Reseña Cultural: 2180 // Reseña Literaria: 653 Reseña actualizada. Publicada el 23 de octubre del año 2006 en Lux Atenea.
Información Muy Importante / Very Important Information : Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Publicado por : SALAMANDRA ISBN : 84-95971-70-4 Edición : 2003 (EDICIÓN COMPRADA)
“Aturdida, como alguien que después de pasar muchos años encerrado en una habitación sale de repente al exterior y se marea con el aire fuerte y cruel, con el viento de la realidad.”
Entre aires de decadencia personal y de derrumbe emocional se moverá el bibliófilo lector de Lux Atenea al atravesar con su reflexiva mirada las palabras escritas en este libro. En esta extraordinaria obra, el ilustre escritor Sándor Márai (1900-1989) se sumerge en el interior de las aguas estancadas de la vida y sin sentido presente en la existencia de su protagonista. Impresiona la dureza que presenta el ambiente donde se desarrolla esta novela, en contraste absoluto con la dulzura del lenguaje porque Sándoz Márai es, ante todo, un escultor del perfeccionismo literario. De esta forma, cada página del libro se convierte en un paisaje donde abunda el detalle, donde aflora el sentimiento, y donde la sensibilidad que respiramos en el arte de la escritura nos estimula y conmueve el alma hasta llegar a sentirse identificado con los pensamientos de la protagonista. Bajo estas condiciones, sorprende la claridad mental de la protagonista en los actos que realiza y con un grado de independencia que siempre deja ese poso existencial tan revelador.
“Uno vive, construye y destruye su vida, trata de corregirla, de remediarla, poniéndole parches; y pasado un tiempo se da cuenta de que todo el conjunto, tal cual está, lleno de casualidades y de equivocaciones, ya no se puede cambiar más.”
A nivel literario, “La Herencia de Eszter” es un libro para acariciar esa decadencia que toca con suavidad aristocrática cada palabra y cada frase escrita, porque este libro es una obra para lectores del alma. Para quienes aman y sienten la vida. A nivel del propio lector, “La Herencia de Eszter” es un libro donde encontrarán frases brillantes y reflexivas que les encantarán, y que le harán amar el arte literario de Sándor Márai hasta convertirlo en uno de sus autores preferidos. Una auténtica delicatessen para ser disfrutada con esa armonía y ese buen gusto que se establece en el lector cuando sus lecturas empiezan a volverse mucho más selectas, mucho más exigentes, y mucho más profundas en su belleza lírica. En este sentido, esta grandiosa novela destaca especialmente al concentrar tanto virtuosismo estético y vital en tan pocas páginas, puliendo cada palabra de las frases hasta sacar sus reflejos dorados más deslumbrantes. Una sensibilidad y un talento en la creación literaria que, en Sándor Márai, fluye con esa complicidad tan íntima con la mente del lector. “La Herencia de Eszter”, una extraordinaria novela para leer en momentos de serenidad, porque en momentos personales emocionalmente más delicados puede dejar al lector con su interior algo ‘tocado’. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Tengo una sensibilidad especial con respecto a los nombres, hay algunos que me gustan mucho y otros que no soporto. Claro que se trata de unos sentimientos primarios, injustos. Sin embargo, los sentimientos de este tipo son los que determinan nuestra relación con el mundo, nuestras simpatías y antipatías.”
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2179 // Reseña Literaria: 652 Reseña actualizada. Publicada el 20 de octubre del año 2006 en Lux Atenea.
