Félix V. Díaz, desde el año 1999, siendo pionero en España como analista cultural orientado a la difusión de las obras artísticas más selectas inspiradas en la mirada más profunda a lo Bello, a lo Sublime, y a lo Siniestro (Revista Cultural Gótica ATIS&NYD, Shadow's Garden, Ouroboros Webzine y, actualmente, publicando en mi blog cultural y existencial Lux Atenea).
Reseña Cultural: 2154 // Reseña Literaria: 628 Reseña actualizada. Publicada el 16 de diciembre del año 2009 en Lux Atenea.
Información Muy Importante / Very Important Information: Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Publicado por: VALDEMAR ISBN: 84-7702-659-4 Edición: 2009 (EDICIÓN COMPRADA)
“El dibujo debía resaltar algún gesto verbal evidente por parte del personaje adecuado, o el texto debía sugerir en sí mismo y sin dejar lugar a dudas quién lo estaba pronunciando.”
Este genial artista estadounidense del dibujo llamado Charles Addams (1912-1988) revolucionó la viñeta humorística en su época dando un toque de modernidad, de frescura, una clase y un estilo hasta entonces nunca visto en esta rama artística. Sus ideas fueron novedosas hasta tal punto que rompieron todos los esquemas establecidos, e incluso, en este siglo XXI, su humor gráfico sigue provocándonos alegría, risas, e inevitables carcajadas. Charles Addams fue un experto one-liner que, desde su adolescencia, destacó con un estilo único e inigualable a la hora de dibujar escenas donde el humor reina a placer. Años después, será inevitable su entrada en The New Yorker, la publicación más prestigiosa de la época donde podían aparecer los cartoons de un dibujante. Una posición de auténtico privilegio ganada a base de tesón, de trabajo, y de constancia en la realización de su obra. Inmerso en un momento de gran éxito en su carrera, Charles Addams vería publicada el día 6 de agosto de 1938 la primera entrega de su serie más conocida, “La Familia Addams”, protagonizada por unos personajes ya míticos que le llevarían a la fama mundial gracias a sus siniestras personalidades. Los cultos lectores de Lux Atenea ya conocen a Morticia, a Gómez, a Fétido, a Miércoles… Unos personajes que ya forman parte de la cultura gótica gracias a su ingenioso humor negro, y que sólo la virtuosa inteligencia artística de Charles Addams pudo dar alma en sus dibujos.
En estas atrayentes páginas podrán observar y disfrutar esa otra cara de la realidad urbana, de la intocable religión, de las relaciones de pareja fundadas en la apariencia, de la aséptica Ciencia, de la magia de lo mitológico, del encanto que ofrecen los cuentos, de la política siempre tan seria… Facetas humanas en manos de Charles Addams que en estos tiempos serían considerados como racistas, crueles, e, indiscutiblemente, como políticamente muy incorrectos en la supuesta era de la libertad de pensamiento y de expresión que estamos viviendo. Creo que al genial artista Charles Addams le dejaría absolutamente descolocado la censura actual, sobre todo en los Estados Unidos de América. Incluso algunas publicaciones actuales consideradas socialmente como trasgresoras, no creo que tuvieran el valor y el coraje necesario para publicar algunos de estos dibujos por miedo a la reacción que pudieran provocar en la opinión pública. A los bibliófilos lectores de Lux Atenea les fascinará esta magnífica edición, habiendo quedado muy claro en estas páginas cómo fue la libertad de expresión mostrada por Charles Addams en su obra, perfilando con suma inteligencia este humor negro irreverente en su estado más puro. Su admirable estilo a la hora de crear escenarios tan bellos como sacados de contexto, le permitió moverse con soltura en el complicado equilibrio existente entre la realidad y la ficción, provocando la sorpresa en el lector de la forma más sutil y directa. En estos dibujos comprobarán fielmente que prácticamente nada ni nadie quedó sin ser incluido en estos escenarios humorísticos. Con el paso de los años, la Familia Addams también tuvo su protagonismo y popularidad como serie de televisión y en películas destinadas a la gran pantalla, expandiendo a nivel mundial esta siniestra magia llena de sarcasmo, de sátira, de ironía, en una atmósfera tétrica y un tanto macabra que divierte (y seguirá divirtiendo) al gran público. Este es el siniestro encanto visual que Charles Addams ofreció al mundo con su arte humorístico, y con ideas reflejadas en dibujos con los cuales logró dar encanto y personalidad a los miembros de esta familia inspirada en el universo del terror gótico. Como apunte final, recomiendo la adquisición de esta preciosa edición de pequeño formato porque les asegurará inevitables risas en cada relectura de la obra. “La Familia Addams”, otra joya literaria publicada con estilo por la editorial Valdemar. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“The New Yorker no estuvo completo hasta que Addams empezó a publicar en él.”
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2153 // Reseña Literaria: 627 Reseña actualizada. Publicada el 6 de diciembre del año 2010 en Lux Atenea.
Información Muy Importante / Very Important Information: Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Quiero dar las gracias a la editorial Gedisa por su cortesía al enviarme este promocional digital.
Publicado por: EDITORIAL GEDISA ISBN: 84-9784-609-7 Edición: 2010 (Libro Digital Recibido Como Promocional) Páginas: 192
“La principal diferencia que los no-muertos ostentan con respecto a los vivos es que los primeros no saben morir, porque su destino se ha convertido en algo presente y negativo.”
En la primera década del siglo XXI asistimos al sorprendente éxito entre el gran público (sobre todo adolescente) de un fenómeno cultural global antes dirigido únicamente a las personas que, de un modo u otro, estaban relacionadas con el gusto por la belleza siniestra y/o con la escena gótica. El pensamiento posmoderno está definiendo la estructura y las inquietudes sociales del nuevo mundo globalizado, y la decadencia que se está empezando a observar en la sociedad materialista tremendamente consumista que reniega totalmente de los planteamientos y de las creencias religiosas, está provocando en la franja más joven de la población una sensación de vacío existencial que se está apreciando hoy día muy claramente tanto en sus gustos, como en su identificación con un carpe diem de corte gótico basado en principios cercanos al Decadentismo existencial. Un vacío ético y moral que no ha tardado mucho en verse reflejado en el éxito comercial de obras artísticas que se presentan en forma de libros, películas, y series de televisión cuya temática está basada principalmente en el siniestro mundo de ficción relacionado con los no-muertos (vampiros, zombis…). Unas criaturas tenebrosas que, en pocos años, han pasado de causar miedo y temor en la sociedad a ser considerados como modelos morales y éticos de una perspectiva de la vida. Precisamente, las ansias posmodernas de tener una larga vida tienen su reflejo en estos seres tras haber logrado por fin esquivar a la muerte hasta hacer del tiempo algo casi circunstancial en su destino. El cuerpo eterno que no muere, provoca en estos seres cambios en su perspectiva con la cual observan y analizan el mundo de los seres humanos, y, curiosamente, esa misma lógica es la que está atrayendo a este porcentaje de la sociedad más joven que, dentro de tres o cuatro décadas, serán quienes la gobiernen y dirijan. Como los bibliófilos lectores de Lux Atenea podrán comprobar en este ensayo, estamos ante un modelo de perspectiva existencial absoluto. Para dar una explicación seria y razonada basada en hechos y datos de conocimiento público, el autor del libro ha escrito un extraordinario ensayo donde analiza esta corriente social que ha dejado a un lado lo puramente estético, para lanzarse de lleno a otra visión con la cual ver nuestro presente y futuro: lo siniestro.
“Los grandes sistemas filosóficos y teológicos ceden su espacio a los encuentros vitales, que no pueden ser obviados, traspapelados, retocados, reconstruidos o falseados ideológicamente y que trasiegan de pecho en pecho con la confianza que dan la amistad y el amor, y con la autenticidad que atestan las vidas intensas, cuya medida no agota el morir.”
