LYDIA LUNCH “PARADOXIA” (Reseña #1212).

Reseña Cultural: 1212 // Reseña Literaria: 140

Reseña actualizada. Publicada el 16 de noviembre del año 2011 en Lux Atenea.

Publicado por: EDITORIAL LA MÁSCARA, S.L.
ISBN: 84-7974-397-2
Edición: 2000 (EDICIÓN COMPRADA)
Páginas: 159

Desde hace muchos años, la artista estadounidense Lydia Lunch siempre me ha parecido uno de los mayores talentos dentro de la música dark&indie en vista al deslumbrante trasfondo transgresor que presentan sus obras publicadas. Con composiciones musicales marcadas por la cara oculta del ser humano, por los conflictos éticos y morales fruto de las creencias religiosas imperantes en la sociedad occidental, y, por qué no decirlo, por esa hipocresía social destinada a tapar todo aquello que no ha de ser revelado en público pese a su constante presencia en las sociedades a lo largo de toda la Historia de la Humanidad, está claro que Lydia Lunch nunca ha destacado precisamente por exaltar las bondades del ser humano, sino más bien todo lo contrario. Obscuro realismo existencial llevado a su máxima expresión artística le pese a quien le pese, y que le ha provocado en más de una ocasión algunos escándalos en su vida y a sus obras musicales al decir aquello que nunca debería decirse. Pero apoyándose en el coraje que surge en el interior de quien no tiene nada que tapar, ni que ocultar ante el público, su extraordinario libro autobiográfico “Paradoxia” es probable que provoque más de una sorpresa a los cultos lectores de Lux Atenea debido a su crudeza emocional, ya sean seguidores o no de esta gran artista. Lydia Lunch no busca la provocación literaria o la transgresión moral per se, o como fórmula para poder alcanzar ese éxito en ventas de su libro porque en realidad no lo necesita. En cambio, sí parece convertir a esta obra en una especie de camino de transmutación interior destinado a anular los posibles efectos psicológicos de sus vivencias extremas al hacerlos de conocimiento público, eliminando cualquier posible pago emocional futuro dentro del camino existencial que viene siguiendo.

Sin duda alguna, “Paradoxia” es un libro de perdición, de abandono absoluto del ser en su camino autodestructivo a través de la experimentación de todo lo que se ponga a su alcance, siendo el sexo, una de las fuentes principales de ese sádico castigo interior y como rechazo de todo lo que ética y moralmente sostiene nuestra sociedad. Masoquismo corporal llevado hasta sus últimas consecuencias que, por fortuna o por suerte, no llegó a tener consecuencias más graves en su vida a pesar de sus constantes y peligrosos paseos por el filo de la navaja. Que Lydia Lunch haya podido contarlo ya es digno de elogio en vista a los difíciles y complicados sucesos que en estas páginas se relatan, y que convierten a estos viajes psicotrópicos y sexuales en casi suicidas, en una sucesión de actos a cual más y más extremo. Una ruleta rusa existencial casi constante que es jugada como reto a una vida que no se siente en ningún momento como plena, sino como infernalmente insatisfactoria. Y esa insatisfactoria sensación de vacío interior y de inadaptación al mundo en el cual vive, en el caso de Lydia Lunch se acaba transformando en una entrega a los supuestos placeres que ofrecen los vicios, aunque se tenga que pagar la disolución moral y ética del individuo como tributo. Una vez absorbida por esa espiral de desenfreno y de insatisfacción posterior, el retorno al desenfreno aún más extremo vendrá a continuación. Una deriva que llevará a los lectores del libro a un final que, sorprendentemente, también tendrá su epílogo moral y ético ya que, en el fondo, el ser humano no es una máquina sino un individuo emocionalmente insatisfecho desde que nace hasta que muere, haga en esta vida lo que haga, o consiga en esta vida lo que consiga. La plenitud del individuo siempre será una quimera en la mente humana, pero la voluntad de poder hallarla siempre hará que sea capaz de aguantar lo imposible con tal de alcanzarla en algún momento de su vida. O de liberarse finalmente de los lazos morales y éticos que le atenazan y que le impiden ser él mismo, sin tener que pagar algo a cambio a aquellos otros seres humanos que se aprovechan de su difícil situación. Lydia Lunch en su autobiografía “Paradoxia” termina perteneciendo a ese colectivo de personas complicadas y oscuras que, perdidas en este mundo al que consideran siempre hostil, parecen no encontrar nunca esa luz al final del túnel existencial que están viviendo en su aciago presente, quedando las páginas finales de esta obra como legado tras haberse lanzado en cuerpo y alma a estas duras experiencias a través del señuelo del placer y del uso del abandono emocional como carnaza. “Paradoxia”, cuando una artista transgresora lleva su vida al límite en este mundo hasta prácticamente su autodestrucción personal. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

DIE FORM “DIE PUPPE” (TRISOL / MATRIX CUBE, 2001) (Reseña #1211).