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“DOKTOR FAUSTUS” Publicado por : EDHASA ISBN : 84-350-1582-3 Edición : 1998 (EDICIÓN COMPRADA)
“LOS ORÍGENES DEL DOKTOR FAUSTUS” Publicado por : ALIANZA EDITORIAL ISBN : 84-206-3025-X Edición : 1988 (EDICIÓN COMPRADA)
Es una gran verdad que en esta vida nada importante, esencial, o grandioso es gratuito, y parece que existen infinidad de actos, sentimientos, posesiones, visiones, o creaciones a las cuales podemos tener acceso sin aparente coste alguno. Pero si eliminamos de nuestra mente la absurda y falsa inercia del común hacer colectivo, y nos ponemos verdaderamente a mirar en nuestro interior que es único e intransferible, con el paso del tiempo la visión del mundo en el cual vivimos cambiará radicalmente en su contexto y en su razón de ser. El mundo pasará de ser un vehículo en el cual íbamos subidos cómodamente y disfrutando del paisaje, a convertirse en un acelerado tiovivo que gira y gira alocadamente, y nunca saca del mismo espacio a quienes permanecen en su interior. Observarás cómo las personas disfrutan, ríen, bromean, discuten, besan, abrazan, o se ignoran creyéndose el eje del mundo, sin percatarse ni en lo más remoto de su mente cómo están derrochando su escaso e inestable tiempo de vida. Y tú, observando desde fuera y concentrado en tu solitario pensamiento out of the box, mientras ellos no saben que ya no formas parte de su colectivo. Incluso, su confianza egocéntrica te hace recordar aquella parte de tu vida cuando eras uno más entre ellos, pero también vienen a tu memoria esos momentos en los cuales tu instinto ya intentaba hacerte ver que las cosas que vivías no eran tan reales y exactas como tu las observabas. Y te alegras de poder estar fuera de ese tiovivo devorador de tiempo, miras a tu alrededor y, sólo entonces, te empiezas a dar cuenta que el tiovivo da vueltas impulsado por la energía de lo intrascendente. No existe nada más. Y tienes que escoger entre la perdida de tu tiempo en compañía de almas vacías, o vivir en soledad fuera del mundano tiovivo y tal vez encontrar algún alma afín a través de un encuentro más fruto de la casualidad que del empeño. Todo lo contrario al mundo del tiovivo donde hacer amigos es de lo más sencillo… en apariencia. Ahora, cuando ves la realidad y el trasfondo de las cosas, tu elección ya no es tan sencilla y tu vida tampoco.
Ya has elegido. Decides seguir fuera del tiovivo por tu carácter y personalidad y, por supuesto, los contratiempos no te van a echar atrás al menos por el momento. Lo primero que empiezas a hacer es investigar los límites, y saber si ha habido personas en el pasado que hayan estado en tu misma situación. La búsqueda es compleja y con ciertas particularidades, como cuando ves que algunas personas salen del tiovivo y retornan a él para intentar no volver a salirse jamás tras conocer la crudeza existencial de la soledad. Por supuesto, encontrar personas que desde lo más profundo de su alma deseen permanecer fuera del tiovivo se convierte en una auténtica epopeya, pero la constancia y la labor diaria de conocimiento interior empezarán a darte claves sobre cómo has de buscar o detectar a estas personas sin perder mucho tiempo en ello, porque el tiempo siempre es lo más valioso. Cuando al final te encuentras con almas afines, esa sensación es única por la complicidad que se establece, incluso, cuando estas personas son vistas y consideradas por las personas del tiovivo como negativas y extrañas, y sus miradas muestran claramente el profundo rechazo y temor que les inspiran. El tiempo te hace comprender que aquello que te decían que era el Bien y aquellos que se proclamaban seguidores y cumplidores del Bien, son precisamente todo lo contrario, gente malvada, retorcida, e insana, creyéndose los jueces infalibles del mundo. También comprobarás cómo aquellas personas que eran catalogadas como negativas y extrañas, no son más que seres con un plano existencial más elevado, siendo precisamente esa cualidad la razón de su rechazo porque su presencia provoca que en el tiovivo se sitúen delante de un espejo en el cual se reflejarán todas sus inmundicias personales, y a ninguno de ellos les gusta ver que dentro de su aparente luz no hay más que putrefacción y degradación, temiendo que otros puedan verlo.