En la actualidad, la Ciencia ha quitado toda la magia y toda la fascinación que provocaba la visión de la vida en los seres humanos. Esta misma Ciencia está analizando y tratando a la vida como si fuera un mecanismo de carácter orgánico al cual debe estudiar y comprender al detalle para saber cómo funciona. Planteamientos como el alma, el espíritu, Dios, el amor… son variables que la Ciencia desprecia por no ser reproducibles ni demostrables en un laboratorio, renegando además de quienes creen en ellos públicamente. Y en esta aspiración de los científicos para convertirse en nuevos dioses sobre la faz de la tierra, el calado de sus planteamientos en la sociedad es lo que ha permitido la identificación de los ciudadanos actuales con estos seres no-muertos que, pese a su naturaleza puramente ficticia, son vistos por sus seguidores como ejemplos de cómo ver y sentir el mundo en el que vivimos. El éxito comercial de la saga literaria “Crepúsculo” tras su traslado audiovisual a la pantalla, el éxito de otra saga literaria convertida en la serie de televisión “True Blood” destinada el gran público, las exitosas películas de la saga “Resident Evil” basadas en videojuegos, el éxito de la serie de televisión “The Walking Dead”… son claros ejemplos de este éxito comercial basado en el interés del público que disfruta viendo estas obras donde los no-muertos son los principales protagonistas. Aunque es verdad que esta temática cinematográfica tiene un pasado que se remonta a principios del siglo XX, parece que estas obras han encontrado en los ciudadanos del siglo XXI a ese gran público que las ha sacado de su etiqueta underground para re-etiquetarlas como novedosas y actuales. Obras cinematográficas tocadas con el beneplácito del gran público, y cuyo exitoso torbellino que generan está arrastrando en esta re-etiquetación pública de otros géneros anteriormente destinados a minorías como, por ejemplo, el cine gore. Películas como “Saw”, “Hostel”… han encontrado una aceptación social mucho mayor de lo que inicialmente esperaban las productoras, y sus macabras temáticas empiezan a encontrar un creciente porcentaje de espectadores ansiosos de sentir nuevas experiencias extremas en la gran pantalla, y sin que estos gustos cinematográficos sean vistos por la sociedad como algo inadmisible o rechazable. En este admirable ensayo, los bibliófilos lectores de Lux Atenea conocerán cómo los ciudadanos del siglo XXI quieren sentir experiencias cinematográficas fuertes que les impacten, pero siempre desde la seguridad que ofrece el visionado de unos hechos que racionalmente son vistos como ficticios, aunque les puedan llegar a impresionar y conmocionar.
“El peligro está en el punto de partida que tenemos, emboscados constantemente por la acechanza inconsciente de la muerte.”
Indudablemente, esta es una corriente social que está experimentando un fuerte crecimiento en todo el mundo en cuanto a su número de seguidores, y que, en España en particular, ha arrebatado en cinco años toda la base cultural que la escena gótica nacional tanto ha despreciado en el pasado, desprecia en la actualidad, y seguirá despreciando aún más en el futuro por haber sido tocada por la misma sociedad de la cual siempre se ha sentido muy superior. El conocimiento y el interés por la cultura gótica se ha extendido en la mayoría de los países desarrollados de todo el mundo gracias a la identificación de un gran número de personas con ella, y va a continuar siendo así en los próximos años. En el caso de España, esta corriente artística y social va a dejar apartada a un lado a la escena gótica nacional ya bastante obsoleta y desgastada por falta de renovación generacional, y cuya cerrazón mental les ha llevado a identificarse únicamente con su música y con su estética. Eso sí, siendo partícipes de una escena gótica condicionada totalmente por el impacto publicitario y por el consumo de todas estas obras siniestras creadas al margen suyo. “Vampiros y Zombis Posmodernos”, el análisis de esta corriente social posmoderna despejará dudas y revelará importante información a muchos de los lectores de Lux Atenea interesados en esta temática. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Sed de sangre, sed de carne, sed de una vida más potente que la muerte, sed de alma, sed de significado. Nuestra juventud manifiesta del modo más optimista posible, a través de nuestros nuevos mitos vampíricos.”
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2152 // Reseña Literaria: 626 Reseña actualizada. Publicada el 31 de agosto del año 2012 en Lux Atenea.
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“Sólo se estima a las personas en función de las ayudas y beneficios que se espera recibir de ellas.”
Es obvio que la literatura escrita por el Marqués de Sade (1740-1814) fue una revolución y un escándalo social y artístico en su época. Es más, incluso en este avanzado siglo XXI, su sola mención sigue provocando reacciones de rechazo o repulsa en una gran parte de los ciudadanos al creer que sus obras fueron escritas por un degenerado, un depravado, o un libertino adicto al vicio más extremo, eso sí, basándose en una rumorología popular difundida por personas que no han leído ni analizado el trasfondo de estos libros. Una visión distorsionada de “Los Infortunios de la Virtud” que ha sido interesadamente provocada en su mayor parte por estructuras sociales tradicionales supuestamente defensoras de la moral y de la ética, o por mass media entregados al sensacionalismo informativo interesadamente deformado cuya visceralidad narrativa no es mal vista, siempre que ello suponga un share mayor que el de la competencia o un exitoso clickbait en Internet. Una difusión del Marqués de Sade y su obra literaria que no comparto en absoluto como analista cultural, porque estoy seguro que la mayor parte de quienes hablan en tales términos sobre sus libros, o no los han leído (la inmensa mayoría) o se han quedado en lo meramente superficial (o sea, en lo depravadamente carnal). Tanto una como otra opción no son muy fiables desde el punto de vista informativo para poder conocer el trasfondo latente en estas obras literarias extremas y reveladoras. Partiendo de la base de que el Marqués de Sade demostró a aquella anquilosada sociedad europea que no hacía falta ser afín a los gustos sadomasoquistas para poder leer cualquiera de sus sagaces obras, la clave de este rechazo social e institucional viene dado por las verdades humanas que Donatien Alphonse François de Sade describió en sus novelas, mostrándolas al público con toda su crudeza.
“Lamentablemente es muy cierto que la prosperidad suele acompañar al comportamiento más canallesco y que, en medio del desorden y de la corrupción más premeditada, lo que los hombres llaman felicidad puede acompañarles la vida entera.”
Parece un escándalo moral y ético que un escritor describa con tanto detalle estos actos psicológicamente tan crudos en sus libros, pero el bibliófilo lector de Lux Atenea puede informarse a través de los periódicos, de los informativos en radio y televisión, o directamente en Internet, y comprobar con sus propios ojos cómo muchas de estas acciones (e incluso peores y más terribles) son cometidas prácticamente a diario y con absoluta impunidad por los seres humanos en todo tipo de países, culturas, y sociedades, inclusive en las más avanzadas. El abuso de poder de unos seres humanos sobre otros, y el uso de la violencia para poder conseguir sus retorcidos fines si ello fuera necesario, no es únicamente propio de los asesinos en serie o de los psicópatas más macabros como algunos piensan. En ciudadanos aparentemente ejemplares y hasta en dirigentes en todo tipo de organizaciones e instituciones, tenemos claros ejemplos de sus acciones cometidas sobre otros seres humanos que, de cuando en cuando, son finalmente reveladas al público a través de diversos medios de comunicación de masas. Mayormente, esas personas no han leído un libro del Marqués de Sade y ni les suena en absoluto su vida y obra. El desafío moral y ético del Marqués de Sade en sus obras más que condicionar y alterar mentalmente a los lectores de sus libros, más bien viene causado por el revuelo social que provoca escribir y describir aquellos terribles actos que suele hacer el ser humano a sus semejantes en cuanto tiene el poder absoluto sobre ellos, mostrándose como un auténtico homo homini lupus. El contenido y el mensaje mostrados por el Marqués de Sade en sus tramas literarias tienen como trasfondo real el poder revelar públicamente aquello que no ha de ser revelado al conjunto de la sociedad, escribiendo con absoluta crudeza sobre la oscura esencia humana cuando la persona o las personas se sienten inmunes, hagan la barbaridad que hagan. Precisamente el escándalo literario creado por el Marqués de Sade en su época no viene dado por las crudas temáticas tratadas en sus libros, sino por escribir sobre aquello que, aunque real, no se ha de difundir socialmente. Una oculta presencia de estos actos en lo humano siempre presente en mayor o menor medida desde las primeras sociedades tribales, desde la creación de las primeras ciudades y de los primeros Estados, de las primeras religiones institucionalizadas, y todos los abusos de poder que trajeron consigo fueron transmitiéndose a todos los niveles en sus estructuras sociales.
“Que lo que se considera un delito en Francia deja de serlo a unas cien leguas de ella; que no hay ninguna acción que realmente sea considerada como un delito de modo universal y que, en consecuencia, en el fondo no existe razón alguna para que se le llame delito, que todo es una cuestión de criterio y situación geográfica.”
Estoy casi seguro que, en aquella época, algunos de los poderosos que señalaron y condenaron públicamente al Marqués de Sade se vieron reflejados como protagonistas de algunas de las brutales acciones que él había descrito con sumo detalle en sus libros. Una hipocresía social que perdura actualmente, y mucho más con la plaga de buenísmo existencial que parece haberse adueñado de la ciudadanía occidental desde principios del siglo XXI. Ese rechazo a la obra literaria del Marqués de Sade sigue formando parte de la hipocresía social actual, siendo su mayor baluarte el difundido mensaje con el cual establecen que quien lee al Marqués de Sade es un sádico. Si aplicáramos con la misma contundencia y firmeza ese lema a la ciudadanía en su totalidad, también quienes ven películas de cine negro son asesinos o mafiosos en potencia, quienes leen literatura erótica son viciosos, quienes leen libros sobre medicina son médicos, quienes ven documentales de animales son zoólogos o etólogos, quienes ven películas de terror son desequilibrados mentales que desean el horror en su vida cotidiana, quienes juegan a videojuegos son personas de mente infantil que solamente quieren pasarse la vida jugando, quienes disfrutan con los juegos de rol son potenciales asesinos en serie, quienes conducen potentes motos de gran cilindrada son violentos pandilleros que siembran el terror en las carreteras, quienes disfrutan viendo carreras de Fórmula 1 son potenciales conductores adictos a la velocidad que se saltarán todas las normas de circulación en las autopistas… y, prejuicio tras prejuicio, así podía estar poniendo un ejemplo tras otro sobre la absurda realidad humana y psicológica en la cual se basa ese mensaje socialmente aceptado en Occidente, y que señala a quienes leen al Marques de Sade como sádicos. Una vez aclarado este análisis y esta perspectiva a través de la cual analizaré esta obra literaria del Marqués de Sade, “Los Infortunios de la Virtud” (1787), adentrémonos en su libro más emblemático y con mayor difusión en su época.