Reseña Cultural nº: 1211 // Reseña Musical nº: 1046

Reseña actualizada. Publicada el 7 de agosto del año 2012 en Lux Atenea conmemorando el 30º aniversario de la publicación oficial del álbum “Die Puppe” (1982) de DIE FORM.

DIE FORM - DIE PUPPE

Publicado por: TRISOL / MATRIX CUBE, 2001
Edición comentada: Digipak CD, edición limitada de 1.500 unidades (EDICIÓN COMPRADA)
Tracklist: 1- Re-Search // 2- Automatic Death // 3- Invalid // 4- Hand In Hand // 5- Darkness // 6- Prefazione Di Pompei // 7- In A Tea-Room // 8- After The Crime // 9- Leders Club // 10- After The Last Gaze // 11- Eastern Ghost // 12- Message Through Her[t]z // 13- Strange[r] // 14- Sex By Force // 15- Ton Retrait Des Eaux // 16- . (bonus track no incluido en el listado de temas)

Lux Atenea 4 - 3

En este año 2012, el trigésimo aniversario del álbum de Die Form “Die Puppe” se ha convertido en uno de los momentos culturales más especiales en Lux Atenea, debido a esta incomparable esencia musical de vanguardia con la cual el artista francés multidisciplinar Philippe Fichot, alma máter de Die Form, ha perfumado cada una de sus míticas composiciones musicales desde el año 1977 hasta nuestros días. Pocos artistas y bandas musicales europeas dentro de la escena non-mainstream pueden enorgullecerse de llevar treinta y cinco años de carrera musical, y situándose siempre dentro de la vanguardia conceptual más innovadora. Publicado oficialmente en 1982 a través del propio sello discográfico Bain Total creado por Philippe Fichot, después de la primera edición del álbum “Die Puppe” en vinilo con once temas, años después también llegarían las ediciones en CD y LP + single de 7” presentadas a través del prestigioso sello discográfico Normal en el año 1989 y que incluían quince temas remezclados, y la edición limitada de 1.500 unidades en digipak CD publicada en 2001 por el prestigioso sello discográfico Trisol a través de su subsello MATRIX CUBE, incluyendo tanto la remasterización como la remezcla de estas composiciones musicales. Precisamente esta edición original en digipak CD que compré ese mismo año nada más salir a la venta, es la que he seleccionado en esta reseña para ser analizada, recomendando totalmente a los melómanos lectores de Lux Atenea que lo adquieran debido a su impresionante y cuidada sonoridad. Calidad espectacular que podrán sentir en toda su plenitud gracias a este magnífico pulido musical donde no ha perdido su alma artística original, y cuya potente, rica, y cristalina audición les permitirá disfrutar cada uno de estos quince temas en todo su esplendor.