En cambio, en la sociedad siempre habrá personas que desearán poder llegar a lo máximo cueste lo que cueste. Un precio que pagarán con mucha más razón si conocen sus escasas cualidades creativas interiores. Por este motivo, no dudarán nunca en vender su alma a quien pueda darles ese privilegio, ese galardón, ese trofeo totalmente inmerecido. Su vanidad y su egocentrismo han de encumbrarlos en el obelisco de la obra creada al precio que sea, y de la forma que sea. Esta es la historia de Jonathan Leverkühn, protagonista de la novela “Doktor Faustus”. Jonathan quiere alcanzar esa fama y gloria, pero sin recorrer el dificultoso camino que todo auténtico creador ha de pasar en su largo y tortuoso caminar, en la búsqueda de ese vellocino de oro que pueda apartar de una vez por todas esos obstáculos que le impiden realizar su obra con libertad y pasión. Jonathan firma su éxito, su inspiración, su magna creación, en este caso, una obra musical, pero también firma su desasosiego, su insatisfacción futura, su rechazo social… en definitiva, su propia muerte. Jonathan sufre el infierno del alma creativa en su superación perpetua, una superación fruto del egocentrismo mental que le puede llevar a hacer actos extremos para alcanzar ese objetivo quimérico. Como los bibliófilos lectores de Lux Atenea podrán ver en estas páginas, las llamas del infierno surgen al tratar de alcanzar esa obra cumbre, pero… ¿alguien ha visto alguna vez tal obra? ¿Merece la pena el precio que se puede llegar a pagar? Incluso leyendo este fascinante libro, la respuesta no te parecerá tan obvia e inmediata como ahora mismo crees. Las cosas no son tan sencillas como creemos. Compruébalo tu mismo.
“Doktor Faustus”: el reino de la música.
Como pasional amante de la música, mi lectura de esta extraordinaria obra literaria ha sido de lo más enriquecedora y placentera al encontrar en sus páginas, múltiples referencias musicales a cuál más interesante. Tanto en lo sentimental como en su aspecto puramente técnico, cualquier amante de la música disfrutará esta lectura con una intensidad y profundidad que es difícil encontrarlas en otros libros con esta temática. En “Doktor Faustus” veo a un escritor centrado, volcado en la consecución de un libro que ha sido escrito con una perspectiva digna de un experto en los matices psicológicos del ser humano. El hecho de haber sido escrito durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial con la magnitud de sentimientos y opiniones que se fraguaban durante aquella etapa histórica, eleva aún más mi valoración personal en relación al ilustre escritor alemán Thomas Mann (1875-1955). Los acontecimientos no alteraron o desvirtuaron su obra a nivel creativo, al hacer uso de una perspectiva muy particular e interesante que conduce a la reflexión al lector. Mucho más detalles, los podéis encontrar en el fascinante libro “Los Orígenes del Doktor Faustus” hasta formar un ente literario global impresionante. “Doktor Faustus” y “Los Orígenes del Doktor Faustus”, dos magnas obras como contundente ejemplo de la literatura del siglo XX más selecta brillando intensamente en esta centuria. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2178 // Reseña Literaria: 651 Reseña actualizada. Publicada el 18 de febrero del año 2007 en Lux Atenea.