“La crudeza de los ricos legitima las malas acciones de los pobres.”
Han pasado más de dos siglos desde que el Marqués de Sade escribiera esta obra como tentativa literaria inicial, terminándola posteriormente en su famosa obra “Justine y Juliette” que incluía dos visiones de la realidad humana a través de la virtud convertida en irrefrenable objeto de deseo carnal y de degradación (Justine), y en absoluto contraste con el vicio convertido en camino social para poder alcanzar la fama, el triunfo, y la riqueza (Juliette). En “Los Infortunios de la Virtud”, es Justine quien protagoniza este tortuoso camino por la vida a través de todo tipo de situaciones donde el denominador común será el abuso de su cuerpo por parte de todo tipo de personas, aprovechándose de su difícil y desamparada situación. En “Los Infortunios de la Virtud”, los cultos lectores de Lux Atenea irán comprobando cómo hombres y mujeres, ricos y pobres, religiosos y personas con una gran reputación social… van convirtiendo la desgraciada vida de Justine en un vía crucis donde en cada acto sufrido por Justine para el placer ajeno, el Marqués de Sade va desgranando paso a paso la cruda realidad del comportamiento del ser humano con sus semejantes en cuanto detecta cualquier atisbo de indefensión, de debilidad económica, de inocencia, de fragilidad social… no dudando en dar rienda suelta a sus instintos más bajos y demoníacos aprovechando esa oportunidad que se le presenta. Las apariencias de las personas, por bondadosas y amables que puedan presentarse ante Justine, siempre acabarán mostrándose en privado con el terrible rostro infernal que se ocultaba tras esa máscara pública. Además, serán precisamente las virtudes que posee Justine como persona las que se convierten en el origen de sus desgracias más atroces, tras haber pasado por el prisma demoníaco de la mente humana más corrupta y depredadora.
“En un mundo totalmente corrupto, jamás te aconsejaría otra cosa que no fuese el vicio. El que no sigue el camino de los otros inevitablemente pierde; todo aquel que se encuentra con él lo golpea y, como es débil, acaba necesariamente siendo aplastado.”
Habrá quienes quieran darle un análisis puramente carnal a la trama y a los actos que se suceden en “Los Infortunios de la Virtud”. Personalmente, creo que se quedan en un segundo plano en cuanto a su relevancia y a su importancia dentro del mensaje principal que fundamenta la obra. Más que el hecho en sí, por crudo que sea, es el trasfondo y el origen de ese acto lo que ha de ser analizado porque, por desgracia, tan terrible y tenebrosa realidad sigue estando presente en el siglo XXI a pesar de todos los avances y de todas las bondades que nos quieran vender para hacernos partícipes de esta sociedad aparentemente tan moderna y esplendorosa. Lo único que sí tienen las sociedades más avanzadas del siglo XXI es la comodidad que presentan en lo cotidiano y, por desgracia, la sociedad del bienestar que ha sido dominante en Occidente desde finales del siglo XX, está tocada de muerte. Paso a paso y de forma inexorable, vamos retornando a la jungla urbana marcada socialmente por el lema del “sálvese quien pueda”, y en esta creciente realidad que va a ser dominante a nivel social en las próximas décadas, los actos descritos por el Marqués de Sade en obras como “Los Infortunios de la Virtud” serán aún más cotidianos de lo que creemos porque el ser humano es verdaderamente así: el mayor depredador de su propia especie. Hay quienes analizan la sociedad y afirman que lo que mueve verdaderamente a la misma es el dinero. Siento no estar del todo de acuerdo con esa afirmación tan categórica porque, si bien es verdad que el dinero tiene la misma importancia en la sociedad que la sangre en nuestro cuerpo, en realidad son los vicios de todo tipo los que condicionan realmente el destino de cada sociedad. Son múltiples los ejemplos históricos, y haciendo referencia a todo tipo de culturas, sociedades, y pueblos, ya sean estos de Oriente o de Occidente, ya sean en sociedades tradicionales o industriales, ya sean en sociedades más ricas o más pobres, ya sean en sociedades laicas o religiosas… al final, son las consecuencias que traen los vicios en quienes tienen verdaderamente el poder, los que condicionan las decisiones finales que afectarán al conjunto de la sociedad. Esta forma de actuar lleva milenios establecida en el ser humano a todos los niveles sociales, de la misma forma que la mayor parte de los actos descritos por el Marqués de Sade en “Los Infortunios de la Virtud” están condicionados por el nivel de poder del individuo sobre la vida de otros que hayan entrado dentro de su área de influencia. Así de crudos, de salvajes, y de reales son los actos protagonizados por el ser humano sobre la faz de la tierra, y así fueron descritos con todo detalle por el Marqués de Sade en esta obra que, increíblemente, terminó en tan solo quince días (8 de julio de 1787). “Los Infortunios de la Virtud”, ¿perversión, misantropía, o realidad humana? ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“En toda la superficie de la tierra no encontramos más que hiel y espinas.”
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2151 // Reseña Literaria: 625
Reseña actualizada. Publicada el 17 de octubre del año 2007 en Lux Atenea.
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Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Publicado por : RBA
ISBN : 84-473-2932-1
Edición : 2003 (EDICIÓN COMPRADA)
“Dame un beso largo como mi destierro, dulce como la venganza.”
Si el culto lector de Lux Atenea quiere encontrar una obra del ilustre Maestro de la Literatura Inglesa William Shakespeare (1564-1616) con una trama intensa, tanto en hechos como en escenarios, el libro seleccionado será “Coriolano”, la historia de un laureado y valiente militar romano que acaba sufriendo la injusticia a manos de los mismos ciudadanos a los que defendió. En la obra “Coriolano” el combate se mostrará impetuoso, viril pero sin picardía, y sin esa visión maquiavélica que lo podría convertir en crucial, en invencible. Un combate que podría encumbrar hasta alcanzar el poder para no abandonarlo jamás porque Coriolano es la fuerza interior poderosa y desmedida, imparable, pero cuyo centro de gravedad puede ser manipulado por agentes externos en pro de su perjuicio personal. De por sí, en “Coriolano”, el refrán “más vale maña que fuerza” estará siempre presente durante todo el desarrollo de la trama. Es verdad que Coriolano es un héroe y, como buen militar romano, demuestra su culto al valor y a la valentía. La retirada, la derrota, y el deshonor no tienen cabida en su enérgico ser, pero en una persona de su posición y con su poder, un orgullo tan hinchado suele conducir al irremediable fracaso futuro. Un aspecto de su personalidad que queda más acentuado todavía al no ser magnánimo, ya que Coriolano es el orgullo extremo que no acepta oposición ni sombra, y siempre siente la clemencia como un intento de humillación. Coriolano también es una persona con grandes virtudes, y la codicia no lo tienta porque no es esclavo de lo material. La ambición tampoco osa decir su nombre porque en sus principios no tiene refugio, y la adulación o la pleitesía son rechazadas por su fétido olor. Coriolano es íntegro y noble, pero insensible al dolor que provoca la verdad que sale de sus labios y cae debido a su negativa a no decir la verdad porque, como hombre virtuoso que es, como héroe, desprecia la mentira. Por este motivo, termina despreciando al populacho por su falta de principios y se convierte en una persona solitaria enfrentada a una multitud hostil cuando, en realidad, deberían mostrar respeto y agradecimiento a Coriolano por los siglos de los siglos.
“Mejor quiero servirlos a mi manera, que mandar sobre ellos.”
Existe un nexo de unión entre Timón de Atenas y Coriolano: su pueblo y sus gentes los han despreciado y los han humillado. A Timón de Atenas (leer reseña) negándole una caridad de sobra merecida, y a Coriolano expulsándole de una ciudad que tantas veces había defendido y salvado de la catástrofe. Ambos casos son ejemplos claros del súmmum de la ingratitud. Coriolano es franco y muy claro como Timón de Atenas, dice las cosas que piensa sin importarle lo que la gente opine sobre ellas, y para Coriolano, las personas están con él o contra él, y no existe el término medio. Las cosas son blancas o negras, y los seres grises le parecen de lo más despreciable. Además, a la plebe le gusta ver caer a aquellos que poseen principios férreos e inamovibles, y oponen el victorioso peso de su número a la frágil perfección de la Bella Virtud. Coriolano desprecia lo plebeyo y le gusta someter a la plebe, y esta conducta tiende a irritarla y volverse en su contra. Desprecia la opinión pública y, si viviera en la actualidad, los bibliófilos lectores de Lux Atenea no tendrían ninguna duda de que sería considerado como “hombre políticamente muy incorrecto” y tildado de fascista hasta la médula. En esta extraordinaria obra también podemos ver el reflejo del inmenso poder de la palabra, capaz de derribar a la persona más poderosa si no lo tiene en cuenta ni atiende a sus provocaciones y desafíos. Por este motivo, Coriolano acaba siendo la valiente oveja rodeada por el rebaño de lobos disfrazados de tiernas y dulces ovejitas. El héroe cae derrotado ante tal avalancha opositora porque el héroe no ha nacido para vivir entre seres humanos, sino para tener su existencia en el Universo Celestial al lado de seres brillantes y cristalinos como él. Un heraldo del Poder Omnipresente, y la derrota en la tierra de los seres humanos se convierte en la garantía para entrar en lo divino. Lo terrestre tan solo es una prueba, la última y más dificultosa prueba antes de entrar en el Reino Sagrado de la Pureza y de lo Eterno.
