entorno mainstream, y webzines y blogs independientes) porque su capacidad para generar contenido es brutal, pero yo tengo mi propio estilo y mi propia metodología con las cuales me siento a gusto y de forma muy placentera. Aunque a veces pueda llegar a complicarse un poco llevar a la práctica mi idea respecto a lo que puedo hacer en realidad, el resultado final siempre compensa los obstáculos que he tenido que superar.

Diseño sin alma. Muerte de la Pasión.

Para crear y diseñar imágenes, me niego a utilizar Inteligencias Artificiales. Seguiré con mis diseños y con el estilo que me caracteriza porque me gusta su estética, y no quiero que una Inteligencia Artificial me quite esos momentos tan placenteros de búsqueda de la Belleza a través de la Estética para engrandecer visualmente una obra artística o una edición cultural física. Para crear imágenes en Lux Atenea, Inteligencias Artificiales no gracias. Y para escribir reseñas culturales, ya lo que me faltaba es que una Inteligencia Artificial escriba las reseñas y me quite también el Placer y la Pasión que generan en mi interior el disfrute de la obra artística, ya sea escuchando un álbum musical, leyendo y analizando un libro, observando y analizando un cómic, visualizando atentamente una película o un documental cultural, o analizando y armonizándome con una baraja de Tarot o un oráculo. Para escribir reseñas en Lux Atenea, Inteligencias Artificiales no gracias. Quien quiera usarlas, que las use. Si otros medios de información, webzines, o blogs empiezan a usarlas para generar reseñas e imágenes y su éxito a nivel de público se dispara, pues mejor para ellos. Pero Lux Atenea es Pasión Cultural a través de una perspectiva existencial humana. ¿Podrá algún día entender una Inteligencia Artificial qué es la Pasión? ¿O qué es la Pasión Artística y Cultural en el ser humano? ¿O qué es el placer de crear? ¿O qué es el placer de descubrir el trasfondo definido por un artista en su obra? ¿Alguna vez una Inteligencia Artificial sentirá placer al terminar de escribir una reseña cultural? ¿Alguna vez una Inteligencia Artificial disfrutará contemplando el diseño de una imagen visual que engrandece la edición física de una obra artística? Me parece a mi que no, y ese mundo digital emocionalmente tan frío me resulta totalmente distante cuando hablo de Cultura, cuando hablo de Pasión, cuando hablo de Desvelo Trascendente, cuando hablo de Espiritualidad y Misticismo, cuando hablo de Pasión y Vida en busca de la Armonía.

Inteligencias Artificiales como exitosas generadoras de contenido. Realidad futura.

En los próximos años, tengo muy claro que todo va a cambiar muy rápido dentro de esta escena informativa en Internet, y que las Inteligencias Artificiales dejarán obsoletas a muchas webzines y blogs independientes. Con el uso de Inteligencias Artificiales en los medios de información, webzines, y blogs, su éxito entre el público se disparará alcanzando niveles inimaginables ahora mismo respecto al esfuerzo necesario para crearlo, y un reducido número de personas podrán generar grandes cantidades de información haciendo uso de la Inteligencia Artificial para crear contenido. Pero también sé que todo ello será unos fuegos artificiales muy impactantes cuyos efectos, años después, provocarán que estos medios de información tengan que indicar de forma obligatoria si ese contenido ha sido generado por Inteligencias Artificiales. En el caso de Lux Atenea, como no voy a utilizar Inteligencias Artificiales, desde ya mismo voy a incluir al comienzo de cada reseña la siguiente nota aclaratoria de cara al lector:

Información Muy Importante / Very Important Information :
Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial /
This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing.

Sí a la Singularidad, pero tiene dos caras como todos los avances.