Lux Atenea 4 - 6

Excelsas composiciones musicales compuestas íntegramente por el maestro Philippe Fichot, y que les permitirá sentir su inspiración original en toda su plenitud a través de los estilos electrónico, industrial, y neoclásico que eclécticamente lo engloba. Una admirable demostración de talento musical donde constantemente quedarán fascinados por su innovación estructural, por estas magnéticas texturas sonoras, por esta elegancia que seduce, y por su sublime halo dimensional de vanguardia que te emociona y sobrecoge. En “Die Puppe”, como excepcional obra de Arte musical, Philippe Fichot también hace constantes guiños conceptuales al fundamento esencial que caracteriza a la Belleza siniestra dentro de la escena dark, y que queda reflejada con absoluta majestuosidad en muchas de estas composiciones tan seductoramente eróticas, teniendo como una de sus principales virtudes artísticas el haber logrado integrar con sentido y armonía esa esencia vital de lo erótico con precisamente su opuesto, o sea, con todo lo mortuorio y tenebroso que consciente e inconscientemente identificamos con la presencia de la Muerte. Un contrapunto filosófico y conceptual de vida (belleza erótica) y muerte (belleza siniestra) que ha venido siendo constante en su obra a lo largo de todas estas décadas, tanto en la definición y presentación final de sus obras musicales como en el revolucionario diseño de sus álbumes fotográficos, con los cuales ha conquistado el alma de los melómanos identificados con la perspectiva gótica de ver y sentir la vida. Arte musical y fotográfico que ha convertido en su propia pasión. Una esencia culta y renacentista atesorada por Philippe Fichot, y reflejada en el diseño de cada uno de los álbumes de Die Form hasta convertirlos en auténticas piezas discográficas de coleccionista por su incomparable e irresistible fetichismo visual. Como apunte previo al inicio de la audición de esta obra maestra, quisiera comentar que en este álbum todavía la fascinante y adorable Éliane P. no formaba parte de Die Form. Una asociación artística de carácter multidisciplinar que no se establecería hasta años después de la publicación de este álbum, y que sigue ofreciéndonos sus geniales frutos musicales en la actualidad.

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Iniciamos la audición de esta magna obra adentrándonos en el vibrante universo sonoro del tema “Re-Search”, a través de esplendorosas texturas sonoras donde la música electrónica adquiere esta expansión luminosa que estimulará nuestros sentidos placenteramente, llevándonos directamente a los ambientes futuristas del tema “Automatic Death”, conceptualmente cercanos a la posmodernidad debido a esta lógica científica donde queda anulada cualquier posible espiritualización de la muerte, encontrando su vibrante y extraordinaria evolución musical en el tema “Invalid”. Pero la belleza melódica de Die Form adquirirá mayor profundidad y riqueza sonora en una composición tan seductora como “Hand In Hand”, gracias a la etérea evanescencia vocal de la cantante Sophie, dando vida a estos hipnóticos coros como reflexiva antesala de la mántrica esencia lírica que fundamenta al tema “Darkness”. Tras la magnífica pausa instrumental de “Prefazione Di Pompei”, en la composición “In A Tea-Room” notaremos este nuevo dinamismo sonoro marcado por la experimentación más cautivadora que siempre ha caracterizado a la música electrónica underground, llevándonos al magistral tema “After The Crime” cuya envolvente y afilada atmósfera nocturna, melódicamente sintetizada con el sonido del saxofón al inicio de la composición, sensibilizará nuestros sentidos a través de esta mirada artística a la Belleza siniestra. Un lúgubre entorno que tendrá su continuidad sonora en el excelso tema “Leders Club”, pura genialidad musical con pinceladas noise made in Die Form, y que conceptualmente se conformará y armonizará con mayor ímpetu y radicalidad en un tema tan sobresaliente como “After The Last Gaze”, más dominante y cautivador en su dimensión.

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El tema “Eastern Ghost” será la nueva muestra del ingenio musical y de la destreza de Philippe Fichot a la hora de componer, siempre rompiendo reglas, estructuras, y conceptos sin perder nunca de vista esas referencias simbólicas que, a través de la música, hacen que su estilo marque la diferencia artística. Un colosal despliegue de texturas y de imágenes mentales a través de la experimentación sonora (¡quién diría que estamos disfrutando con la audición de un tema compuesto hace treinta años!), y que, en el caso de “Message Through Her[t]z”, adquiere ese cromatismo sensorial tan inconfundible en el Arte de Die Form. ¡¡¡“Message Through Her[t]z”, esencia de maestría!!! Con el retorno de la inigualable belleza vocal de Sophie en el tema “Strange[r]”, nos sumergiremos en esta seductora e incorpórea laxitud emocional cuyas placenteras y ondulantes texturas desembocarán en la arrogante y despiadada intensidad carnal del tema “Sex By Force”, despótica y arrogante mezcla de adicción material y carnal llevada a los límites más extremos. ¡¡¡“Sex By Force”, adrenalínica, brutal, y salvaje!!! Finalmente, la sugestiva voz de Laurence O en el tema “Ton Retrait Des Eaux” aparentemente se encargará de clausurar esta obra maestra de la música electrónica non-mainstream, siendo el tema instrumental que viene a continuación (no incluido en el listado de temas impreso en el álbum), el que verdaderamente ponga el cierre musical. Tras este privilegiado paseo por el primigenio arte de Die Form, nadie diría que el álbum “Die Puppe” acaba de cumplir su trigésimo aniversario en vista a su innovadora esencia conceptual. Pero cuando un artista tiene el don de la mirada innovadora dentro del mundo del Arte, lo más normal es que sus obras adquieran ese radiante brillo que despierta emociones y que caracteriza a lo imperecedero, y he aquí su mayor grandeza. Por algo Die Form se ha convertido en uno de los grupos musicales de culto y más destacados dentro de esta escena a lo largo de todas estas décadas. “Die Puppe”, genialidad y talento firmados por este gran maestro de la música electrónica de vanguardia llamado Philippe Fichot. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