“Nunca ha sido mi intención pedir limosna a los pobres.”
Coriolano es el personaje más cercano al pensamiento de William Shakespeare, caracterizado por el rechazo absoluto a la muchedumbre y al rebaño humano. Destellos de misantropía ante una unión humana basada en aspectos de lo más inhumanos, de lo más bajo, repugnante, y rastrero. La civilización siempre estará representada por el individuo brillante, especial, y poseedor de dones que permiten cambiar y evolucionar a la plebe porque el vulgo es en sí, caprichoso, degenerado, corrupto, y decadente. Si no fuera por los héroes y por los auténticos líderes, la existencia humana ya se habría podrido entre tanta suciedad mental y abandono existencial. Pero Coriolano también tiene su punto débil al ser muy fuerte su pasión, y al dar un valor exagerado a la familia, institución que incluso limita su independencia porque Coriolano es leal a la familia por encima de todo. Otra de sus debilidades es su ignorancia del amor, su nula caridad dada con nobleza, no ver y sentir el amor con la pureza de la inocencia, y no ofrecer su amabilidad ante lo justo, ante lo trabajado, ante lo que ha merecido esa recompensa por el esfuerzo realizado. Coriolano suele cegarse con la victoria, comportándose con los demás con unas formas muy despóticas y fuera de lugar, y esta ausencia de ecuanimidad se convertirá en el peor de los venenos para su persona con el paso del tiempo. En definitiva, Coriolano no ha aprendido que la masa humana es una veleta que gira siempre a favor del viento más fuerte, que no tiene memoria, que acostumbra a pasar rápidamente página a la hora de olvidar lo magnífico y lo extraordinario, y los vítores hacia su persona se evaporarán con la misma ligereza que fueron ofrecidos porque, en la masa humana, hasta lo perenne se acaba convirtiendo en caduco. “Coriolano”, lean apasionadamente este libro y… ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“La adversidad es la escuela de las almas.”
Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2150 // Reseña Literaria: 624
Reseña actualizada. Publicada el 6 de febrero del año 2010 en Lux Atenea.
Información Muy Importante / Very Important Information:
Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Mientras leía páginas del libro “Storytelling” (leer reseña) que hablaban del uso de programas informáticos para la creación de historias a partir de diversos relatos e informaciones, inmediatamente me vino a la mente este libro de poesía compuesta por una máquina y que compré hace ya bastantes años por su curiosa temática. Poesía creada por una computadora, y todo ello realizado a mediados de la década de los setenta con un sistema 32 de IBM con 24 Kb de memoria principal, y usando el lenguaje RPG-II en su programación. Una fascinante idea llevada a cabo por Ángel Carmona y que sería desarrollada durante tres años hasta dar con el programa definitivo, llegando también a colaborar en este proyecto José Joaquín Royo en labores de programación y Pedro Crespo como encargado de generación de rutinas. Informática y poesía, un sorprendente mundo se abrirá en este libro ante los ojos del bibliófilo lector de Lux Atenea.
“Regresan las rocas en silencio, los valles se vacían y desbordan sosegadamente hasta caer en espacios imposibles. Renace la presencia del hombre, y van las selvas a la noche.”
La idea original de Ángel Carmona era elaborar un programa informático con el cual se pudiera “fabricar poesía”. Para ello, utilizaría pautas lingüísticas aplicadas a un programa informático, buscando también un sistema de codificación de lenguaje que permitiera la elaboración de frases, versos, y rimas. De esta forma, el equipo al final se decantó por la creación de dieciséis gramáticas o frases tipo, además del uso de un fichero de terminales o palabras de cuatrocientos setenta elementos. Así nació este generador de poemas usando un programa informático con recursividad en su estructura interna en árbol, y que producía como resultado sentencias “en verso”. Conviene aclarar al culto lector de Lux Atenea que, pese a la espectacularidad y al asombro que pueden provocar estos versos, el resultado “poético” final no tuvo intervención humana salvo en la corrección de acentos y signos de interrogación debido a que los sistemas existentes en aquella época no acentuaban.
“Arderán perdidos y oscuros sus pasos porque habrá acabado el momento de no llorar, negra vida no levantes la belleza, rozan tus besos mis ojos truncando los pensamientos de tu amor, sin prisa.”
En ningún momento Ángel Carmona trató de sustituir a la figura artística del poeta por un ordenador porque nos faltaría la esencia de la poesía, que no es otra que los sentimientos humanos más profundos. En este sentido, los ordenadores no tienen ni alma, ni espíritu, ni sentimientos… bueno, sentimientos ya veremos en el futuro en cuanto a un sistema autónomo basado en Inteligencia Artificial se le incorpore sensores para detectar y comprender el entorno, incluidos los seres humanos con los cuales pueda interactuar. Indiscutiblemente, el poeta siempre estará presente en el mundo de la literatura y en nuestra propia vida porque desvela mensajes propios del inconsciente, y pocas personas son capaces de adentrarse en las profundidades de la mente en busca de respuestas y describirlas poéticamente. Esto mismo nunca podrá hacerlo una máquina. Cada ser humano es un mundo, o dicho en lenguaje informático, cada persona tiene su propio sistema operativo y esta particularidad convierte en algo imposible que una máquina pueda adentrarse en nuestro inconsciente. En el futuro puede ser probable que nos condicionen interiormente utilizando máquinas o dispositivos, pero no podrán descodificar nuestra mente al completo.
“Miran tus temores mis ojos, presintiendo, trágicamente, el triunfal instante del final.”
Al leer párrafos del libro “Storytelling” sobre narraciones creadas a través de programas informáticos, me vino a la mente la idea de que el mundo de la literatura a nivel editorial es probable que sufra un cambio radical en su aspecto creativo. Dentro del mundo de la narración puede ser probable que en una o dos décadas, y gracias a los revolucionarios avances tecnológicos que está experimentando el mundo de la informática, no sea necesario que una editorial contrate a un escritor o escritores para que le presenten una o varias novelas para ser publicadas. Gracias a avanzados programas informáticos futuros unidos a la Inteligencia Artificial, y con un testeo previo de los gustos del público en cada momento, se podrán generar obras literarias en serie con modificaciones en las tramas de cada una de ellas. Por ejemplo, si se pone de moda la novela histórica basada en el mundo etrusco, pues podrán usar estos programas informáticos para crear varias novelas donde los protagonistas varían, y donde los finales también cambian. Incluso, es probable que estudien hasta cuál es el número de páginas ideal para cada tipo de trama, haciendo de su lectura una experiencia estimulante y agradable para un alto porcentaje de lectores. Un número de páginas que no se quede corto ni sea excesivo para poder mantener el interés del lector en esa obra. Si ya en la década de los setenta se pudo crear este programa informático aplicado a la “creación poética” con las limitaciones tecnológicas de aquella época, qué se estará haciendo utilizando la tecnología actual y qué se podrá llegar a hacer con la avanzada tecnología futura en las próximas décadas. Solamente dentro del mercado del libro electrónico y con los programas informáticos futuros, en dos o tres décadas, cualquier parecido con el mundo literario actual será pura coincidencia. “Poemas V2”, cuando los versos se convirtieron en el resultado final de un programa informático. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Hieren tus gritos sus besos, rozando los pozos de tu regreso, como recuerdo los tímidos desiertos bajo las ciénagas de mi embriaguez.”
Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2149 // Reseña Literaria: 623 Reseña actualizada. Publicada el 16 de noviembre del año 2008 en Lux Atenea.
