HOOVERPHONIC “BLUE WONDER POWER MILK” (SONY MUSIC, 1998) (Reseña / Review #1087).

Reseña Cultural nº: 1087 // Reseña Musical nº: 939

Reseña actualizada. Publicada el 13 de octubre del año 2007 en Lux Atenea

Publicado por : SONY MUSIC, 1998
Edición comentada : CD (EDICIÓN COMPRADA)
Tracklist: 1- Battersea // 2- One way ride // 3- Dictionary // 4- Club Montepulciano // 5- Eden // 6- Lung // 7- Electro shock faders // 8- Out of tune // 9- This strange effect // 10- Renaissance affair // 11- Tuna // 12- Magenta

Lux Atenea 4 - 3

Sofisticada. Con esta palabra definiría la música creada por el grupo belga Hooverphonic porque en sus canciones, los melómanos lectores de Lux Atenea encontrarán elaborados e increíbles sonidos atmosféricos, armoniosas melodías, y ese encanto lírico embellecido con esta preciosa voz femenina. Hasta los arreglos realizados con instrumentos electrónicos hacen de cada una de sus composiciones musicales, un concepto único. Como expertos en la definición artística de canciones con esta magia que resplandece en imaginativas melodías, Hooverphonic es un grupo musical cuyas composiciones no paran de lanzar guiños al mundo pop. Para ellos, lo pop y lo indie se funden en una forma final ideal dentro de su propia perspectiva musical, resaltando aún más la increíble voz de Geike Arnaert que es toda una delicia, y su insustituible contrapunto, la voz de Alex Callier. En el álbum “Blue wonder power milk”, Hooverphonic marcará un antes y un después dentro del panorama musical indie y downtempo porque, probablemente, estamos hablando de una de sus tres obras más excelsas, sin que ello suponga desmerecer en absoluto cualquiera de sus otros álbumes, cada uno de los cuales tengo ya incorporados a mi colección en su edición discográfica en CD.

Lux Atenea 4 - 4

Impresiones Post-Audición:
Iniciamos la audición de esta fascinante obra musical con las notas orquestales que nos anuncian la canción “Battersea”, brotando de la voz angelical de Geike Arnaert, palabras cargadas de ese necesario olvido por incompatibilidad emocional. Y es que no siempre el amor basta por sí solo para poder alcanzar el paraíso sentimental. Cuando escuché por primera vez este álbum, sin dudarlo un momento, añadí “Battersea” a mi selección musical más personal y, con el paso del tiempo, acabó convirtiéndose en una canción muy especial para mí por avatares de la vida. ¡¡¡“Battersea”, impresionante!!! Luego, en el tema “One way ride”, sonidos casi etéreos girarán alrededor nuestro como satélites alrededor de un planeta, hasta que las secuencias in crescendo del tema “Dictionary” acaben empujándolos hasta lejanas órbitas sonoras. En esta canción, la voz de Alex Callier es toda una sorpresa por este magnífico canto bajo el hipnótico influjo del arte musical. Posteriormente, esta percusión cristalina, una gastada guitarra, y esta sublime voz femenina entrarán en el lujoso salón “Club Montepulciano”, ofreciéndonos una delicatessen musical muy chic. Con los ecos escuchados desde la cima de este acantilado llamado “Eden”, los instrumentos de viento emitirán sonidos de sumisión y de amores que empezamos a sentir cuando se alejaron en ese tren inalcanzable. ¿Por qué para conseguir algo siempre terminamos haciendo un pulso con otra persona? El tema “Lung” será la respuesta porque la vida es lucha, y la lucha es la propia vida. Por este motivo, no te fíes ni de las mansas aguas que llegarán con la canción “Electro shock faders”, ya que un error tendrá su alto precio a pagar.

Lux Atenea 4 - 5

Después de tanto movimiento y alteración emocional, los sonidos industriales del tema “Out of tune” se convertirán en desequilibrantes empujes para una paz que se ha quedado seca, siendo el tema “This strange effect” y su grandiosidad orquestal, lo que nos hinchará el pecho hasta que el mismo oxígeno nos duela respirarlo. Ya se sabe que con lo sublime, siempre perderemos nuestro valor al quedar paralizados, pero no hay que perder la esperanza, y “Renaissance affair” es ese rayo de Sol saliendo de un claro abierto entre oscuras nubes que, de la misma forma que surgió de lo tenebroso, terminará marchándose. Analizando lo fugaz, lo importante no fue tanto lo que duró, sino lo que se pudo disfrutar en su plenitud. Olas, mares inmensos en cuyas azules aguas la vida sigue su rumbo, y nos encontramos en el interior del tema “Tuna” para disfrutar con la observación de los seres que viven en este líquido mundo. Y tras salir de estas iridiscentes aguas, el frío aparecerá en el tema “Magenta” para dejarnos paralizados, y en estado de shock provocado por el dominante e incontenible hielo emocional, y por estas furiosas tormentas mentales descargando sobre nosotros. Llegó el gélido invierno sentimental y, con ello, el nunca deseado final de este álbum. Como analista musical non-mainstream, hablar de Hooverphonic es hablar de este extraordinario grupo musical de imprescindible audición a la hora de poder conocer la mejor música publicada a finales de la década de los noventa, década revolucionaria en lo que a la escena musical indie se refiere. “Blue wonder power milk”, cuando la audición de esta colosal obra artística se convierte en un selecto lujo sonoro para el melómano. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Lux Atenea 4 - 6

