IDRIES SHAH “EL YO DOMINANTE” (Reseña #1568).

Reseña Cultural: 1568 // Reseña Literaria: 243
Reseña actualizada. Publicada el 21 de abril del año 2009 en Lux Atenea.

Publicado por: EDITORIAL KAIRÓS, S.A.
ISBN: 84-7245-468-1
Edición: 2000 (EDICIÓN COMPRADA)

IDRIES SHAH EL YO DOMINANTE

Idries Shah ha sido el místico que más ha dado a conocer la filosofía sufí en Occidente. Hablar actualmente del sufismo no es mencionar algo desconocido o exótico para muchos lectores de Lux Atenea y, dentro de esta perspectiva religiosa, los maestros sufíes hacen un especial hincapié en el constante control que cada uno de ellos ha de tener de su Ego, o Yo dominante, respecto a su Yo más profundo. Como fruto de esta experiencia sobre el análisis y control del Yo dominante nace este libro escrito por Idries Shah, obra que, por cierto, fue la última que vio publicada en vida. “El Yo Dominante” es un libro en el cual Idries Shah nos ofrece razonamientos y claves con las cuales el lector puede profundizar en esta corriente mística cuyo camino vital le llevará toda su existencia recorrerlo. Como deja muy claro Idries Shah, al Yo dominante (o Ego) hay que controlarlo (no eliminarlo) gracias a un completo y detallado autoanálisis a través del cual, la persona irá conociendo qué debilidades lleva arrastrando su ser, cuál es su origen, y, tras tomar la firme decisión de perfeccionar su propio ser, tener el valor de reconocer ese punto débil para proceder a domesticarlo y posteriormente transformarlo en fortaleza.

Lux Atenea 4 - 4

Puede parecer un proceso cargado de cierta fantasía o de autosugestión, pero si la persona interesada en perfeccionarse interiormente empieza a tener en cuenta los factores descritos en las páginas de este libro, comprobará fielmente cómo es posible realizar esa separación de la escoria que tantas impurezas y fragilidades inserta dentro de nuestro cuerpo, de nuestra mente, de nuestro espíritu, y que tanto oscurecía y apartaba la luz de nuestra alma. Un Yo dominante que, a base de unas malas referencias educativas, a base de condicionantes familiares, a base de falsas éticas y moralidades sociales, a base de someterse a las influencias de otras personas, a base de dejarse limitar por la aparente fragilidad del cuerpo desde nuestro nacimiento, va poco a poco creando una barrera de contención alrededor del alma que, con el paso de los años, termina convertido en un muro de separación entre las virtudes del alma respecto a nuestra propia existencia. Al quedar alzada esa barrera, también traerá consigo que nuestra mente acabe acartonada a través de la pasividad y del decaimiento, y, como no, también nuestro espíritu acaba debilitado y lleno de agujeros energéticos a través de los cuales será fácil que el infortunio se apodere de nuestro destino. Con este Yo dominante condicionando toda nuestra visión de la vida y todos nuestros pensamientos, su constante insatisfacción terminará devorando nuestro interior gracias a un mundo exterior al que observa como un ente a manipular y devorar a su antojo. En alguna de las reseñas que he publicado sobre obras fundamentales del Misticismo, he mencionado con cierta constancia un elemento esencial del ser que debe ser controlado, pero no eliminado o anulado: el Ego. Con esta nueva reseña dejo en manos del culto lector de Lux Atenea esta información sobre el Yo dominante que tantos problemas nos trae en la vida cuando se mueve sin control, pero que tantas satisfacciones y excelencias puede ofrecernos si convertimos su control en uno de los ejes existenciales de nuestra vida. “El Yo Dominante”, cuando una puerta mística se abre para convertir su enseñanza en un valor humano y espiritual a cuidar toda la vida. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

IDRIES SHAH - EL YO DOMINANTE

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

“MEFISTÓFELES Y EL ANDRÓGINO”, MIRCEA ELIADE (Reseña #1552).

Reseña Cultural: 1552 // Reseña Literaria: 227
Reseña actualizada. Publicada el 19 de mayo del año 2009 en Lux Atenea.

Publicado por: EDITORIAL KAIRÓS
ISBN: 84-7245-493-2
Edición: 2001 (EDICIÓN COMPRADA)