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Publicado por : EDICOMUNICACIÓN ISBN : 84-7672-152-8 Edición : 1999 (EDICIÓN COMPRADA)
En la magnífica obra “Preparativos Para Una Boda En El Campo”, Franz Kafka (1883-1924) se explaya con las pinceladas del reflejo y con la visión del personaje, y son precisamente esos reflejos, las pistas que este genial escritor ofrecerá a los bibliófilos lectores de Lux Atenea para poder comprender un poquito más sobre la psicología de su protagonista, Raban, una persona completamente exhausta e incapacitada para poder subir los peldaños de lo sagrado y de lo divino. Un cansancio existencial que lo suelda firmemente a lo terrenal hasta el final de sus días. Como podrán comprobar, el personaje principal de esta obra se deja arrastrar por los acontecimientos y no opone resistencia pese a no estar convencido sobre las bondades que supuestamente le esperan. Situado en el filo de la navaja, confía en que los sorprendentes giros del destino y su no acción alejarán de su senda a aquellos que le obstaculizan, a aquellos que ponen piedras delante de las ruedas existenciales de su vida, e incapaz de mover un dedo para salir de la dinámica que lo empuja hacia donde no desea llegar, se siente interiormente como un insecto, como un ser inferior bailado por las circunstancias a las que no combate. Los momentos en los cuales permanece tumbado en la cama, estimulan la imaginación de unos actos que jamás se verán realizados en su vida, y solamente en el mundo de los sueños es capaz de abrir los brazos al mundo y sentir la fuerza latente en su interior extendiéndose alrededor suyo. Para Raban, toda situación incómoda es susceptible de ser echada a un lado mediante el uso de la excusa, porque ve en la excusa esa perfección vital de su inactividad convertida en acto, o sea, en el medio ideal para hacer del acto el no acto. La excusa le aparta de la responsabilidad de ser él mismo, y conoce muy bien que una buena excusa es el mejor método para continuar siendo incapaz de ser en la vida quien verdaderamente es. Por este motivo, ve en su futuro hogar ese lugar de retiro donde todo lo que le pueda incomodar quedará alejado por el vacío de la distancia. A Raban, el mundo social le resulta vitalmente áspero y es un rol que le pone de cara al espejo, pero él prefiere vivir con los espejos dados la vuelta.
Las tres claves de Raban.
Raban es muy maniático, con manías fruto de la contención originada por su Yo para emparedar sus miedos, y se muerde a sí mismo tratando de destruir la barrera que bloquea su verdadero ser, pero todo queda reducido a eso, a una manía incontrolable que se desata cuando la presión interna busca una vía de escape. Lo que sorprenderá al culto lector de Lux Atenea es que Raban va a casarse, pero desconoce la mirada de la belleza, caminando hacia su boda pero sin que su corazón haya sido traspasado por la pasión en ningún momento, y cualquier mención que exalte al amor es absorbido por su Yo y transformado en un intento de comprensión a través de la pregunta existencial. Raban no tiene ojos para amar, no tiene la armonía interior necesaria para admirar los embriagadores momentos que el amor le ofrece. También Raban es un gran observador y analiza todo a su alrededor, pero los mensajes que recibe y sus conclusiones quedan bien guardados en su interior lastrados por el peso de su falta de coraje, llevándole a renunciar de todo aquello que le haría ser más expansivo, más honesto con lo que late en las profundidades de su interior. Únicamente se muestra plenamente expansivo en la lectura porque los libros se han convertido en su campo de vida, en el mundo donde crecer y dar sentido a su existencia, por eso sitúa a la lectura en lo más alto de su prioridades y en la cumbre de aquello a lo que nunca renunciaría. “Preparativos Para Una Boda En El Campo”, el introspectivo viaje existencial de la persona arrastrada voluntariamente por la corriente del río de la vida. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2177 // Reseña Literaria: 650 Reseña actualizada. Publicada el 10 de abril del año 2011 en Lux Atenea.
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“A buen fin no hay mal principio, aunque la suerte parezca tan adversa y los medios tan desfavorables.”