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Para unos, el ilustre escritor y filósofo escocés Thomas Carlyle (1795-1881) es “el Sabio de Chelsea”. Para otros, Thomas Carlyle es el defensor de las ideas dictatoriales. Como analista cultural, valoro a Thomas Carlyle y su magna obra “Los Héroes” como imprescindibles para poder disfrutar de la literatura más exquisita y deslumbrante, tanto en su atractiva presentación lírica como en su trasfondo serio y reflexivo. Además, a nivel personal, me encanta el estilo literario de Thomas Carlyle y el uso que hace de las mayúsculas y de los signos porque, para este auténtico genio artístico de la literatura, la gramática está al servicio del mensaje, y el mensaje para mostrarse lo más puro posible no debe atarse con los rígidos encorsetamientos que la gramática suele exigir al escritor. Una idea y una perspectiva artística que comparto totalmente entre otras muchas suyas, y con las cuales siempre he terminado chocando con los críticos puristas más pendientes de cómo se muestra un mensaje a nivel gramatical, que de su trasfondo y profundidad. Queda abierta la polémica. Y poniendo de nuevo el foco en esta extraordinaria obra, “Los Héroes” es una visión crítica e idealista de la Historia y de los líderes que dejaron su huella indeleble en ella gracias a sus principios y valores. Elevados hasta la cima del poder en las sociedades donde nacieron, cambiaron una cultura y sus tradiciones gracias a sus ideas visionarias tan avanzadas que les llevaron a transformar naciones, pueblos, sociedades, y religiones en potencias culturales, como los bibliófilos lectores de Lux Atenea así podrán descubrirlo en las páginas de este libro.
Gracias a estos líderes, muchos pueblos encontraron su raíz cultural y la base principal de lo que sería su esencia como colectivo dentro de las diversas sociedades que han formado parte de la Humanidad. Por esta visión de futuro y por el valor como cualidad personal que Thomas Carlyle le otorga al líder, algunos le han etiquetado como un escritor y crítico a favor de las sociedades dictatoriales. Y yo me pregunto, ¿qué sería de nuestra Historia sin líderes de la categoría de Lutero, Cromwell, Napoleón… o de intelectuales de la categoría de Dante, Shakespeare, Rousseau… analizados por Thomas Carlyle en esta obra? Nuestro presente sería muy distinto tanto social como culturalmente, y para conocer qué influencia histórica tuvieron, “Los Héroes” se convierte en una referencia fundamental, imprescindible, y literariamente bella. Entre todas las publicaciones del libro “Los Héroes” que tengo en mi biblioteca, esta edición que he seleccionado destaca por su fidelidad a la hora de mostrar la obra original tal y como Thomas Carlyle dejó definida. Pese a que el traductor llegó incluso a traducir su nombre al español, una costumbre editorial propia de aquella época y sin paralelismo posible en traductores de otros países, el reflejo del uso gramatical tan particular que Thomas Carlyle utilizó en este ensayo, eleva aún más el valor literario de esta edición, animando al culto lector de Lux Atenea a buscar estas maravillosas joyas de la literatura en librerías de viejo y en Ferias del Libro, preguntando a libreros que siguen manteniendo viva esta tradición cultural generación tras generación. “Los Héroes”, obras artísticas de este nivel cultural muestran la brillantez del escritor Thomas Carlyle, cuya proyección literaria va mucho más allá del tiempo y de las épocas. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
Félix V. Díaz En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2148 // Reseña Literaria: 622
Reseña actualizada. Publicada el 17 de diciembre del año 2011 en Lux Atenea.
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Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
“Nosotros trabajamos en armas para la vida, las que salvarán al pueblo de las armas de la muerte. Se trata de una decisión moral en la que creo firmemente. No puedo entender por qué todos, en todo el mundo, no estamos trabajando en encontrar los medios para eliminar la guerra nuclear.”
Independientemente de las afinidades o discrepancias que la política del presidente Ronald Wilson Reagan (1911-2004) pueda despertar en los cultos lectores de Lux Atenea, de lo que no cabe la menor duda es que Ronald Reagan sigue siendo el presidente más valorado por el pueblo estadounidense según indicaba clara y rotundamente la encuesta realizada por la prestigiosa empresa de análisis y asesoría Gallup a principios de 2011 en el centenario de su nacimiento. Con una de las victorias más aplastantes en unas elecciones presidenciales, y con uno de los mayores porcentajes de votos recibidos en toda la Historia de los Estados Unidos de América, a Ronald Reagan se le sigue recordando en su país como el presidente que sacó a los Estados Unidos de América de la crisis moral y económica más dura que hayan vivido durante la segunda mitad del siglo XX. Un récord de popularidad entre los ciudadanos estadounidenses que todavía no ha sido superado, a pesar de los tiempos de esplendor y de liderazgo que también han podido disfrutar otros presidentes que le han sucedido o precedido en el cargo. Dejando a un lado algunas cuestiones económicas de su política que no tienen relación alguna con la información contenida en este libro, en cambio, sus decisiones relacionadas con el despliegue militar estadounidense en el mundo como respuesta a la amenaza del bloque soviético, llevaron al presidente Ronald Reagan a tomar decisiones firmes y arriesgadas no siempre comprendidas por otros líderes occidentales. Por ejemplo, medidas disuasorias como el despliegue en Europa de misiles Pershing-II y de crucero (ambos equipados con cabezas nucleares) y con capacidad para llegar a Moscú en diez minutos, fueron tomadas como respuesta al desequilibrio en el poder militar que suponía la constante amenaza de los submarinos soviéticos con misiles nucleares situados en aguas internacionales del océano Atlántico, y cuya distancia hasta la ciudad de Washington les permitía poder realizar un ataque nuclear a la capital de los Estados Unidos de América en pocos minutos. Dentro de aquellos movimientos militares orientados al equilibrio de poder durante la Guerra Fría, donde los misiles balísticos intercontinentales con ojivas nucleares fueron una de las piezas estratégicas fundamentales para ambos bloques, la administración Reagan (1981-1989) estuvo firmemente decidida a apoyar a la comunidad científica estadounidense con todos los recursos posibles, si el fruto de aquel esfuerzo les permitía alcanzar un sistema de respuesta efectivo a la amenaza que suponían los misiles intercontinentales soviéticos en caso de sufrir un ataque por sorpresa. En aquella época, más de 8.000 cabezas nucleares estaban apuntando a Occidente, y el presidente Ronald Reagan estaba decidido a hacer todo lo posible para crear las armas que fueran necesarias para anular aquella amenaza nuclear. El proyecto que nacería para crear el escudo que protegiera de los misiles intercontinentales soviéticos sería conocido como SDI (Strategic Defense Iniciative, Iniciativa de Defensa Estratégica), popularmente conocido como ‘Guerra de las Galaxias’. Dentro de todos los libros que pueden encontrar sobre este atrayente tema histórico y militar, ninguno lo ha tratado de forma tan directa y clara como esta magnífica edición publicada por la editorial Planeta.
El proyecto SDI dispuso de generosos presupuestos aprobados por el gobierno estadounidense y, entre los diversos sistemas de Defensa que se diseñaron, en este libro destacan las armas nucleares de tercera generación, el láser de rayos X (ya sea instalado en misiles para su lanzamiento desde submarinos o en estaciones geoestacionarias en el espacio), y las supercomputadoras con tecnología basada en una sola oblea de silicio. Otras innovaciones como la fusión nuclear utilizando tecnología láser, la protección de cabezas nucleares en el espacio, los misiles balísticos con modernos motores de combustible sólido (entre ellos se mencionan los misiles balísticos intercontinentales MX, LGM-118A Peacekeeper, que serían aprobados e instalados con el apoyo de la administración Reagan), el software para la predicción y cálculo de los materiales utilizados en algunas armas nucleares, las bombas ‘cerebro’ (bombas nucleares cuya radiación es capaz de incapacitar a toda una población sin matarla)… son también mencionadas en esta obra, pero sin entrar en muchos detalles técnicos debido al secretismo que siempre ha rodeado a la avanzada tecnología militar estadounidense. Como los bibliófilos lectores de Lux Atenea podrán comprobar, el libro “La Verdadera Guerra de las Galaxias” casi se termina transformando en el diario de este periodista del New York Times especializado en temas científicos, tras la oportunidad que tuvo de visitar las modernas instalaciones del Laboratorio Nacional de Livermore (situadas en el Estado de California), pudiendo hablar con parte de los científicos y de los mandos responsables de aquel colosal esfuerzo militar orientado a la defensa antimisiles. Un ambiente de trabajo que le dejaría impresionado debido a esa extraña combinación de máximo esfuerzo y de genialidad mostrada por aquel grupo de científicos mayoritariamente joven. Una disponibilidad de fondos económicos y de alta tecnología a su alcance que únicamente puede encontrar un científico dentro del campo de la investigación militar. Algunos científicos ya míticos en la historia de la tecnología nuclear estadounidense como el físico Edward Teller (1908-2003), padre de la bomba de hidrógeno, adquieren una destacada relevancia en estas páginas debido a su decidido apoyo a esta clase de armas defensivas destinadas a proteger a los Estados Unidos de América ante posibles ataques nucleares contra su población (o contra sus instalaciones militares) mediante el uso de misiles balísticos intercontinentales.
