MANUELA GRETKOWSKA “CABARET METAFÍSICO” (Reseña #1208).

Reseña Cultural: 1208 // Reseña Literaria: 137

Reseña actualizada. Publicada el 13 de agosto del año 2011 en Lux Atenea.

Publicado por: LITTERA BOOKS, S.L.
ISBN: 84-931725-1-0
Edición: 2000 (EDICIÓN COMPRADA)
Páginas: 112

Esta magnífica obra creada por la escritora polaca Manuela Gretkowska se ha convertido en una de las mayores sorpresas literarias que he tenido en este año 2011, hasta el momento. Publicado por la editorial Lettera Books, “Cabaret Metafísico” es un libro en cuyas páginas, los bibliófilos lectores de Lux Atenea podrán encontrar esa atmósfera tan cautivadora como nebulosa situada en un lugar destinado a lo extraordinario y a lo carnalmente placentero como es el Cabaret Metafísico. Centrado en la ciudad de París, en este pequeño local de olores cargados y decoración añeja se entremezclan personajes de lo más diverso, y los deseos y los sueños tratan de hacerse realidad para todos sus moradores. Con Beba Mazeppo como gran estrella del espectáculo que allí se presenta, gracias a una particularidad física simbólicamente muy especial y metafóricamente única, su relación con el poeta Wolfgang Zanzauer, perdidamente enamorado de ella, darán consistencia a esta interesante trama donde las conversaciones existenciales y teológicas se entremezclan con aspiraciones carnales y materiales deseadas por muchos en esta vida. Ilustrado con inquietantes y siniestras imágenes, “Cabaret Metafísico” es una de esas obras literarias que destacan por su contenido simbólico profundo donde el humor y el sarcasmo también encuentran su razón de ser a través de un estilo literario directo y revelador, y con constantes aperturas de cuestiones existenciales puestas en tela de juicio para su posterior análisis. Ilustres filósofos y artistas como Henry Miller, lord Byron, Percy Bysshe Shelley, el Marqués de Sade, Aristóteles, Platón, Moliére, Jean De La Fontaine, Oscar Wilde, Céline, Gerard de Nerval, Ambroggio Lorenzetti, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, Freud, Dante… pueblan este mágico mundo donde la seducción literaria es absoluta de la mano de Manuela Gretkowska. En estas páginas se encontrarán con la figura del andrógino como ideal metafísico de connotaciones místicas y espirituales, y sin relación alguna con las interpretaciones superficiales realizadas a través de una visión limitada e irreal de la realidad material y carnal. Cuestiones como el dolor y el placer, el uso de psicotrópicos para poder alcanzar estados elevados de consciencia, la incompatibilidad entre el amor platónico y el amor carnal, la imposible fusión entre el Arte trascendente y lo mundano, los estados de sueño y vigilia, las paradojas de la vida, las diferencias existentes entre la edad física y la edad mental, el amor y el miedo como condicionantes fundamentales de la existencia humana a nivel individual… definen este complejo universo mental en el hipnótico contenido de sus páginas hasta llevarnos a un final de lo más sorprendente. Tras su lectura y análisis, quisiera destacar el capítulo relacionado con la figura mitológica del unicornio y con la explicación de la colección de tapices llamada “La Dama y el Unicornio”, expuesta actualmente en el Museo de Cluny. Una imagen integrada en perfecta armonía con el mensaje global contenido en su interior. “Cabaret Metafísico”, libro destinado a hacerles pensar sobre su universo interior en relación al universo exterior donde todos vivimos. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

“PIER PAOLO PASOLINI, UNA DESESPERADA VITALIDAD”, SHANGRILA Nº23-24 (Reseña #1207).

Reseña Cultural: 1207 // Reseña Literaria: 136

Reseña actualizada. Publicada el 7 de noviembre del año 2015 en Lux Atenea.

Quiero dar las gracias a la editorial SHANGRILA TEXTOS APARTE por su cortesía al enviarme este promocional físico.

Publicado por: EDITORIAL SHANGRILA TEXTOS APARTE
ISSN: 2172-0363
Edición: 2015 (RECIBIDO COMO PROMOCIONAL)
Páginas: 428