“A Buen Fin No Hay Mal Principio” es una inteligente y dinámica obra literaria donde el ilustre Maestro de la Literatura Inglesa William Shakespeare (1564-1616) critica muy duramente la moral social dominante en su época. Una moral de la apariencia pública donde la persona interesada en ser valorada socialmente por su moral y ética correctas, debía siempre mostrar unos exquisitos modales como prueba de tales virtudes, quedando además su elegante comportamiento con las personas como ejemplo irrefutable de las firmes creencias que aparentemente atesoraba. Un dominio de las apariencias, valoradas por encima del trasfondo humano real del individuo, que condicionaba totalmente las relaciones sociales entre personas y clases sociales, y donde los lobos disfrazados de ovejas eran inequívocamente los que triunfaban con aquellas reglas del juego sociales. Además, William Shakespeare también destapa el sinsentido del código cortesano tras el cual se oculta la maldad y la extravagancia, al mostrar muy claramente cómo los prejuicios sociales determinados exclusivamente en función de los modales, terminaban convirtiéndose en un envenenado fruto social al fomentar el uso de la máscara, la extensión de los convencionalismos y de los formalismos, y la promoción de quienes tomaban la hipocresía y la banalidad intrascendente como garantía de éxito en su buena imagen social. La obra “A Buen Fin No Hay Mal Principio” también es una comedia donde el conflicto se vuelve más y más intenso según sus protagonistas nos van mostrando sus distintas personalidades, miedos, objetivos, pensamientos… aumentando el interés del lector hasta el final del libro según van desarrollándose los hechos. Con París, Florencia y el Rosellón como escenarios principales de esta historia, “A Buen Fin No Hay Mal Principio” sorprenderá a los bibliófilos lectores de Lux Atenea con esta trama llena de enredos, argucias, engaños, y trampas donde las cartas escritas por algunos de sus principales personajes adquieren una gran importancia en el esclarecimiento de las más diversas situaciones, junto a conversaciones inteligentes y muy punzantes como cuando la condesa del Rosellón habla con Palabras (nombre del personaje perteneciente al séquito de Beltrán), cuando Lafeu habla con el bufón, o cuando Diana habla con el rey de Francia. Mentiras que acaban siendo descubiertas, cartas comprometedoras, objetos clave en la trama como la sortija de Helena, intentos de desacreditación pública entre personajes, sibilinos engaños destinados a hacer realidad un difícil reto… En definitiva, “A Buen Fin No Hay Mal Principio” es una de las obras de William Shakespeare que más admiración les despertará, pese a los errores geográficos típicos en el autor (la ciudad de Florencia no tiene puerto). Y un excelente libro donde no falta la referencia a otra de sus grandes obras en sus páginas: “Troilo y Crésida” (leer reseña).
“La vida humana es como una trama tejida con hilos buenos y malos a la vez.”
Durante la lectura y análisis del libro “A Buen Fin No Hay Mal Principio” me sorprendió la importancia que William Shakespeare le dio al individualismo a la hora de perfilar cada uno de sus principales personajes. En estas gloriosas páginas encontrarán a un anciano señor llamado Lafeu que destaca por su visión crítica y analítica de la vida desde un punto de vista bastante pragmático, la condesa del Rosellón se presentará siempre con palabras muy cabales en cada acto, su bufón se expresará desde una posición muy machista y misógina, o el rey de Francia se mostrará aquejado de una sangrante enfermedad que lo ha dejado impedido, y al que solamente la joven Helena será capaz de curar sus dolencias. Un rey de Francia que se manifestará a lo largo de toda esta historia como el monarca shakesperiano más benévolo de toda su obra literaria. Pero uno de los personajes más corrosivos y cínicos en esta obra es Palabras, persona de confianza para Beltrán, y el cual únicamente busca su propio confort y beneficio. Palabras representa al ser humano en su manifestación más materialista, corrupta, irresponsable, cobarde, y egoísta. Un ser que inspirará muy poca confianza al culto lector de Lux Atenea ya que representa fielmente a todas esas personas que, de cara a los demás, siempre se les llena la boca de lo que va a hacer y dirigir, pero nunca llegan a hacer nada. Por todo ello, las palabras pronunciadas por Palabras solamente se quedarán en eso mismo, en palabras y nada más, aunque sorprendan y seduzcan a todos aquellos que las escuchan. Unido a ello, Palabras también es una persona rencorosa que tratará de vengarse de Lafeu, disfrutará engañando a Helena con el beneplácito de Beltrán, y también no dudará un segundo en traicionarlo en cuanto su vida corra peligro.
“Haz de manera que puedan echarte en cara haber callado, pero nunca haber hablado.”