Cuando el proyecto SDI empezó a tomar forma a través de la aplicación de una serie de avanzadas tecnologías en el desarrollo de la Defensa, el escudo antimisiles fue concebido y dimensionado en tres fases fundamentales independientes entre sí, pero escalonadas en su función defensiva tanto en la destrucción de los misiles balísticos lanzados, como en la eliminación de cada una de las cabezas nucleares en el espacio que supusieran un peligro. Ante un ataque nuclear soviético, en este escudo antimisiles se activaría una primera fase formada por satélites de detección de lanzamiento de misiles balísticos desde el territorio soviético, y que pondría en marcha todo este sistema de defensa activando una serie de estaciones espaciales dotadas con varios láser de rayos X, cuyo disparo trataría de destruir los misiles balísticos lanzados antes de que pudieran soltar sus cabezas nucleares en el espacio. Si algunos misiles lograban traspasar esta primera línea de defensa, una segunda fase se activaría detectando qué ojivas no eran más que señuelos destinados a burlar el sistema defensivo y qué ojivas nucleares eran verdaderas, procediendo a su destrucción mediante otro sistema de armas. Las cabezas nucleares que hubieran logrado traspasar este segundo nivel defensivo se encontrarían con una tercera fase del escudo antimisiles durante el tiempo de llegada a su destino. En esta última fase, radares, misiles, y armas de alta energía tratarían de eliminar las ojivas nucleares antes de que pudieran detonar el explosivo nuclear sobre sus objetivos. Como se puede comprobar, el uso de alta tecnología en terrenos científicos como la informática, las comunicaciones, la óptica, la aeronáutica, o la física nuclear se convirtieron en la esencia fundamental de este proyecto militar, tratando de alcanzar con éxito aquellos ambiciosos planes. En este sistema de Defensa de carácter militar, los riesgos no solo aparecieron a nivel científico y tecnológico, sino a nivel de la toma de decisión política debido a los escasos 100 segundos que disponía el presidente de los Estados Unidos de América para decidir si activaba o no este escudo antimisiles para evitar un ataque nuclear soviético. A nivel militar, la instalación de este escudo antimisiles también podía suponer una nueva escalada nuclear en el espacio, ya que esta tecnología de Defensa podía tener aplicaciones ofensivas, activando una posible guerra nuclear preventiva por parte de los dirigentes soviéticos (acto que precisamente trataba de evitar) antes de que el escudo estuviera plenamente operativo, debido a la posibilidad de que fueran atacados sin posibilidad de respuesta.
En las páginas de este libro, los cultos lectores de Lux Atenea comprobarán cómo su autor también ha sabido reflejar los miedos, incluso dentro de la propia comunidad científica estadounidense, respecto al despliegue de este escudo antimisiles debido a la posible ruptura del equilibrio de fuerzas que el MAD (Mutual Assured Destruction, Destrucción Mutua Asegurada) estaba garantizando a los dos bloques ante un ataque nuclear entre ellos y, mediante el cual, ninguna de las dos potencias atacaría a la otra porque sus poderosas fuerzas nucleares garantizaban la completa aniquilación del rival en caso de recibir un ataque. Pero, con aquel escudo antimisiles puesto en servicio, el MAD quedaría obsoleto al permitir a una de las partes anular el ataque del otro con misiles balísticos intercontinentales, dejando la posibilidad de lanzar un ataque preventivo al tener la seguridad de estar protegido en caso de que respondieran lanzando sus ojivas nucleares, siendo mayormente destruidas antes de llegar a sus objetivos. Al final, la realidad del programa SDI fue que provocó un aumento de los gastos militares en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, convirtiéndose en un esfuerzo financiero más aplicado a su maltrecha economía nacional que terminó provocando su colapso, y cuyo efecto inmediato fue el hundimiento de todo el bloque comunista en Europa tras la caída del Muro de Berlín (9 de noviembre de 1989). Dentro de la estrategia llevada a cabo por el presidente Ronald Reagan, y que llevó a los soviéticos a su ruina económica por el incremento en los gastos militares que eran necesarios para contrarrestar el poder militar estadounidense, proyectos como el SDI fueron fundamentales para embarcar a los soviéticos en aventuras tecnológicas y militares de alto coste que no podían asumir. Tras el colapso del bloque comunista, el SDI dejó de tener su razón de ser hasta quedar en la Historia Militar de los EE.UU como uno de los esfuerzos económicos, científicos, y militares más revolucionarios y avanzados que jamás se hayan propuesto poner en funcionamiento. Innovaciones científicas que tendrían su recompensa en multitud de aplicaciones tecnológicas que, gracias a los generosos fondos destinados a este proyecto, permitieron realizar una gran expansión de la tecnología civil y militar Made in USA en todo el mundo. Como siempre ha sucedido a lo largo de la Historia de la Humanidad, los avances científicos y tecnológicos han aumentado considerablemente en tiempos de guerra (o durante el conflicto entre naciones), cambiando el mundo con la implementación de los avances obtenidos gracias al fruto conseguido tras los nuevos descubrimientos realizados. “La Verdadera Guerra de las Galaxias (El Proyecto SDI)”, cuando la Ciencia es capaz de crear armas tan avanzadas que parecen más propias de la ciencia-ficción. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Incluso el presidente Reagan aludió a este peligro en su discurso de marzo de 1983: ‘Reconozco claramente que los sistemas defensivos tienen limitaciones y suscitan ciertos problemas y ambigüedades. Si se los empareja con sistemas ofensivos, puede considerarse que fomentan una política agresiva, y eso nadie lo desea’.”
Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2147 // Reseña Literaria: 621
Reseña actualizada. Publicada el 8 de diciembre del año 2009 en Lux Atenea.
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Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
“El origen del cohete submarino -Polaris- se debía a un comandante de submarinos alemanes llamado Steinhoff que, hallándose en el puerto de Casablanca, en Marruecos, y contemplando el solitario cañón de su navío, reflexionó en voz alta: ‘lo que necesitamos es una especie de cohete’. En Peenemünde, von Braun acepta de inmediato la sugerencia… Pocos meses después el comandante Steinhoff pudo presenciar, como invitado de honor, el primer lanzamiento de seis cohetes montados en un submarino que, a 30 metros de profundidad, los lanzó con todo éxito.”
En 2009 (año de publicación de esta reseña) se ha conmemorado el 40º aniversario del mayor logro alcanzado por la Humanidad en el siglo XX: la llegada del hombre a la Luna (20 de julio de 1969). En esta celebración, los mass media nacionales e internacionales han centrado sus miradas y su eje informativo en los astronautas Neil Armstrong, Edwin Aldrin, y Michael Collins que alcanzaron con éxito aquella complicada misión. Personalmente, desde muy pequeño siempre me ha fascinado la carrera espacial y los astronautas que protagonizaron todos estos logros pero, en las noticias que he leído haciendo referencia a este acontecimiento mundial, me ha faltado el nombre de uno de los principales protagonistas de esta hazaña histórica, Wernher von Braun, por no decir el principal y sin tener que menospreciar en absoluto la gesta aeroespacial de estos tres astronautas estadounidenses. La gran mayoría de medios de información han olvidado que la carrera espacial inicialmente estuvo dominada por los soviéticos, primero, tras haber conseguido situar el primer satélite artificial en el espacio (Sputnik, 4 de octubre de 1957), al primer cosmonauta en órbita (Yuri Gagarin, 12 de abril de 1961, con la nave Vostok-1), y a la primera cosmonauta (Valentina Tereshkova, 17 de junio de 1963, con la nave Vostok-6). El siguiente paso a dar por los soviéticos era llegar a ser los primeros en poner a uno de sus cosmonautas sobre la superficie de la Luna pero, como todo el mundo sabe, ese objetivo sería finalmente alcanzado por los estadounidenses gracias al éxito del programa espacial Apolo y los cohetes Saturno V. Y, cultos lectores de Lux Atenea, ¿quién ideó y dio forma a aquel exitoso proyecto tecnológico tan avanzado? El alemán nacionalizado estadounidense Wernher von Braun, una persona visionaria y de sumo talento científico que finalmente llegaría a convertir su mayor sueño en una realidad: ver a un ser humano poniendo sus pies sobre la superficie lunar. Un sueño que, desde su infancia, se apoderó de su corazón y de su mente.
“Porque de la teoría a la práctica, desde el saber cómo hasta el hacer, siempre hay un largo camino.”
Gracias a sus avanzados conocimientos científicos dentro del campo de la aeronáutica, Wernher von Braun concibió y dio forma a la nave espacial más grande jamás construida por el ser humano: la nave Saturno V. Este gigante de 111 metros de altura y 2.940 toneladas de peso, estaba formado por cinco millones y medio de piezas que debían cumplir su función a la perfección para poner en órbita cargas de 130 toneladas de peso, o también, para poder llevar a la Luna cargas de 45 toneladas. El ambicioso programa espacial Apolo, basado en estos cohetes Saturno V, fue el que permitió a los estadounidenses superar a los soviéticos en un terreno aeroespacial que tenían prácticamente perdido en aquella época. Desde entonces, aunque ha habido personas que han tratado de ensombrecer el grandioso éxito de Wernher von Braun por la creación de las bombas volantes V1 y V2 alemanas, al final, la cruda realidad ha demostrado que su sueño personal sobre los viajes espaciales y los intereses políticos fueron superiores a cualquier prejuicio ideológico. Además, Wernher von Braun no solamente quiso ver al ser humano sobre la superficie lunar, sino convertir ese hito histórico en la primera fase de una carrera espacial mucho más ambiciosa donde los cohetes Saturno V eran el primer eslabón de una cadena de desarrollos científicos y tecnológicos que permitirían expandir los límites de nuestra civilización en el espacio. En este fascinante libro, los bibliófilos lectores de Lux Atenea podrán conocer cómo Wernher von Braun tenía ya definidos todos los detalles técnicos para poder alcanzar su siguiente reto: situar al ser humano sobre la superficie de Marte en el año 1982. Pero, de nuevo, la política interferiría en aquel ambicioso proyecto tras el considerable recorte presupuestario que sufriría la NASA en la década de los setenta, y que se ha venido manteniendo hasta la actualidad. Todo ello finalmente provocó que Wernher von Braun presentara su renuncia.