La Singularidad depende para su establecimiento y consolidación de las Inteligencias Artificiales, y van a traer muchas cosas buenas en la sociedad futura no tan lejana, al igual que originará otros problemas como cualquier otro cambio social y tecnológico. Todo avance siempre tiene dos caras. Por ejemplo, desde el pasado hasta nuestros días, repasemos y analicemos los principales medios de transmisión de información a lo largo de la Historia de la Humanidad. ¿Qué es mejor, la información transmitida exclusivamente en persona a través del boca a boca o la información escrita a mano en tablillas de arcilla? ¿Qué es mejor, la información transmitida escribiendo a mano tablillas de arcilla o la información escrita a mano en papiro, pergamino…? ¿Qué es mejor, la información transmitida escribiendo a mano en papiro, pergamino… o la información transmitida haciendo uso de la imprenta? ¿Qué es mejor, la información transmitida haciendo uso de la imprenta o la información transmitida haciendo uso de la radio? ¿Qué es mejor, la información transmitida haciendo uso de la radio o la información transmitida haciendo uso de la televisión? ¿Qué es mejor, la información transmitida haciendo uso de la televisión o la información transmitida haciendo uso de Internet? Como pueden comprobar, todos estos medios de transmisión de información tienen una cara positiva y otra negativa. Personalmente, en Lux Atenea no voy a usar Inteligencias Artificiales para crear contenido en Internet. Lux Atenea es Perspectiva Existencial y Pasión Cultural. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
Lux Atenea
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De webzine cultural a blog existencial y cultural desde hoy en adelante.

Logo Lux Atenea iconoLux Atenea: perspectiva existencial y pasión cultural.

En el año 2006 nació Lux Atenea Webzine en Internet como legado cultural de la Revista ATIS&NYD (1999-2002), medio de información oficial del Movimiento Cultural Gótico en España, y fue Blogger la plataforma elegida para publicar su contenido informativo. Años después, tras bruscos e inexorables cambios en Internet a nivel europeo y global, Lux Atenea dejó de ser una webzine cultural para convertirse en un blog cultural e inaugurar una nueva etapa con esta url propia (luxatenea.com), ampliando posteriormente el arco cultural mucho más allá de la escena dark y non-mainstream en su nuevo campo informativo. Lo musical, lo literario, lo cinematográfico, el universo del cómic… han sido los pilares culturales principales durante esta etapa informativa pero, como vengo insistiendo desde hace muchos años, Internet y el mundo están evolucionando muy deprisa a nivel global, y Lux Atenea va a seguir transformándose y adaptándose a estos cambios. Incluso las redes sociales que han estado marcando el destino de muchas webzines y blogs culturales durante los últimos diez años, ahora, en 2023, hasta ese dominio hegemónico está cambiando rápidamente y sin vuelta atrás. La escena cultural, Internet, la sociedad posmoderna (ya en decadencia)… siguen avanzando en su rumbo hacia un futuro donde la Singularidad va a marcarlo y a definirlo todo.

La Singularidad ya está apareciendo en el horizonte y no hay alternativa, porque ninguna sociedad avanzada va a querer mantenerse al margen de los beneficios que van a traer los avances tecnológicos. La Singularidad y la Alta Tecnología, unido a la Inteligencia Artificial y a la robotización masiva en todas las escalas productivas públicas y privadas, van a redefinirlo absolutamente todo. Un cambio social y económico que será mucho más rápido, radical, y profundo de lo que supuso en su momento la expansión de los ordenadores personales (inicio de la decadencia de la Modernidad), la expansión de Internet y la globalización del transporte y las telecomunicaciones en tiempo real en todo el planeta (nacimiento y consolidación de la Posmodernidad), el uso masivo de los smartphones y de las Redes Sociales (hegemonía social de la Posmodernidad), y ahora la crisis de la globalización (no confundir con el globalismo, que es otra cosa) y la progresiva expansión de las Inteligencias Artificiales (nacimiento de la Singularidad) que, junto a la futura expansión de la Realidad Virtual y al progresivo crecimiento en la población de la corriente social del Transhumanismo (absolutamente dependiente de los avances tecnológicos aplicados para potenciar las capacidades físicas y mentales del ser humano), harán que los cambios sociales provocados por los ordenadores e Internet (varias décadas), por las Redes Sociales y los smartphones (una década), no sean nada en comparación con los cambios sociales que traerá consigo la Singularidad cuando se integren y consoliden las Inteligencias Artificiales y la robotización (seguramente en poco más de un lustro). O incluso aparecerán cambios sociales futuros mucho más rápidos y dinámicos con la expansión mundial de la Realidad Virtual (nada volverá a ser como antes), con el Transhumanismo (integración de dispositivos cibernéticos y de Alta Tecnología en el cuerpo humano), y con la Ingeniería Genética y la nanotecnología (uno de sus primeros efectos será la prolongación del tiempo de vida de un ser humano hasta más allá de los cien años con un nivel de salud inimaginable en la actualidad). Todo esto parece muy lejano, pero no hace falta más que analizar el presente tecnológico, el futuro que ya está asomando en el horizonte, pensar en lo que viene a continuación, y no hay que irse muchos años vista en el tiempo futuro para comprender que ese futuro está más cerca de nuestro presente social y cotidiano de lo que algunos piensan.