Sin duda alguna, la vil personalidad de Palabras es una de las que más destaca en esta trama, pero quien verdaderamente se erige como protagonista principal de esta pasional historia es Helena, una mujer inteligente que, de una forma u otra, siempre termina consiguiendo todo lo que quiere. Helena es idealista, ese idealismo romántico propio del siglo XIX, pero con la ausencia de lo ético y de lo moral que es una de las características propias de la sociedad posmoderna del siglo XXI. William Shakespeare sorprenderá al lector con esta mujer independiente y con talento que pasará de la inocencia en su particular visión del amor, a otra mucho más experimentada y realista donde los hombres son observados como seres limitados y previsibles. Helena es un personaje oscuro, complejo, reflexivo, planificador, y previsor que, además, posee ciertas dotes un tanto mágicas. En “A Buen Fin No Hay Mal Principio”, Helena no dudará un segundo en traspasar las ingenuas fronteras de la virtud para adentrarse en el pantanoso terreno de la mentira y de las estratagemas con el objetivo de que su gran amor, Beltrán, llegue a confirmar su amor por ella. Una confesión que, aparentemente dicha de propia voluntad, en realidad habrá sido provocada por sus enredos ocultos tras haber sido previamente despreciada en público por Beltrán, ya que la rechaza por ser de una clase social inferior a la suya. Beltrán es una persona pasional, inmadura, y sin experiencia en la vida que, convertido en el típico héroe socialmente admirado, termina siendo dominado y derrotado públicamente por una mente mucho más sutil y maquiavélica. Helena, tras ser humillada (Beltrán se negará hasta a darle un abrazo pese a ser su esposa) y retada (a través de una carta escrita por su propio marido), solicitará la ayuda de la anciana viuda de Florencia para llevar a cabo sus planes en cuanto se entera de la irresistible atracción que Diana, la hija de la anciana, le provoca a Beltrán. A partir de ese mismo instante, el resto de la obra se convertirá en una enredosa trama donde Helena luchará con todas las armas a su alcance contra su injusto destino. La visión lujuriosa de los hombres en su trato con las mujeres que William Shakespeare muestra en “A Buen Fin No Hay Mal Principio”, da ese trasfondo literario que será desarrollado en su máxima extensión y complejidad durante los siglos XIX, XX, e incluso, en esta centuria.
“El peligro y la muerte marchan siempre detrás de los héroes.”
De la magna obra “A Buen Fin No Hay Mal Principio” emana esa inconfundible y oscura esencia que marcó la época del Barroco. La lujuria y las pasiones amorosas que llevan a la perdición, la vejez vista como sinónimo de la falta de animosidad, la juventud como fuente inagotable de energía y virtud, la decadencia espiritual que viene tras los sinsabores que ofrece la vida… En definitiva, un magnífico libro donde el amor acaba cubriéndolo todo con el poderoso perfume de los sentimientos y de las pasiones humanas. Una trama con un mensaje abierto a la interpretación del lector, o del espectador en su representación teatral, y donde las pinceladas irónicas se presentarán muy corrosivas en algunas ocasiones porque a lo largo de la obra todo se cuestionará desde diferentes perspectivas existenciales. Nadie dudará que, en el mensaje fundamental de “A Buen Fin No Hay Mal Principio”, se tratan de justificar todas las argucias concebidas para obtener lo que se desea y que, en la Inglaterra Isabelina de William Shakespeare, la sobrevalorada apariencia pública engañaba y provocaba una hipocresía social prácticamente endémica. Una historia con personajes que se mueven con soltura dentro del teatro de las apariencias, y en ese delicado término medio donde los hechos no se pueden llegar a juzgar con rotundidad desde líneas muy firmes y claras sobre qué es el Bien y el Mal. Con este individualismo en estado puro que caracteriza a sus principales personajes, en esta obra de William Shakespeare, la sexualidad aparece como un camino que garantizará la felicidad de todo aquel que desee vivir junto a la persona amada. Una obra que termina situándose en completa armonía con la perspectiva posmoderna que está definiendo y perfilando la evolución de la sociedad del siglo XXI. Pero, en esta obra, se rompe definitivamente con la valoración del individuo en función de su origen, quedando sus virtudes como persona como auténtica esencia. Además, en “A Buen Fin No Hay Mal Principio”, Helena representa fielmente a la amoral mujer posmoderna que solamente se adentra en el terreno de la ética como medio para poder garantizarse el objetivo que desea alcanzar, y como garantía de la defensa incondicional del derecho al amor libremente elegido y al individualismo. Todo coincide con la perspectiva existencial posmoderna. También William Shakespeare llega a transmitir esa posmodernidad hasta en el abismo emocional y existencial que separa a unas generaciones de las otras en esta obra, pese a que todas ellas han nacido en la misma tierra y comparten la misma cultura. Una barrera entre generaciones que los cultos lectores de Lux Atenea pueden observar en la actualidad en este siglo XXI tan avanzado como cambiante, y donde las generaciones parecen no diferenciarse por las décadas en las que nacieron, sino casi por el lustro en el cual vieron la luz por primera vez en este mundo. “A Buen Fin No Hay Mal Principio”, deseos, sentimientos, y pasiones humanas en una de las obras de William Shakespeare conceptualmente más innovadora, vanguardista, y socialmente visionaria. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“El fin es la corona de las empresas. Cualesquiera que sean los accidentes de su curso, siempre es el fin lo que decide de su gloria y mérito.”