“Nuestro planeta es la cuna de la razón, pero es imposible vivir eternamente en una cuna. (Ziolkovsky)”
Con esta atrayente colección sobre “Grandes Personajes de la Historia”, la editorial Labor celebró su 75º aniversario en el año 1992, presentando una serie de obras donde reunieron las biografías de aquellas personas cuya particular visión del mundo cambió el curso de la Historia. Wernher von Braun fue uno de ellos, y esta relevancia histórica, científica, y tecnológica no puede ser ni borrada ni ignorada. En este extraordinario libro, el culto lector de Lux Atenea podrá informarse sobre la interesante vida de este soñador, sobre este apasionado científico cuya formación estuvo siempre orientada al mundo aeroespacial, y sobre este genial visionario que tuvo siempre la mirada puesta en el universo. Les sorprenderá conocer cómo la NASA dejó a un lado sus proyectos espaciales hasta que prácticamente vieron que los soviéticos iban a pisar la Luna, y, lo que más les impresionará es comprobar por qué el cohete Saturno V tenía ese tamaño tan colosal para un viaje tripulado a la Luna, y cuáles eran los planes de Wernher von Braun para la Luna y el futuro viaje tripulado a Marte, invitándoles a pensar sobre cual sería la importancia y la relevancia científica y tecnológica de la NASA en la actualidad si el gobierno estadounidense hubiera apoyado, financiado, y dado continuidad a los proyectos espaciales de Wernher von Braun desde el año 1969. “Wernher von Braun – Grandes Personajes de la Historia”, aunque puede que para algunos lectores tenga mayor importancia su pasado al servicio del nacionalsocialismo alemán, para la editorial Labor sus méritos científicos y tecnológicos fueron de tal relevancia como para incluir su biografía en esta colección conmemorativa del 75º aniversario como editorial. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Von Braun presentó un nuevo proyecto denominado -Skylab-, que consistía en el lanzamiento y colocación en órbita de una estación espacial.”
Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2146 // Reseña Literaria: 620
Reseña actualizada. Publicada el 12 de octubre del año 2007 en Lux Atenea.
Información Muy Importante / Very Important Information:
Esta reseña ha sido escrita por un ser humano, no por una Inteligencia Artificial / This review is a human writing, not an Artificial Intelligence writing
Publicado por : RBA
ISBN : 84-473-2935-6
Edición : 2003 (EDICIÓN COMPRADA)
“Aun siendo muchas, mis heridas dan fe de la justicia y verdad de mis palabras. Pero callo ya.”
“Tito Andrónico” es el título de la primera obra trágica escrita por el ilustre Maestro de la Literatura Inglesa William Shakespeare (1564-1616), destacando especialmente por haber reflejado en sus páginas escenas de tal crudeza y brutalidad que impresionarán a los bibliófilos lectores de Lux Atenea durante su lectura. En esta impactante obra quedarán profundamente sorprendidos al encontrar tales actos bárbaros, sangrientos, y macabros que prácticamente podíamos clasificarlos como gore, resultando un poco difícil de asimilar que esta cruel historia fuera escrita por William Shakespeare en aquella época. Una temática literaria que, desde una perspectiva moderna o posmoderna, al lector del siglo XXI le resultaría más fácil situar en el tiempo a principios del siglo XX, ya que “Tito Andrónico” bordea las fronteras del estilo literario weird menace, recomendando la lectura de la reseña del libro “Los Hombres Topo Quieren Tus Ojos y otros relatos sangrientos de la Era Dorada del Pulp” (leer reseña). Increíblemente, la impresionante obra “Tito Andrónico” fue escrita varios siglos antes.
“Que la muerte permita a la vida llevar su nombre cuando la vida no tiene más interés que respirar.”
Este escenario está situado en la era del Imperio Romano y el personaje principal que da título a esta obra, Tito Andrónico, representa al romano forjado con el fuego del valor y de la lealtad. También presenta una intolerancia absoluta a la injusticia y un desprecio total a la corrupción y a las actitudes interesadas egoístas, e, incluso, Tito Andrónico se muestra humilde al rechazar la gloria de sus victorias, ofreciendo orgullosamente esa aura dorada de gloria a la ciudad que ama: Roma. Además, su hermano Marco Andrónico es el ejemplo más claro y representativo del romano ética y moralmente justo al servicio de la sociedad, tras haber alcanzado el cargo público de tribuno. Pero este brillante y exitoso entorno no evitará que, en el futuro, Tito Andrónico deba beber el amargo sabor existencial del héroe no aclamado, ya que en realidad es un mártir a la espera de sus inminentes infortunios. La tragedia marcará su destino de forma sangrienta, llevándole ese devenir inmisericorde y dramático a tener que cortar una de sus manos para poder salvar a sus hijos, ignorando que ya habían abandonado esta vida. Su hija Lavinia será violada y mutilada salvajemente por Demetrio y Quirón, hijos de la reina Tamora, y llevando su sentimiento de fidelidad al extremo, Tito Andrónico mata a uno de sus hijos por no seguir las órdenes del César porque, para él, el respeto y la obediencia a la máxima figura del Estado se encuentra muy por encima del individuo y de los intereses de la propia familia. Un angustioso dramatismo que será constante a lo largo de esta historia y, tras la atenta y analítica lectura realizada, destacaría la siguiente escena porque creo que define perfectamente este impactante despliegue gore en el escenario de la acción: Tito Andrónico avanza agarrando la cabeza de uno de sus hijos con la única mano que le queda, mientras su hija Lavinia le acompaña llevando en la boca la mano de su padre recién cortada. Y los bibliófilos lectores de Lux Atenea se preguntarán… ¿por qué Lavinia tiene esa mano en su boca? Porque su lengua y sus manos fueron cortadas previamente por los hijos de la reina Tamora. Como pueden comprobar, el espectáculo más macabro fluye literariamente en las páginas de este libro.
“Ven, vamos a cegar a tu padre, pues ante tal visión, un padre ha de cegarse.”
Otro personaje a destacar en la obra “Tito Andrónico” es Tamora, reina de los godos, habiendo sido creada con la sulfurosa arcilla de la venganza y recubierta con el brillante esmalte de la astucia, porque su capacidad de manipulación es letal para aquel que se encuentre en su mirada como centro del objetivo. Además, para llevar a cabo sus planes, Tamora no duda un segundo en hacer lo que sea para que se hagan realidad. Su culto al maquiavélico lema de “El fin justifica los medios”, le sirve para llevar a término sus más crueles instintos con absoluta frialdad porque la reina Tamora no sólo busca la derrota de su enemigo: lo que más le alegra es contemplar su humillación en vida y provocarle una terrible existencia entre dolores y sufrimientos. Como es obvio, con la reina Tamora no se juega ni en broma, y un simple despecho, una amenaza lanzada al aire, una desobediencia por banal que sea, o cualquier gesto que suponga un reto o un desprecio hacia su persona, hace saltar de forma inmediata su sed de venganza como un resorte vigorosamente activado en su inconsciente. Uno de los hijos que la reina Tamora más quiere es Alarbo y, su muerte aprobada por Tito Andrónico se convierte en el desencadenante de su sangrienta, letal, e implacable furia.
“¡Qué festín para mí la sola idea de esta villanía! Que los locos hagan el bien y los justos pidan gracia.”
La reina Tamora es una persona sádica que sabe cómo llevar una afable máscara ante quienes la contemplan, presentando una imagen en público totalmente opuesta a su verdadera naturaleza. Solamente un reducidísimo círculo de personas de su confianza verdaderamente conocen sus despiadados instintos pero, como suele sucederles a las personas cegadas por su propia venganza insatisfecha, Tamora acabará enredándose en esa traicionera red tejida por ella misma. Entre la reina Tamora y Tito Andrónico se encuentra Aarón, una persona que se mueve en la vida únicamente por el interés propio, por los placeres mundanos, y en pro de la satisfacción de su propio Ego, sin importarle lo más mínimo las consecuencias que sus decisiones puedan tener sobre otras personas. Para Aarón, la clemencia es un signo de debilidad; la caridad, una ofensa; y la gratitud hay que transformarla en un reto hacia quien le ha ofrecido su favor, ya que él lo interpreta como un sibilino insulto. Cree que la providencia es la confirmación más clara e irrefutable de la excepcionalidad al tener una posición de privilegio y al ostentar una elevada posición social. Los bibliófilos lectores de Lux Atenea comprobarán cómo Aarón no tiene una vara con la cual medir las cosas, creyendo firmemente que con el aura del poder se puede salir siempre de cualquier dificultad que el destino le tenga reservado. Para Aarón, la realidad del presente tiene su razón de ser en la satisfacción de sus deseos, y no en la justicia o en la prosperidad de las personas, y es precisamente esta ausencia de base moral o ética alguna lo que hará inevitable su caída cuando se enfrente al valeroso, a quien con ojos inyectados en sangre de venganza, ha visto ultrajada su inamovible e incorruptible fidelidad hacia la figura imperial.