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

CASAL “ETIQUETA NEGRA” (AMALGAMA, 1995) (Reseña / Review #1086).

Reseña Cultural nº: 1086 // Reseña Musical nº: 938

Reseña actualizada. Publicada el 26 de agosto del año 2007 en Lux Atenea

Publicado por: EMI-ODEON S.A., 1995
Formato: CD (EDICIÓN COMPRADA)
Tracklist: 1- Miedo // 2- Etiqueta Negra // 3- Póker para un Perdedor // 4- Los Pájaros // 5- African Chic // 6- Tigre Bengalí // 7- Legal, Ilegal // 8- Azúcar Moreno

En España, dentro del panorama musical latente en la década de los ochenta, hubo un artista que presentó obras musicales muy adelantadas a su tiempo, conceptualmente innovadoras, con novedosas estructuras sonoras, y siempre con los instrumentos más actuales dando alma sonora a sus temas musicales, sobre todo a través de los sonidos electrónicos. Su nombre: Tino Casal. Pero todo este talento artístico no fue suficiente para que los jóvenes músicos que formaron parte de lo que se llamó “La Movida”, lo incluyeran dentro de esta corriente debido a la edad de Tino Casal, relacionándolo con otra generación musical anterior. Lo que no han podido evitar es que el nombre de Tino Casal haya quedado indisolublemente unido a esa década de los ochenta tan efervescente en cuanto a ideas, conceptos, y formas de definir la música de nueva esencia sonora. Una expansión y diversidad de estilos musicales nunca vista anteriormente. Lamentablemente, para todos los amantes de la escena musical española escrita con el alma, desde el desgraciado accidente de tráfico que llevó a Tino Casal a manos de la Dama Muerte (22 de septiembre de 1991, Aravaca, Madrid), ningún artista español ha recogido el testigo musical y conceptual por él dejado. Y es que, en la historia del Arte, existen estos precedentes en los cuales, una vez muerto el genio, el visionario, el creador, sus obras terminan quedando como solitarios testigos de una imaginación creativa tan exclusiva como irrepetible. Obras artísticas que perduran como única prueba de la existencia de esa visión especial de la vida a través del Arte, representando esa visión que no volverá nunca más a manifestarse, o más bien, a revelarse dentro del universo artístico. Sin duda, encontrar una mayor muestra de autenticidad y de innovación artística que no se puede modificar o copiar, es imposible. ¿Volverá alguna vez a existir un compositor como Wolfgang Amadeus Mozart? ¿Volverá a existir alguna vez un escultor como Antonio Canova? ¿Volverá alguna vez a existir un pintor como Salvador Dalí? Muerto el artista, queda paralizada su acción creativa y su magia, y este mundo se vuelve un poco más gris e intragable. Personalmente, si no fueran por los artistas y sus fascinantes obras, qué difícil me resultaría vivir en este mundo tan degradado y envilecido por el ser humano. Pero bueno, dejemos de echar esta mirada al pasado y pasemos a rendir este merecido tributo a la excelsa obra musical de Tino Casal.