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2176 // Reseña Literaria: 649 Reseña actualizada. Publicada el 8 de febrero del año 2008 en Lux Atenea.
Información Muy Importante / Very Important Information : Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Publicado por : EDICIONES DE LA ROSA CÚBICA ISBN : 84-88927-10-X Edición : 1999 (EDICIÓN COMPRADA)
Esta magnífica edición del “Diario Póstumo” de Eugenio Montale es un merecidísimo homenaje a este grandioso poeta italiano galardonado con el premio Nobel en el año 1975. Eugenio Montale es uno de los artistas literarios del siglo XX más destacados e iluminados por el virtuosismo en el mensaje profundo perfilado en verso, teniendo el honorífico privilegio de ser el creador del puente cultural poético que une la poesía del siglo XX con la del nuevo milenio. Nacido el día 12 de octubre de 1896 en la ciudad italiana de Génova, falleció en Milán el día 1 de septiembre de 1981 pero, algunos años antes de su muerte, sintiendo ya cercana la acción de la Parca Átropos sobre el hilo de su vida, entre los años 1969 y 1979 escribió una serie de poemas inspirados en sus sentimientos, pensamientos, e inquietudes, que son los que han quedado inmortalizados en esta edición que fascinará a los bibliófilos lectores de Lux Atenea. Eugenio Montale eligió como albacea de su legado artístico post mortem a Annalisa Cima que, aún siendo más joven que él, pasó a ocupar en el corazón de este poeta parte del espacio sentimental dejado por su difunta esposa, fallecida anteriormente. Durante esos diez años, Eugenio Montale escribió sesenta y seis poemas, distribuyéndolos en once sobres. Diez sobres con seis poemas, y otro sobre con los seis poemas restantes y la particularidad de contener otro sobre en su interior con dieciocho poemas más, siendo la publicación de estos últimos, la especial razón de ser de esta extraordinaria edición. En total, ochenta y cuatro poemas póstumos, y todos estos sobres fueron enviados a Annalisa Cima que, tras la muerte del poeta, quedaron reunidos en su obra “Diario Póstumo”. Lo que sí hay que tener en cuenta a la hora de leer y analizar este libro es su peculiar característica artística: la ausencia de un nexo común entre los poemas, o eje de unión y sentido integrador. Son poemas sueltos e independientes reunidos bajo un común denominador basado en el acto de reunir los últimos poemas escritos por este ilustre poeta italiano. “Diario Póstumo” es la publicación de los últimos destellos poéticos y existenciales de su realidad viviente.
Los Poemas Póstumos.