Más que una revista, como analista cultural valoro a esta lujosa edición como una joya literaria de cuatrocientas veintiocho páginas convertida en el libro más completo y revelador que haya leído y analizado sobre el talentoso director de cine italiano Pier Paolo Pasolini (1922-1975). Publicado el pasado mes de mayo por la prestigiosa editorial Shangrila Textos Aparte, con esta grandiosa obra rinde un ilustre homenaje de forma seria y profunda sobre la irrepetible obra artística de este director de culto en el 40º aniversario de su muerte, ofreciendo un amplio abanico de perspectivas analíticas sobre su labor y sobre el significado de sus geniales creaciones a través de esta vertebración temática escrita por expertos. Pier Paolo Pasolini, como cineasta maldito en su época, tuvo el valor y el atrevimiento de tocar y de mostrar públicamente aquello que es considerado como políticamente incorrecto. Su virtuosismo en la perspectiva creativa ha terminado definiendo un estilo de expresión audiovisual inconfundible, y cuyo influjo artístico sigue dando base a una forma de expresión aún vigente en este siglo XXI. Arte audiovisual caracterizado principalmente por su esencia polisémica expresada a través de lo bello, de lo siniestro, de la realidad oculta, de los miedos, siendo inmortalizados en imágenes y secuencias. Indiscutiblemente, una gran parte de la obra artística de Pasolini tiene mensaje y trasfondo social, y, por consiguiente, es inevitable la etiqueta política. Su esencia políticamente incorrecta sigue aún latente, provocando que el pasado 2 de noviembre, en el 40º aniversario de su muerte, su recuerdo tuviera escaso protagonismo dentro del mainstream informativo actual. Independientemente de etiquetas políticas o ideológicas que han quedado unidas a la figura de este director y poeta maldito a lo largo del tiempo, personalmente creo que por la relevancia cultural que posee la obra artística concebida y firmada por Pier Paolo Pasolini, hubiera merecido una mayor presencia en los grandes medios de comunicación. Este artista de culto merecía un elegante in memóriam en clave cultural que hubiera tratado con respeto la exposición de sus creaciones, difundiendo públicamente su detallado análisis. Como ejemplo, como no podía ser de otra forma, esa clave cultural se ha convertido en la base principal de mi reseña sobre este excelso libro (revista), pero presentada a través de mi visión subjetiva basada en la admiración y en la pasión despertada durante su lectura, resultando esenciales para poder entender mi perspectiva analítica fijada desde un punto de visión global. Invito a los bibliófilos lectores de Lux Atenea a la adquisición de esta preciosa edición para poder acceder a su contenido informativo de forma mucho más detallada y precisa, reforzando de esta manera una inmersión más sólida y completa sobre su trabajo artístico. Desde el año 2006, en este blog cultural estoy leyendo, analizando, y reseñando obras literarias escritas por Pier Paolo Pasolini. En las últimas dos décadas, también he analizado ensayos y documentales temáticos que me han sorprendido por su substrato intelectual, conceptual, y artístico, pero ninguno ha logrado el nivel alcanzado en esta revista/libro, habiendo quedado impresionado con el conocimiento tan profundo mostrado por los autores de estos atrayentes artículos que lo vertebran. Con la publicación de “Pier Paolo Pasolini, Una Desesperada Vitalidad” se ha establecido un antes y un después dentro de esta interesante temática, y es justo y necesario reconocer la trascendencia de esta magna labor cultural nunca antes alcanzada a nivel editorial.

Dentro del Séptimo Arte, Pier Paolo Pasolini es un icono artístico. Su vida y su obra se entremezclaron, creando un espectáculo opaco donde lo vivido y lo creado perdieron completamente los límites que los separaban. En su talentosa labor cinematográfica, incluso consiguió desvelar esa parte del alma obscura humana, ahondando en esas profundidades infernales obra tras obra hasta convertirse en un artista social y políticamente incómodo. Una realidad perenne y latente que siempre ha tratado de ser ocultada en cada una de las capas que se vienen superponiendo en la sociedad humana desde el principio de los tiempos. En esta búsqueda de la auténtica realidad humana, irreversiblemente, Pasolini fue hundiéndose en ese fango donde las pasiones y los pecados capitales acaban arrastrando al individuo a su propia destrucción. Pinceladas provocadoras en las formas y en los colores a través de la vía autodestructiva que, llevadas al universo cinematográfico, subrayaron algunas de sus películas con el halo dorado de las obras maestras dentro de la Historia del Séptimo Arte. Vientos de decadencia soplando en la sociedad moderna italiana de la época, y que perfectamente pueden ser llevados a la vida cotidiana de cualquier otra ciudad que haya sido transformada desde sus cimientos por la Modernidad. Reflejos de una sociedad enferma que, en clave visual simbólica, han quedado inmortalizados en sus películas a través de la crítica al poder, venga de donde venga, porque Pasolini siempre fue crítico, ácida y éticamente crítico con la especie humana tanto en su grandeza como en sus vicios y defectos. Por lo tanto, el mensaje espiritual también está presente en su obra. Lo más curioso es que Pasolini huye de lo moral, basando su mensaje en una alabanza de la ética de la responsabilidad del individuo durante su existencia, y teniendo siempre en cuenta que sus actos a lo largo de la vida acabarán llevándole a la perdición por su comportamiento contradictorio en este mundo, o por sus constantes divagaciones interiores que le llevan a una inestabilidad emocional sin salida. Además, en Pasolini apreciamos un sentido de la autocrítica muy acusado. Esa misma autocrítica le sirve de aval para mostrar sus críticas sin filtro alguno, creando polémicas difíciles de asimilar por la sociedad que provocarán que sea encasillado como artista maldito. Sacrificado por la propia Humanidad por haber conmocionado su esencia como especie, tras su muerte, ha terminado convirtiéndose en artista de culto. Con lo simbólico y lo abstracto perfilados inteligentemente para transmitir significados en virtud de la base cultural del espectador, Pasolini fue un enamorado de la belleza en la imagen como máximo exponente de la transmisión de esos mensajes. Lo inefable acabó convirtiéndose en el fundamento conceptual de su perspectiva y de su pensamiento, y esa apertura mental es la que sigue animando a muchos especialistas a escribir sobre el trasfondo de su obra, como así ha quedado fielmente reflejado en cada uno de los artículos que engrandecen culturalmente a “Pier Paolo Pasolini, Una Desesperada Vitalidad”.