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Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

“LOS MALVADOS EN EL CINE”, JAVIER CASARES RIPOL (Reseña #1210).

Reseña Cultural: 1210 // Reseña Literaria: 139

Reseña actualizada. Publicada el 9 de marzo del año 2012 en Lux Atenea.

Publicado por: EDICIONES ESPEJO DE TINTA, S.L.
ISBN: 84-96280-57-8
Edición: Abril 2006 (Primera Edición) (EDICIÓN COMPRADA)
Páginas: 304

Los malvados o las malvadas protagonizando películas de cine son personajes que no se suelen olvidar en la mente del espectador, al contrario de lo que sucede con la mayoría de los buenos. Y es que la siniestra belleza del Mal sigue atrayendo al ser humano, incluso a la avanzada ciudadanía posmoderna del siglo XXI, llevando a experimentar esa extraña mezcla de sentimientos de rechazo junto a emociones que irresistiblemente le hace sentir atracción hacia estos personajes malvados, depravados, y, en muchos casos, crueles y sanguinarios. Es verdad que, en el Séptimo Arte, las películas proyectan esa irradiación psicológica en el espectador que le hace sentir como propio lo que está viendo, y experimentar los mismos sentimientos de los personajes buenos con los cuales crea cierta empatía ante el padecimiento que sufren por parte de estos personajes maléficos. Sin dejar aún este plano psicológico de lado, también es verdad que la mente del espectador sabe que está a salvo de esa influencia maligna, de esa demoníaca influencia, siendo los títulos finales de la película ese periodo de tiempo durante el cual transita mentalmente a su normalidad cotidiana, que no es otra cosa que la vida real en la que está inmerso. Obviamente, en la Historia de la Humanidad, e incluso en nuestro presente, han existido y siguen existiendo personas con este perfil psicológico enraizado en el Mal. Personas que disfrutan causando daño, dolor, sufrimiento, y tortura (física, psicológica, o ambas a la vez) en otras personas o seres. Tal vez, el cine se haya convertido en el medio más seguro para tomar contacto con estos personajes de tan siniestro perfil psicológico, sin que el individuo tenga que entrar en su radio de acción y padecer las consecuencias. El espectador se siente atraído por la temática de una obscura y dramática película protagonizada por uno o varios de estos seres depravados y, durante su visionado, llega a vivir y a sentir emocionalmente aquello que estos seres provocan a su alrededor. Psicológicamente, el espectador sufre los padecimientos que experimentan las víctimas de estos malvados, pero luego sale de la sala de cine o apaga el televisor del salón de su casa para retornar a la realidad “segura” con cierta alteración emocional, que será proporcional a la intensidad de los sentimientos que esa película le haya producido en su mente, sobre todo si ha visto una película de terror o un largometraje protagonizado por un despiadado y sádico asesino actuando en un escenario muy parecido al entorno actual en el cual vive ese mismo espectador. Y es que la grandeza artística del Séptimo Arte tiene esa fuerza, tiene esa capacidad para provocar estímulos y sensaciones en la mente del espectador, tanto para lo bueno como para lo malo. Tanto para hacerle sentir con viveza los buenos sentimientos, el amor, incluso ese halo mágico y espiritual que proyectan algunos actores y actrices en la gran pantalla; como para que otros personajes de cine también le hagan sentir todo lo contrario. La temática de este extraordinario libro hace hincapié en esos otros personajes, convirtiendo a “Los Malvados En El Cine” en uno de los ensayos más interesantes y analíticos que se hayan publicado en España sobre este siniestro universo cinematográfico.