“Diario Póstumo” de Eugenio Montale refleja los pensamientos que invaden al poeta en su consciencia ante el advenimiento de su final. En estos versos, Eugenio Montale nos habla sobre la reflexión, sobre el paso del tiempo, sobre la juventud, sobre la amistad, sobre su ideal cultural social, sobre el presente turbio, sobre el pensamiento satírico, y sobre lo que, desde mi punto de vista, es abordar un tema crucial y revelador en el mundo informativo y cultural, aunque sucio y escabroso: su visceral rechazo a los poetas que escriben críticas sobre otros poetas. Trasladen ese concepto y esa perspectiva a la pura realidad informativa latente actualmente, y sustituyendo algunas palabras en la frase se encontrarán cara a cara con uno de los mayores cánceres que existen en algunos medios que se autoetiquetan como “de información cultural”, siendo sus críticos esos vulgares cambistas cuyo trueque se realiza entre su narcisismo cutre y pobre y la serie de ‘críticas culturales’ que publican. Un fiel reflejo de ese afán de protagonismo enfermizo y sin sentido, salvo en el engorde de su Ego, sus crédulos seguidores no saben diferenciar el oro del plomo a nivel cultural. A través de la mirada de Eugenio Montale, comprendo perfectamente su absoluto rechazo al poeta criticando a otro poeta porque ya es en sí algo lamentable, se diga lo que se diga y se justifique como se quiera justificar. En esa acción, el poeta que critica a otro poeta y su obra queda al desnudo, mostrando su Ego envidioso y siempre deseoso de mayor engorde. Personalmente como analista cultural, veo al artista como un individuo inquieto existencialmente que a través del Arte va avanzando en su camino de revelación interior y de evolución mental, siendo sus obras artísticas el reflejo simbólico y metafórico de esos desvelos existenciales. Por este motivo, el artista de verdad no puede estar pendiente de lo que hacen otros, de las obras de otros artistas, de su fama, porque su camino artístico es personal, único, e interior, quedando sus obras como legado de esas revelaciones y descubrimientos que quedan físicamente definidas en el exterior, fuera de su mente. Lo que hagan otros artistas le tiene que dar igual, y no tiene que dedicar su tiempo y su energía a criticar lo que hacen otros artistas. El Arte cuando verdaderamente es Arte, es trascendente, y como tal es personal, individual, e interior en su desvelo de la realidad, del mundo, y de lo dimensional, ya sea terrenal o espiritual.
Eugenio Montale en su propio devenir creador, sitúa su poesía en las fronteras de la prosa, reflejando en ella la poderosa tragedia que vive el hombre actual. Versos en los cuales nos habla sobre la profunda soledad que envuelve y cubre al creador (en este caso en particular, al poeta), y también nos lanza un profundo y consistente mensaje existencial basado en la creencia de que la única e insumergible tabla de salvación que posee quien se dedica a crear artísticamente es su pensamiento crítico, permitiéndole soportar las innumerables dificultades encontradas en sus andanzas por caminos no transitados. Todo ello lo sustenta en la supremacía de la experiencia interior frente al éxito material fugaz, vacío, e inútil. Además, reflexiva es la pregunta lanzada por Eugenio Montale al mundo en su discurso durante la ceremonia de entrega del premio Nobel: “¿Por qué ahora, más que nunca, el hombre civilizado ha llegado a sentir horror de sí mismo?”. Aunque nunca quisiera terminar de escribir una reseña sobre cualquier obra de Eugenio Montale por su grandeza artística, la realidad como analista cultural es implacable y solemne. Y qué puedo opinar, escribir, y decir sobre un poeta que tiene a la música como uno de sus ejes de valores, la cual es elegantemente reflejada y percibida en la aterciopelada sonoridad de sus versos. Su genialidad artística le llevó al mágico acto de unir la armonía de la música con la hipnótica lectura de su excepcional y bella poesía, ahondando en su mensaje y dándole aún más intensidad. Como clausura de esta reseña, quisiera resaltar esta traducción realizada al haber quedado muy bien calibrada lingüísticamente, y muy precisa en el traslado de la esencia del mensaje perfilado en versos por Eugenio Montale. “Diario póstumo. 66 poemas y otros”, cuando el poeta es consciente que se enfrenta al mayor misterio de su vida: la muerte. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.