“Vive en la fama aquel que murió en la virtud.”
Retornando a Tito Andrónico versus Tamora, o sea, a la civilización frente a la barbarie, también representan simbólica y metafóricamente a la civilización que termina necesitando hacer uso de la violencia para sobrevivir, tras verse sometido a la agresión constante de quienes quieren acabar con las bases que lo sostienen. Y bajando a un plano existencial más directamente relacionado con el individuo, en la extraordinaria obra “Tito Andrónico” también encontrarán la tortura, la humillación, la carnicería, la degradación de la belleza y de sus valores, la perversión de los sentimientos… cuando el ser humano se ha convertido en un animal depredador que nunca ve convenientemente saciada su mente con la contemplación placentera del sufrimiento del enemigo, de ahí que este libro destile esos efluvios demoníacos que surgen y se extienden sobre la faz de la tierra cuando el ser humano es el lobo del propio ser humano (homo homini lupus). Tras la lectura y análisis de este libro, y un periodo de reflexión posterior, como analista cultural me pregunto: ¿podemos señalar a la reina Tamora como el personaje más maléfico de esta obra? La verdad es que tengo mis dudas. Aunque en un lado de la balanza tienen mucho peso las crueldades por ella orquestadas, en el otro lado también tienen peso sus razones, ya que si a ella le matan un hijo y de la forma en la cual esa muerte se produce, ¿por qué no va a tener ella el mismo derecho de venganza que Tito Andrónico cree tener cuando posteriormente va a por ella y a por sus hijos? Creo que sí que se puede hablar de desproporción en los actos de venganza de Tamora sobre Tito Andrónico, violando y mutilado a su hija, matando a sus hijos, y llevando a Tito Andrónico incluso a automutilarse. Pero creo que también hay que tener en cuenta que no es la reina Tamora quien inicia esta sangrienta deriva, sino que es la cruel y macabra consecuencia de una acción violenta anterior. Y lo más impactante de todo llegará al final de esta obra como macabro colofón literario, provocando divagaciones profundas sobre esta inolvidable trama. Precisamente son estas cualidades artísticas en William Skakespeare lo que provoca la reflexión en el lector, engrandeciendo aún más su ilustre legado cultural. “Tito Andrónico”, sin duda alguna, la obra trágica de William Shakespeare más brutal, extrema, y radical. ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Llevo la venganza en el corazón, la muerte en la mano, la sangre y la revancha martillean en mi cabeza.”
Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.
Reseña Cultural: 2145 // Reseña Literaria: 619
Reseña actualizada. Publicada el 14 de junio del año 2009 en Lux Atenea.
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Publicado por: LIBROS DEL ZORRO ROJO
ISBN: 84-92412-13-6
Edición: 2009 (EDICIÓN COMPRADA)
“¿Cómo ha de morir la Muerte?”
“La Condesa Sangrienta” es una grandiosa obra que integra de forma magistral a tres personas de alto interés para los cultos lectores de Lux Atenea: la condesa húngara Erzsébet Báthory, la poetisa argentina Alejandra Pizarnik, y el ilustrador argentino Santiago Caruso. Con la trama principal de esta historia desarrollándose en el castillo de Csejthe (Hungría), en este siniestro lugar es donde la aristócrata Erzébet Báthory (1560-1614) mató a más de seiscientas jóvenes aplicándoles todo tipo de métodos de tortura, hasta que fue finalmente descubierta por las autoridades y condenada a quedar recluida en una de las torres de su castillo hasta la muerte. Aficionada a cualquier acto que estuviera cargado de sadismo y crueldad, acostumbraba a bañarse en la sangre de sus propias víctimas esperando que, con la ejecución de ese macabro rito, pudiera disfrutar de la eterna juventud. Como imagen perfecta de una inhumana vampiresa, esta condesa también se alimentó del fluido vital de sus víctimas con la esperanza de poder esquivar la acción de la Dama Muerte. Una forma absurda de tratar de escapar de su acción mortal precisamente a costa de provocar la muerte en sí. Como poetisa de culto, Alejandra Pizarnik (1936-1972) publicó su extraordinario libro “La Condesa Sangrienta” en el año 1965, siendo muy directa en sus descripciones a través de un estilo literario ágil a la hora de detallar artísticamente lo horrible, y con una naturalidad que dejará un tanto helado al lector emocionalmente hablando. Además, Alejandra Pizarnik supo cómo situar al lector en un segundo plano, no dejándole en ningún momento de provocar con sus frías palabras. “La Condesa Sangrienta” está vertebrada por capítulos en los cuáles se describen los métodos de tortura que Erzébet Báthory aplicó a las víctimas, convirtiendo sus diabólicos baños de sangre en algo casi circunstancial en vista a los tormentos aquí expuestos. Muertes por congelación provocadas por baños nocturnos con agua fría en gélidos páramos, lentas muertes en el interior de ‘la virgen de hierro’, sangrientas muertes en espinosas jaulas suspendidas del techo, agónicas muertes provocadas por la aplicación de las más brutales torturas físicas… convierten a esta obra literaria en el rosario infernal de la locura humana mostrada sin límite alguno.
En esta obra artística, el ilustrador argentino Santiago Caruso ha sabido muy bien cómo reflejar en imágenes simbólicas esta historia llena de lujo, de perversión sexual, y de crímenes extremos. Con el predominio absoluto de los colores blanco, negro, y rojo, Santiago Caruso nos presenta esta interpretación gráfica de la obra de Alejandra Pizarnik con dibujos donde los detalles macabros están influenciados conceptualmente por las corrientes barrocas más escatológicas. Junto a este uso magistral del arte para camuflar lo sexual en las apariencias terroríficas (por ejemplo, en el dibujo de la sangrienta dama de hierro se pueden apreciar claramente en sus formas una sangrienta vagina como eje principal de la obra, unos senos en la parte superior, y un vientre con la esclarecedora esquela “Vanitatis Favces”), Santiago Caruso también realiza un uso talentoso del símbolo como clave principal de su mensaje visual. Unos símbolos de indescriptible significado, pero en los cuales se intuyen las maléficas fuerzas que pueden traer consigo. Además, cirios con formas fálicas, organillos de cilindro con afiladas agujas, grandes tijeras punzantes… llevarán al bibliófilo lector de Lux Atenea al desvelo del nexo de unión existente entre estos macabros actos sexuales y la muerte. También la indefensión de las víctimas queda perfectamente reflejada en estas ilustraciones por su desnudez, en sus miradas perdidas, o al tener sus ojos cerrados, mientras la lujuria extrema es omnipresente. Además, todo lo aparentemente beatífico es, en realidad, una máscara destinada a ocultar lo retorcido y lo perverso. De aspecto religioso a primera vista, muchos personajes conservan su imagen fantasmagórica por sus pieles blancas tan extremas como si estuvieran muertos o les faltara la sangre en las venas. Unas pieles y unos cuerpos que parecen estar esculpidos en frío yeso.
La entrada de otra mujer vestida de hombre haciendo acto de presencia en la sala de torturas, acompaña a la propia condesa en sus crueldades, elevando a un nivel superior este grado de depravación femenina macabro-sexual de corte lésbico. En estas páginas también encontrarán un castillo alimentado con sangre, árboles cuyas raíces extraen la sangre que se filtró en aquella tierra, dolores de cabeza curados con alaridos, monstruos y animales amenazadores… porque, en el fondo, “La Condesa Sangrienta” es la fantasmagoría del sacrificio ritual del ser humano a manos de los mismos de su propia especie. También se unirá a la condesa Erzsébet Báthory una vieja hechicera del bosque llamada Darvulia, añadiendo la magia negra a sus enfermizos actos. En definitiva, tan inhumana región quedó bañada por la gelatinosa lluvia que trae la sangrienta tormenta provocada por esta condesa, que deseó transformarse en una diosa inmortal a través de la realización de crueles y demoníacos actos nigrománticos. “La Condesa Sangrienta”, se ha hablado mucho de los infernales instintos de esta sádica condesa húngara, de su maldad extrema, pero… ¿y de aquellos que la ayudaron a perpetrar aquellos horribles crímenes? ¡¡¡Disfrútenlo!!!
“Desnudar es propio de la Muerte.”
Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.