Pasolini no dudó en hacer uso de lo contradictorio como fórmula para provocar el pensamiento crítico en el espectador a través de la experimentación emocional, tras ser teñida con lo angustioso y con lo perturbador. En su inmersión profunda dentro de la raíz de lo humano, Pasolini se siente cómodo al crear entornos marcados por el desasosiego y por el simbolismo de corte apocalíptico, orquestando como telón de fondo sus mefistofélicos mensajes de infernal belleza mientras la misantropía reina en estos territorios emocionalmente duros y psicológicamente siniestros. Pero esa amargura existencial se encuentra entremezclada con su espíritu renacentista, mostrado principalmente dentro de su universo literario y cinematográfico que dará vida a una totalidad artística única donde la luz, las formas, los gestos, y los escenarios encuentran una obscura armonía que difícilmente podemos encontrar en otros directores de cine. Drama y tragedia perfumadas con la ansiedad provocada por el acercamiento sincero a la Verdad humana pero… ¿quién quiere conocer la Verdad? ¿Qué utilidad puede tener ese conocimiento en la realidad social? ¿Es la Verdad un veneno para el género humano, o un contraveneno? Nada en el universo conceptual de Pasolini es directamente lineal o esclarecedor. Su obra trasciende, penetra en el inconsciente del espectador provocándole rechazo y admiración, repulsa y atracción, porque la siniestra belleza de su estética así se presentará siempre en la mente. Un embrujo de lo mefistofélico donde el individuo espera ser salvado en última instancia o, al menos, no dejar de creer en ello mientras recorre su camino de perdición, evitando caer en la desesperanza (que siente profundamente) o en la vacuidad de la existencia intrascendente que es propia del nihilismo, erigido como el nuevo culto del individuo en la sociedad moderna, laica, racionalista, y científica. Por este motivo, la crudeza visual y estética perfilada por Pasolini no dejará nunca de sorprender al público, a la crítica, y a los artistas, incluso en esta segunda década del siglo XXI marcada por el creciente dinamismo social posmoderno.

En el fondo, el individuo no ha dejado de estar más y más solo según la sociedad ha ido avanzando y, en la actualidad, a través del nihilismo desangelado trata de adaptarse a la inestabilidad crónica provocada por la constante mutación posmoderna, identificándose con imágenes y escenas rodadas por este talentoso genio cinematográfico que se acercó a nuestra auténtica realidad como especie, sin que ello le sirviera para hallar consuelo interior o reconocimiento por parte de la opinión pública. En un mundo moderno y posmoderno que solamente toma a la imagen como fuente de realidad, sin analizar su esencia o su trasfondo, uno comprende perfectamente por qué el universo creativo de Pasolini sigue siendo un territorio inhóspito para una parte de la sociedad, y continúa siendo malinterpretado. El mundo actual no busca la reflexión, ya que la ciudadanía posmoderna lo único que quiere es poder disfrutar de una realidad que, aunque falsa, al menos le sirva para pasar la vida de la forma más cómoda y agradable posible. Con esta perspectiva, creo que es imposible que este artista pueda abandonar algún día el círculo cultural de los cinéfilos, formado por quienes aman su obra por su grandeza conceptual y por el esfuerzo mental que supone el descubrimiento de su auténtica naturaleza artística. Este director italiano continuará formando parte de la cultura underground intelectualmente selecta, pasionalmente espiritual, y englobada dentro de una perspectiva decadentista brillantemente barnizada con esencia pura de misantropía. “Pier Paolo Pasolini, Una Desesperada Vitalidad”, obra de referencia por excelencia dedicada a este director cinematográfico de culto e inolvidable poeta. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.