Lux Atenea ya no es una webzine cultural (lo fue en el pasado), y en un periodo muy corto de tiempo, Lux Atenea va a dejar de ser un blog cultural para convertirse en un blog personal donde voy a reflejar mi perspectiva existencial y mi pasión cultural. Como los fieles lectores de Lux Atenea ya conocen, siempre he dicho que el Arte Musical va directo al alma, que el Arte Literario va directo a nuestro lado racional (donde se ha establecido el Lenguaje vocal y escrito), que solamente algunas obras dentro del Arte Poético son capaces de traspasar la frontera que separa lo consciente de lo inconsciente, que precisamente en ese lado inconsciente es donde fluye el mensaje del Arte Cinematográfico a través de las imágenes y del lenguaje vocal y gestual, y que en el mejor Cómic se logra amalgamar lo visual, lo escrito, lo metafórico, y lo simbólico para estimular la imaginación (incluso la fantasía) en el lector al abrirle las puertas a otro universo. Música para estimular a mi alma, y literatura, cine y cómics para estimular a mi lado consciente e inconsciente. Pero hay otro apartado de mi vida que es clave en mi presente cotidiano: los perfumes.

Me encanta que me regalen perfumes y, en las últimas décadas, un buen perfume es el regalo que siempre he valorado por encima del resto. Como regalo me gustan mucho los libros, los cómics, las ediciones discográficas, pero los perfumes me encantan y me fascinan porque el mundo de las sensaciones personales ha cambiado totalmente bajo su influjo. Cuando te entregas a los efectos que provoca este apasionante universo de fragancias, la vida adquiere matices, sensaciones, y emociones que son muchos de ellos imborrables. Oler un perfume te puede hacer recordar con absoluta viveza un momento muy especial en tu vida. Un perfume puede convertir un despertar matutino triste y decaído en el inicio de un cambio de perspectiva existencial cuando te aplicas un perfume determinado y te deleitas en su fragancia. Un perfume es capaz de darte luz en momentos obscuros, te puede dar esa energía vital esencial en situaciones difíciles, puede darte solidez en momentos de inseguridad y fragilidad. Un perfume es capaz de exaltar sensaciones en momentos esplendorosos, es capaz de llevarte a momentos espirituales de trasfondo místico (de este poder ya se dieron cuenta personas espirituales desde hace milenios), es capaz de intensificar lo carnal hasta llevarlo a su lado más pasional y deslumbrante, y es capaz de transformar el hedonismo en algo sublime cuando se envuelve con una fragancia muy especial. El poder de los perfumes es algo increíble pero real que hay que experimentar en esta vida, y, por este motivo, al ser Lux Atenea desde prácticamente ya mi blog personal de trasfondo existencial y cultural, los perfumes van a tener su propio apartado.

De forma destacada, quisiera subrayar que todos los perfumes que analizaré han sido regalados (la gran mayoría) o comprados, y si alguna vez recibiera perfumes como promocional en el Apartado de Correos de Lux Atenea para ser reseñados, lo indicaré en mi análisis. Siempre analizaré y escribiré la reseña de un perfume si me apasiona, y tendrán una presencia muy especial en Lux Atenea porque son eso mismo en mi vida: algo muy especial. Hay que pensar que, por esta aura tan radiante que poseen las fragancias, las civilizaciones y los perfumes siempre han ido de la mano, y precisamente éste va a ser mi lema que encabezará el inicio del análisis de cada perfume:

“Perfumarse es un claro signo de civilización.”

Junto a la Espiritualidad, el Misticismo, el Arte, y la Cultura, mi perspectiva existencial está orientada a la búsqueda de la Armonía, y los perfumes poseen esa esencia prácticamente mágica y celestial porque irradian mi presente con su esencia de vida. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
Lux Atenea
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