Analizaré su grandioso álbum “Etiqueta Negra” a través de esta incompleta edición del año 1995 publicada en CD por Amalgama, subsello de EMI-ODEON. Y digo incompleta edición porque faltarían las canciones “Un minuto más” y la mítica “Embrujada”, que fueron incluidas en el LP publicado en el año 1983. En cambio, en esta edición si se incluyó la canción “Tigre Bengalí”, tema que se añadió a la segunda edición del álbum “Etiqueta Negra” publicada en el año 1985. Pese a todo, cualquiera de estas tres ediciones se ha convertido en joyas discográficas de coleccionista en vista a la escasa oferta de trabajos musicales de Tino Casal existente en este mercado de colección y, lo que hay, adquiere unos precios muy altos debido a su gran demanda. A nivel conceptual, con la presentación del álbum “Etiqueta Negra”, Tino Casal da un giro radical a su estilo musical al crear una serie de atmósferas puramente glam que lo llevarán a ser considerado como uno de los artistas nacionales e internacionales más innovadores y revolucionarios dentro de la escena musical de la década de los ochenta. Su inconfundible visión conceptual, su registro de voz y su estilo interpretativo, su estética marcadamente barroca, convierten a Tino Casal en una rara avis dentro de la vanguardia de la época. La legendaria canción “Embrujada” y el tema “Tigre Bengalí” relucen intensamente con su éxito entre el público, y cada uno de los temas que vertebran esta obra musical desprende esos cromatismos sonoros donde la luz musical queda integrada por un arco iris multicolor, alegre, mágico, y vital, porque Tino Casal nos habla precisamente de eso mismo, de la vida, de sus mieles y de sus hieles, pero desde una visión esperanzadora, madura, y aleccionadora. Para Tino Casal, los reveses que trae la vida son lecciones, y las alegrías son momentos para disfrutarlos con una intensidad tal, como si ese momento feliz que se está viviendo fuera el último plazo concedido antes de nuestra definitiva marcha de este mundo. Una perspectiva existencial barroca que iba mucho más allá de su fascinante estética. En el extraordinario álbum “Etiqueta Negra”, los melómanos lectores de Lux Atenea encontrarán ese magnetismo musical que en este siglo XXI continúa hechizándonos por su trasfondo y por su calidad artística. “Etiqueta Negra” es un álbum para ser sentido.

Impresiones Post-Audición:
El universo musical de Tino Casal se abre en este álbum con el impresionante tema “Miedo”, y su embrujo, su evanescencia, y su sensibilidad psicológica nos invitan a danzar en este cable suspendido sobre las inmisericordes fieras de nuestros miedos. Tras haber mirado cara a cara al miedo, llegará LA CANCIÓN. Como analista cultural non-mainstream, sé que suena muy subjetivo e incluso hasta exagerado. Pero desde que escuché por primera vez la canción “Etiqueta Negra”, algo en mi interior me dijo “esta es tu canción, esta canción eres tú”. Por este motivo, “Etiqueta Negra” es más que una canción. Es una aptitud existencial, una forma de sentir la vida que te lleva desde el hedonismo más apolíneo y dionisiaco hasta la cueva del ermitaño más oscura, porque en la vida todo son fuertes contrastes a experimentar y repentinas dificultades que tratamos de superar. Como no podía ser de otra forma, el tema “Etiqueta Negra” es rosado champagne francés ofrecido y bebido en rituales en honor a Baco para, posteriormente, entrar sonriendo en la más completa obscuridad interior mientras cantamos la letra de esta canción. Siguiendo la senda de estos contrastes que trae la vida, “Póker para un Perdedor” es una canción que nos habla sobre esos triunfos casi seguros que finalmente se nos escaparon de las manos. Una canción sobre cambio de aires, sobre giros radicales en la vida en busca de ese mundo donde sentirnos satisfechos, pero “Póker para un Perdedor” posee ese aire trágico del perdedor que no se resigna a jugar su última mano perdiendo, mientras continúa perdiendo mano tras mano. En cambio, en el tema “Los Pájaros”, la atmósfera se volverá celestial, volátil, cargada de luminosidad y futuro, hasta que la pasional e intensa canción “African Chic” nos cargue con esa energía terrenal que nos hace sentir vivos, que nos hace sentir esa conexión interna que nos une al suelo en comunión con la Madre Naturaleza. Posteriormente, llegamos al mítico tema “Tigre Bengalí” con ese sudor tras el acto pasional, y a la divinización del otro sumergidos en el centro del placer. “Tigre Bengalí” es una canción tremendamente pasional, sexual, ígnea, y desbordante por sí misma. Un culto fetichista a la esencia erótica, una ofrenda a la estatua de Eros, y un sacrificio físico orientado a la magia que surge en la unión carnal de dos personas. Luego, en el tema “Legal, Ilegal”, la frontera de lo inviolable quedará en manos de la consciencia de cada uno, de las ganas de arriesgarse para satisfacer ese deseo que, tal vez, se encuentra esperándonos al otro lado de la línea. Clausurando esta excelsa obra, nos encontramos con el tema “Azúcar Moreno” y sus miradas furtivas porque es la canción de la tentación. Esas manos que invitan a acercarnos, y esas imágenes que nos incitan a traspasarlas para observar lo que tapan u ocultan. La audición de este álbum ha terminado, pero me voy a dar el gustazo de volver a disfrutarlo por centésima vez ya que solamente Dios sabe el número de veces que habré escuchado esta maravillosa obra de Tino Casal. “Etiqueta Negra”, por su innovadora esencia artística, álbum de imprescindible audición para los buenos amantes de la música de la década de los ochenta nacida en España. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Félix V. Díaz
En Lux Atenea solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.