Abrir las primeras hojas de este libro es abrir las puertas del infierno, de ese infierno humano donde lo malvado reina, provocando la expansión del dolor, de la tragedia y de la muerte dentro de su radio de acción. Los bibliófilos lectores de Lux Atenea que adquieran esta obra así podrán sentirlo, comprobando cómo la clasificación de personajes cinematográficos realizada por su autor ha sido muy acertada y muy bien delimitada en cuanto al perfilamiento de sus personajes en estos capítulos, uniéndolos en una serie de características fácilmente identificables si uno ha visto sus películas. Partiendo de la base de que el Mal es polimórfico, hombres, mujeres, y monstruos abren este tenebroso abanico con aspectos físicos que van desde la belleza más dulce y aparentemente inocente para confiar a su víctima con ello, a miradas y rostros de lo más diabólico en aspectos físicamente horribles que causan espanto y horror nada más verlos. Teniendo en cuenta todas estas particularidades, características, y tipos de actos horrendos por ellos cometidos, el autor de este libro ha acertado completamente al dividir a estos malvados personajes del universo cinematográfico en diez categorías, y que abarcan desde la era del cine mudo hasta principios de este siglo XXI. Una clasificación donde aclara y define a cada tipo de personaje, reuniéndolos con precisión a la hora de englobarlos y etiquetarlos. Tras la atenta lectura y análisis de este ensayo, de lo que no me cabe la menor duda es que su autor posee una pasión cinematográfica profunda, transmitiéndolo al lector según va leyendo estas interesantes y descriptivas páginas que te hacen ver esta temática dentro del Séptimo Arte con otra mirada, con otro conocimiento, y con otra visión más enraizada y razonada de por qué estos personajes provocan tan siniestra atracción y rechazo entre el público.

La primera de las diez categorías está dedicada a los personajes depravados y abyectos, cuyos actos están marcados por la falta de moral o de principio alguno. Disfrutan con el dolor, con la tortura, o con la muerte que provocan, incluso si ello va en su contra. En la segunda categoría están los cínicos, cuyo sarcasmo es proporcional a su vileza, apoyando o realizando cualquier acto malvado por retorcido o salvaje que sea, quedando la tercera categoría para los psicóticos y los asesinos en serie. Los que hielan la sangre pueblan la cuarta categoría, destacando por la insensibilidad emocional que muestran y por la contundencia de sus malévolos actos, apareciendo las arpías en la quinta categoría para completar ese perfil perverso donde el Mal presenta esa esencia psicológica humana tan retorcida, llegando hasta los seres diabólicos de la sexta categoría donde el Mal sobrepasa la realidad de este mundo por su poderosa procedencia supraterrenal. Otra categoría, la séptima, es completamente distinta, pero no por ello menos siniestros sus personajes al incluir a los malvados elegantes, y cuya otra cara de esa terrible moneda es la octava categoría donde los salvajemente despiadados convierten sus crueles actos en el horror más extremo. Al otro lado de esta frontera se encuentran los atormentados y enloquecidos englobados en la novena categoría, cuya fibra sensible es fácil de tocar, desencadenando en ellos ese instinto asesino incontrolable. Cerrando esta clasificación, en la décima categoría se encuentran los negociantes del crimen con personajes que causan dolor, tormento, y muerte pero sin haber una causa personal, sino como parte de su trabajo, de su negocio, o del beneficio económico que puedan sacar o llegar a sacar de ello. Tras estas primeras cuarenta páginas, en el libro “Los Malvados En El Cine” entraremos en el gran apartado cinematográfico de este ensayo: la galería de actores y actrices más destacados por sus papeles como malvados. Uno a uno, en fichas muy bien redactadas y organizadas, el autor de este libro nos informa sobre su carrera profesional, los personajes interpretados, y el magnífico trabajo realizado por estos actores y actrices. Tanto su perfil biográfico como los comentarios, al igual que los apartados “sus rasgos fundamentales” y “sorbos de veneno”, se convierten en una inmersión absoluta en su esencia artística. Más de doscientas cincuenta páginas dedicadas a este estudio y análisis concreto e individualizado, pero manteniendo la clasificación anteriormente descrita en su ordenamiento. “Los Malvados En El Cine”, extraordinario libro de imprescindible lectura para los amantes del Séptimo Arte. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.