mircea eliade mefistofeles y el androgino

La visión existencial del ser humano no es igual en Occidente que en Oriente. Este ejemplo también se puede aplicar a multitud de aspectos y perspectivas de la vida humana según sea la cultura a la cual pertenezca un individuo. La visión sagrada del mundo que nos ofrecen otras culturas no occidentales aparentemente más espirituales y gregarias, parten de una consciencia cósmica establecida como base principal de un estado de entendimiento del ser humano respecto al sentido de todo lo que forma parte de este universo. Alejados del condicionante visual materialista y sus propiedades densas y palpables, y al cual algunas corrientes místicas orientales han denominado como Maya (o sea, la ilusión cósmica que nos encadena a lo material), la ruptura de esa frontera conceptual se transforma en el leitmotiv fundamental de esas doctrinas espirituales. Una visión del sentido y del trasfondo de la realidad para el ser humano que siempre llega al individuo cuando atraviesa el velo de Maya en un acto al cual denominan como liberación. Por este motivo, las referencias del maestro Mircea Eliade en su magna obra “Mefistófeles y el Andrógino” en relación al taoísmo, al hinduismo, al chamanismo, al zoroastrismo, al sufismo… son inevitables. Pero los bibliófilos lectores de Lux Atenea se preguntarán entonces qué sentido tiene la figura de Mefistófeles en todo esto. Mefistófeles, como figura esotérica, es una entidad que trata de pararlo todo y trata incluso de inmovilizar la vida, identificándose con lo muerto. Pese a toda la contaminación cultural a la cual estamos sometidos en relación al auténtico trasfondo místico del significado de Mefistófeles, por encima de todo hay que tener muy claro que éste no ataca directamente a Dios en su acción. Lo que verdaderamente hace Mefistófeles es parar la vida, parar la obra de Dios, y si la vida es inmovilizada, ésta pierde su sentido y su razón de existencia. Por ejemplo, bajo esta perspectiva esotérica, la historia de Fausto y Mefistófeles cobra un significado más real, más profundo, y totalmente alejado de teorías satánicas. Además, es curioso comprobar como la leyenda de Fausto y Mefistófeles tiene múltiples paralelismos en culturas muy alejadas entre sí en este planeta, cambiándose el nombre de los personajes pero no su significado ni la profundidad de su mensaje.

Lux Atenea 4 - 5

El culto lector de Lux Atenea también se preguntará qué sentido tiene la figura del andrógino en todo esto. La figura del andrógino une los dos polos sexuales creadores de vida en un solo ser. Si tanto lo masculino como lo femenino no son completos por sí mismos, sino que necesitan del otro para llegar a ser una entidad completa, aquel que tenga la cualidad andrógina estará situado por encima del resto de los humanos al ser una entidad completa siendo solo uno, y no necesitando a otro ser para completarse. Conviene aclarar que el andrógino es un mito, no un ser físico, pero en todo mito se esconde una realidad sagrada que nos enriquece intelectual y espiritualmente. Si partimos de una división entre dos mundos espiritualmente opuestos como son el Bien y el Mal, el andrógino encarnaría a un ser que es Bien y Mal a la vez, y esta cualidad le permitiría moverse en un estado natural situado entre lo terrenal y lo divino, por lo cual el andrógino logra apartarse del ciclo universal de creación y destrucción en el que vivimos el resto de los seres humanos polarizados físicamente. En esa situación tan especial entre el Cielo y la tierra, al andrógino no hay que confundirlo con un ser celestial, con un ser de luz, con un ángel.

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El andrógino es sencillamente la visión mística de un ser humano ideal y perfecto que une las cualidades del mundo masculino y femenino en uno solo, y fuera de los límites mentales de lo masculino y de lo femenino, no hay nada que pueda abarcarse sin perder la propia condición humana porque al otro lado de esa frontera empezaría el anhelado mundo sagrado que supuestamente perdimos tiempo atrás: el Reino de Luz, el Reino de Dios. Así lo observaron algunos autores románticos en el siglo XIX (Novalis, Balzac, Franz von Baader, Friedrich Schlegel…), y otros místicos también lo enfocaron hacia corrientes esotéricas con algunos cabos existenciales sin atar (Aleister Crowley), o con visiones y perspectivas místicas relacionadas con el mundo de la Alquimia (templarios, Jacob Boehme…). El culto a Dioniso, a Afrodita barbuda, a las Vénus calvas, al dios germano Tuisto… son claros ejemplos de esa aspiración humana a la androginia mística como vía de elevación espiritual. Y, en cambio, los seres humanos nacidos con claros signos físicos de hermafroditismo en muchas culturas han sido eliminados de forma inmediata nada más nacer al ser tomados como un signo de desgracia. Su existencia física es contemplada como un reto a las sagradas leyes divinas porque una cosa es el andrógino ritual y simbólico, y otra muy distinta su existencia real en carne y hueso. También, el axis mundi, la montaña sagrada, la escalera al cielo… se convierten en símbolos necesarios para que el culto lector de Lux Atenea pueda entender con claridad todo aquello que no puede ser explicado con palabras en esta relación entre el Cielo y la tierra, entre el mundo divino y el mundo de los seres humanos. Este interesante tema de la cuerda o la escalera al Cielo, mejor lo dejo para la siguiente reseña que estoy escribiendo sobre el extraordinario libro “El Vuelo Mágico” también escrito por el maestro Mircea Eliade, convertido ya en uno de los pilares informativos de este blog cultural. “Mefistófeles y el Andrógino”, un libro serio y riguroso capaz de apartar de nuestra mente muchos falsos conceptos sobre esta temática mística. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

MEFISTOFELES Y EL ANDROGINO MIRCEA ELIADE

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.